LAS PROTESTAS DAN SUS FRUTOS
A Gudiña recuperará su tren matutino a inicios de este año
ANÁLISIS
La provincia de Ourense inicia este lunes la fase 1 de la desescalada hacia la "nueva normalidad", en un contexto de incertidumbre y cambios en todos los aspectos de la vida cotidiana de los ciudadanos. Tardarán en repetirse imágenes de calles y espacios públicos abarrotados, a la espera de avances sanitarios que permitan combatir la enfermedad.
La mejora de la atención a las personas mayores, así como su cambio de rol en la sociedad, la necesidad de blindar la atención a los más desfavorecidos o el cambio de paradigma en sectores como la sanidad, la educación, el deporte o la cultura, marcarán el devenir de los próximos meses. Una realidad en la que no faltarán las mascarillas, el distanciamiento físico y la prevención de rebrotes.
"Temos que darnos conta de que a epidemia non rematou e hai que ser responsable durante un tempo, non se pode saír da casa coma se non pasase nada", afirma Juan Gestal, catedrático de Medicina Preventiva de la Universidade de Santiago de Compostela (USC). La reactivación de la vida social y económica de la provincia dependerá ahora del comportamiento de los ciudadanos. Por un lado, tendrán que cumplir con las restricciones del estado de alarma y, por otro, deberán contribuir a que el tejido productivo recupere, poco a poco, la normalidad.
En un primer plano, se sitúa la protección de la población de riesgo, formada principalmente por personas de edad avanzada. "La sociedad le ha dado la espalda a los mayores con un sistema injusto que ve normal que se mueran por el mero hecho de ser mayores. Por lo tanto, no partimos de la normalidad y habrá que hacer una profunda reflexión de lo que ha sucedido, antes de pensar en cómo ha de ser su papel futuro", dice Miguel Ángel Vázquez, presidente de la Sociedade Galega de Xeriatría e Xerontoloxía. En paralelo a la atención de la tercera edad subyace un componente social que tomará más peso que nunca en esta progresiva vuelta a la normalidad. "Ahora toca ayudarse unos a otros, debemos poner en el centro a las personas, nadie puede quedarse atrás. Se prevén meses durísimos y solo con la colaboración de todos podremos conseguir que sean menos duros", asegura María Tabarés, directora de Cáritas Diocesana en Ourense.
La sanidad seguirá en el centro de todas las miradas, pero también experimentará cambios. "Durante estos años hemos estado abiertos a todo tipo de consultas, y ahora no podemos exponernos a que siga siendo así", explica Mercedes Hernández, médica de Atención Primaria.
EL MAÑANA
"En Galicia temos unha porcentaxe moi baixa de persoas que pasaron a enfermidade polo que somos moitos os susceptibles de contraela nos próximos meses", apunta Gestal. Esta situación provocará un día a día marcado por el distanciamiento social impuesto por las autoridades sanitarias, así como una mayor vigilancia de los nuevos contagios.
Las personas necesitarán más espacios y la movilidad deberá estar en el centro de las políticas. "Deberán tomarse decisiones y cambios para la transformación de las infraestructuras actuales, en calles, avenidas, plazas... La movilidad se ve abocada a una necesidad imperiosa de establecer medidas para ganar espacios para el peatón", asegura Benito Bouzada, miembro de la Asociación de técnicos de educación y seguridad vial de Galicia.
La transformación también se vivirá en sectores como el comercial, la hostelería, la educación, la cultura el deporte.
Personas mayores: “No se puede ser solo un abuelo"
Los mayores, su papel en la sociedad y sus cuidados en centros sociosanitarios son algunos de los retos cara a la "normalidad". "Antes de todo habrá que ver qué es normalidad, lo que ha ocurrido con los mayores en esta pandemia no ha sido normal, sino reflejo de una sociedad edadista, que asume que una persona mayor ha de morir. Y no es normal que hayan muerto 17.000 mayores en residencias en España". afirma Miguel Vázquez, presidente de la Sociedade Galega de Xeriatría e Xerontoloxía. Es hora de un análisis profundo, porque "no partimos de la normalidad". Primero, "investigar" lo ocurrido en el país antes de pasar página. "Algo estaba funcionando mal y puede volver a funcionar mal". Deja claro que el problema "no está en las residencias, sino en la sociedad". El reto de Ourense ha de pasar por "asumir que somos una sociedad longeva" con un 33% de mayores de 65 años. "Es un mito lo que se no se visita a los mayores de residencias. La gente los lleva cuando no puede cuidarlos. Las viviendas deben ser repensadas para mayores, igual que los espacios públicos". Ve necesario "orientar" la sociedad a los mayores: "No podemos prescindir de un tercio de la población. A los mayores les dejamos el rol de abuelo, pero necesitan más, hay que rediseñar su papel en la sociedad, socializar y no depender solo de ver a sus nietos. Deben tener amigos. Ourense es la más envejecida y debe liderar este análisis.". Por último, apuesta por la especialidad de geriatría: "Es intolerable que no haya en Ourense".
Educación: Un gran desafío por solucionar
La crisis del coronavirus cerró las aulas el 13 de marzo, y mientras no haya una vacuna contra la enfermedad, el aforo no volverá a ser el mismo que entonces. A partir del 25 de mayo, si las circunstancias de la provincia son favorables, los alumnos de último curso de ciclo podrán volver a clases de refuerzo, y los menores de 6 cuyos progenitores no puedan conciliar. Pero después del verano, la preocupación es latente tras conocer la propuesta del Ministerio de Educación sobre aforos de 15 alumnos por aula y el resto, vía telemática. "En nuestro centro es inviable que en una clase haya 15 alumnos y mantengan la distancia de seguridad entre ellos", opina Mónica Rodríguez, vicedirectora del IES As Lagoas. La brecha digital impide que el acceso de los estudiantes a los contenidos sea homogéneo, una situación que causa malestar en la comunidad educativa.
Otro de los retos para el nuevo curso es el servicio de comedores y de transporte, que también se verán afectados por la crisis sanitaria. "Nós estamos xa tomando medidas nos comedores para ver as posibilidades de colocar mamparas entre as mesas de rapaces, pero sen que pareza que están comendo en cubículos separados. O problema é que se son moitos nenos, haberá que facer varias quendas", explica José Antonio Álvarez Caride, presidente de la Federación de Anpas (FAPA) de Ourense. "Non é nada sinxelo, pero témonos que preaparar e adecuar a esta situación, impensable hai meses", añade.
Sanidad: La asistencia telemática cobra peso
Las imágenes de centros de salud y hospitales con salas de espera saturadas tardarán en repetirse. La asistencia sanitaria, sobre todo en Atención Primaria, cambiará en los próximos meses hacia un modelo más telemático, en el que el paciente acuda lo mínimo posible a la consulta. "Durante años hemos estado abiertos a todo tipo de consultas, y eso tiene que cambiar ahora, hay que potenciar la educación en salud de la población", explica Mercedes Hernández, médica de Atención Primaria en la ciudad. "Obviamente, si tienes un dolor inusual en alguna parte del cuerpo y te preocupa, claro que tienes que seguir llamando, pero ya no puede ser lo de antes", añade. Los sanitarios intentarán unificar las revisiones de pacientes para evitar desplazamientos cada semana, y en los centros de salud habrá asientos precintados para asegurar que se respetan las medidas de seguridad. "Las recetas, como estos meses, se harán de larga duración", detalla.
El sector recuerda la importancia de mantener las normas de prevención e higiene básicas, que pasan por el lavado de manos y el distanciamiento físico. "La mascarilla es un acto de solidaridad con el resto, te la pones porque así sabes que no vas a contagiar a nadie, y el otro se la pone para protegerte a ti", apunta Hernández, que destaca que ahora la pelota está en el campo de los ciudadanos. "La solución no está en los de arriba, está en que cada uno de nosotros actúe con responsabilidad y cautela", asegura.
Ayuda social: La solidaridad de todos, clave
Las entidades sociales se han perfilado durante los primeros meses de la pandemia como herramientas clave para la crisis que viene. Cruz Roja o Cáritas son solo dos de los ejemplos. Durante la crisis, la solidaridad ha brotado, ahora debe continuar. "Si no nos implicamos, esto no será duro, será durísimo", explica María Tabarés, directora de Cáritas. Ha aumentado la afluencia de gente en sitaución de pobreza, por ello, el Ourense de la "nueva normalidad" ha de ser "más solidario e inclusivo, y poner en el centro a las personas, que quepamos todos, que nadie quede atrás". En este sentido, Tabarés recuerda que la vivienda ha sido "más importante que nunca" durante el confinamiento, algo que debería "hacernos reflexionar".
La ayuda de unos a otros es más fundamental que nunca. "La crisis de 2008 fue diferente, afectó a unos, y a otros no. Pero esta nos afecta a todos". dice la directora de Cáritas Diocesana. Cree que por ello, la solidaridad ha llegado para quedarse, aunque es cierto que "tenemos poca memoria", lo cual es un riesgo. "Me gustaría pensar que esto nos ha hecho reflexionar sobre las necesidades de los demás. Habrá que dar un margen, pero confío en que la gente se dará cuenta que con un poco podemos crear una sociedad distinta, crear una sociedad mejor".
Teme el futuro de todos aquellos que tenían un refugio en la economía sumergida y que se ha quedado sin nada, también a los mayores. "Si no creamos entre todos un tejido social que ayude, no sé adonde llegaremos".
Comercio: Más preparados que nunca
El Ourense del futuro tiene que pasar por un cambio claro, una apuesta por lo local. Nadie duda de esa intención. "Esperamos que la gente responda a este esfuerzo que hemos realizado para dar garantías a trabajadores y clientes y se consuma en el comercio local", apunta el presidente del CCA Ourense Centro, Luis RIvera, que destaca la apertura del canal online al que se han abierto decenas de empresas durante esta crisis y que es una de las nuevas ventanas de oportunidad que se han abierto para el sector. "Lucha" e "ilusión", son dos palabras clave con las que el presidente del CCA Couto Centro, Tito Taín, define el espíritu comercial que surge a raíz de esta pandemia. "Salir adelante depende de la gente", subraya, y por eso cree que todo esto puede ser un "punto de inflexión". El mensaje que transmiten en la Federación de Comercio es el de que se compre también en el pequeño comercio "ya que genera riqueza y empleo en la ciudad". Los comerciantes han aprovechado la crisis para hacer comprender a los ourensanos que "así es como estaría la ciudad con todos los negocios cerrados". Impedirlo, dicen, depende ahora de todos. "A los clientes los necesitamos más que nunca", apunta Noelia Mares, del CCA Carballiño. Otros negocios, como los placeros, han aprovechado para lanzar el servicio a domicilio. El fuuro, con incertidumbre, pero más preparados que nunca.
Economía: Un futuro incierto y "complicado" a la espera de rebrotes
Las perspectivas en el sector em presarial son "complicadas", como reconoce la presidenta de la Confederación Empresarial de Ourense, Marisol Nóvoa, que espera que a finales de este mes se empieza a notar la reactivación de la actividad. En el sector de la automoción, "con la caída de las ventas que hubo, ya lo perdieron el primer trimestre y el segundo prevén que muchos concesionarios puedan cerrar". En la construcción, en los concellos siguen sin tener actividad al 100% y las licencias tardarán en reactivarse. "Es una cadena, todo es muy complicado, porque de la automoción dependen muchas empresa", insiste Nóvoa. Las expectativas son malas, al menos hasta junio, y "esperando que no haya rebrotes. Hacen falta test para controlar la población y estudios serológicos para ver el grado de inmunidad". Hasta entonces, difícil prever el futuro.
Turismo | Premisa: proteger las aldeas
El turismo afronta el peor año en medio de un crecimiento continuado, que consiguió situar a Ourense como la
novena provincia donde más creció el número de viajeros en 2019. El turismo interno se antoja como clave para mantener a flote el sector. "Na escala de valores, o turismo e saír é o último escalón", señala Francisco Almuiña, guía turístico en la Ribeira Sacra y presidente de Ribeira Sacra Rural. "As casas de turismo que o estabamos a facer ben non teremos que cambiar tano, outros terá que reorientarse. Isto pode ser un xeito de poñer as pilas. Isto vai servir para aprnder a usar novas tecnoloxías, ferramentas telemáticas. Tamén é unha oportunidade de se poñer ao día", afirma.
Tienen una triple preocupación: abrir con garantías para el cliente, garantizarse que el cliente les ofrezca garantías, y lo más importante, "non ser os que introduzamos o virus nas aldeas onde estamos". Por eso apela a la "corresponsabilidade". "Dicirlle ao turista da Ribeira Sacra que sexa cauteloso coa xente das nosas aldeas". Eso otra preocupación para Felipe Pires, de la asocicación de turismo rural Limia Verde, que cree que es necesario impulsarse como "destino seguro", con una premisa clara: "Non queremos ser centros de contaminación das nosas aldeas", por lo cual "temos que extremar medidas".
Trabajo: El teletrabajo llegó para quedarse, al menos, un tiempo
Desde el inicio de la crisis sanitaria, el teletrabajo se impuso en muchos sectores, como única solución para evitar contagios en el espacio laboral. Aunque la crisis sanitaria evolucione favorablemente en la provincia, esta forma de trabajo ganará peso. "Se impondrá en muchas empresas, tanto para prevenir como para favorecer la conciliación", explica José Manuel Díaz, de la gestoría Marcelino Díaz. Desde el inicio de la crisis, muchas empresas han implementado nuevos sistemas tecnológicos para adaptarse a las necesidades de sus trabajadores. Las malas conexiones de ciertas zonas rurales todavía dificultan, en algunos casos, la correcta realización de las tareas. En aquellos sectores en los que sea inviable, será imprescindible intensificar las medidas de prevención: distanciamiento social, mascarillas, guantes, gel desinfectante, limpieza diaria... .
Hostelería: La gente decidirá el futuro
De momento, sin ayudas directas, solo línea de préstamos, el futuro del sector servicios es muy complicado, es "endeudarte " y eso "tira para atrás", señala Marisol Nóvoa de la CEO, que cree qe en la hostelería las limitaciones de aforo echan atrás a muchos. Cuando poco a poco se recobre la normalidad, toca repensar el futuro. "A lo mejor hay que cambiar de modelo, empezar a salir antes, aprovechar más horas de tarde", reflexionaba el dueño del Tamarindo. Como él, son muchos los que ven dudas sobre el modelo de futuro. Muchos bares y restaurantes están aprovechando esta crisis para dar el paso del servicio a domicilio a través de plataformas online. Muchos otros creen que el miedo en el cuerpo tocará duramente al sector nocturno, que será el último en salir. Los bares de tapas, un sector tan tradicional en Ourense, no ve la luz al final del túnel. "Este año, contablemente ya está perdido", reconocen muchos hosteleros. Nadie contempla medidas claras que se pueden poner sobre la mesa. "Muchos bares se quedarán por el camino", lamentaba el presidente de la Federación Provincial de Hostelería, Ovidio Fernández Ojea. La limitación de aforos no puede durar mucho tiempo, en los bares nocturnos, no cuentan con empezar su propia desescalada "hasta el mes de julio.". Y sin turistas. Se encomiendan al visitante autóctono.
Psicología: Acompañar, desde lejos
Las medidas de prevención sanitarias implican distancia física, pero no por ello, distancia emocional. "Durante estos meses ya hemos demostrado una capacidad de adaptación asombrosa a acompañar sin estar físicamente", explica la psicóloga ourensana Victoria Canosa. El confinamiento potenció el uso de las nuevas tecnologías para mantenerse en contacto con familiares y amigos, y durante los próximos meses seguirán siendo una herramienta importante para no perder el contacto. "Es cierto que necesitamos un tiempo de adaptación a las videollamadas, pero nos han permitido no estar aislados durante este tiempo, aún en los casos más duros, como el de las personas que han sufrido pérdidas de personas", explica Canosa.
A partir de mañana, será posible reunirse en grupos de como máximo 10 personas, pero la cautela debe ser clave para evitar un posible rebrote: "Es necesaria una buena dosis de responsabilidad y una actitud positiva y constructiva". La psicóloga recomienda encontrar el equilibrio del miedo a salir al exterior: "El miedo está bien, nos protege, pero si es mucho, nos paraliza. Es verdad que nos sentimos más frágiles debido a la situación sanitaria, está claro, pero tenemos también que disfrutar del tiempo que podemos salir al exterior, del paseo, del deporte".
Transporte: "Fai falla que a xente recupere a confianza, pódese viaxar seguro"
Desde el pasado el lunes, el uso de mascarilla en el transporte público es obligatorio, para evitar posibles contagios. La medida continuará durante los próximos meses, así como la reducción de aforos y el uso de gel desinfectante para limpiarse las manos antes de entrar. "Por agora viaxamos baleiros ou case baleiros, é necesario que a medida que volva a actividade a todos os sectores a xente recupere a confianza, pódese viaxar tranquilo", asegura Manuel Carballeda, administrador de Empresa Montañesa de transporte. Los vehículos se adaptan a los protocolos exigidos por el Ministerio de Sanidad y la Consellería de Sanidade para mantener la seguridad de los viajeros en cada desplazamiento. "A desinfección integral dos coches é continua", añade. Por el momento, excepto en el caso de los autobuses urbanos de la ciudad, el resto de transportes públicos apenas han contado con pasajeros desde el inicio de la crisis sanitaria. Por eso, Carballeda recuerda la importancia de recuperar la confianza: "É preciso, claro está dentro da prudencia, continuar coa vida que viñamos facendo no noso día a día, pouco e pouco".
Deporte: La actividad, al aire libre, y sin horizonte claro para el contacto
La cultura deportiva, especialmente del deporte amateur, va a sufrir. Nada será lo mismo, los gimnasios no tienen claro cómo será todavía esa adaptación a la nueva normalidad. José Domarco, gerente del Pazo dos deportes Paco Paz, no ve todavía la posibilidad en el horizonte de recobrar la normalidad en un lugar por el que pasa un millar de usuarios al día a practicar deporte. "Las canchas no se van a usar de momento, los clube pequeños no van a entrenar, se han suspendido las competencias, es muy complicado saber lo que va a pasar", confiesa.
Después del verano podrían volver el deporte de contacto, pero nada está claro
La nueva realidad para la práctica deportiva pasa por la individualidad. "Se harán clases colectivas, pero manteniendo distancias, estamos preparando la reapertura de la zona fitness. El deporte indoor con contacto va a tardar en volver. En principio, en septiembre se podría empezar a recuperar, pero tengo mis dudas", explica Domarco.
Ve una normalidad al 100% posible en tres meses, pero "va a costar mucho arrancar, hay poca información al respecto". De momento, todos son dudas: "Tenemos que ver cómo se hace para poder aocger en un mismo recinto a varias personas, es todo muy complejo, hay que reestructurar todo y cambiar todo sobre la marcha", afirma.
Rural: La oportunidad para apostar por un nuevo modelo en los pueblos
"Hai que facer unha lectura do que sucedeu". explica Cristina Martínez, educadora social del proyecto Boa Vida Rural en Pontedeva y Padrenda. "Hai que aprender disto a fomentar a socialización no rural. IPode ser unha aprendizaxe para crear redes comunitarias de apoio. A solidariedade que se viu ermanecerá. A xente ten medo e incertidume, pero tambén sabe que no rural agora está máis seguro. Incluso a xente nova coa que falamos síntese agora privilexiada". ¿Retos? "Qedou claro que hai ganas de facer cousas, pero hai que facilitar medios. Hai que apoiar as iniciativas no rural por pequenas que sexan. Hai quilómetros e quilómetros con xente desatendida a onde os servizos sociais ás veces non chegan. Hai que estar no territorio, porque hai carencias que se detectan nun paseo e non se detectarían nunha entrevista". Antonio Corbal, del Centro rural O Viso, cree que se "revalorizará o rural" y que la gente sabrá "apoiar o noso". "Haberá un cambio, haberá unha nova normalidade na que miremos máis polos nosos veciños. Haberá unha aposta polo produto local, de kilómetro cero, haberá un consumo máis responsable. A xente quere o rural, pero hai que buscar outros modelos de desenvolvemento".
Cultura: "Se a situación é favorable, no verán haberá espectáculos"
La crisis del coronavirus vació salas de teatro, de conciertos, de museos y de espectáculos. A partir de la fase 2 –el 25 de mayo en la provincia, si la evolución es positiva– estos recintos reabren sus puertas, aunque con aforos limitados a un tercio de su ocupación. "Ábrese a posibilidade, polo menos. Obviamente ninguén quere adiantarse e o que prima é a prudencia", explica Fernando Dacosta, de Sarabela Teatro. Los espectáculos al aire libre podrán albergar a un número máximo de 400 personas, siempre y cuando se puedan mantener las medidas de seguridad e higiene necesarias.
"O Auditorio ten 900 prazas e o teatro principal 200, neses espazos é viable un aforo reducido"
"Se a situación é favorable, no verán haberá espectáculos, e tamén son necesarios, animan e dan certo aspecto de normalidade. Ademais, tamén axudan ao sector da hostelería, por exemplo", apunta Dacosta, que destaca que cuando se permitan aforos al 50%, en ciertos espacios de la ciudad podría ser "moi viable": "O Auditorio Municipal ten 900 prazas en total, o Teatro Principal, 200, polo que xa falas dun número importante de espectadores". Para paliar el efecto de la crisis durante estos meses, las administraciones han impulsado líneas de ayudas: "Hai algunhas interesantes, pero estamos á espera de maior concreción".
Arquitectura: Aumenta el atractivo de los pisos con terraza en urbes más humanas
Durante el confinamiento forzoso, la población ourensana se ha visto obligada a adecuar su vivienda a todas las nuevas necesidades (trabajo, estudio, juego, deporte). "Reducir el ritmo nos ha hecho plantearnos los usos de nuestra casa, ya no es solo el sitio al que vamos a comer y a dormir. Este cambio de mentalidad necesita también un cambio en la normativa, que deje de priorizar solo el aprovechamiento del espacio, y que busque viviendas con más iluminación, más abiertas, más ventiladas...", explica Rafael Castro, presidente del Colegio de Arquitectos de Ourense. "Ya ha aumentado la demanda de pisos con terrazas", asegura.
La movilidad
En cuanto al espacio urbano de la ciudad, Castro asegura que es un buen momento para retomar el plan de movilidad sostenible. "Ahora es un momento perfecto para ir avanzando, no entiendo cómo no se ha hecho. Hay menos tráfico, es más sencillo. Estos días vemos que la acera se queda pequeña y por la carretera apenas pasan vehículos... Hay que priorizar al peatón y al ciclista", resalta el arquitecto.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
LAS PROTESTAS DAN SUS FRUTOS
A Gudiña recuperará su tren matutino a inicios de este año
ACCIDENTE DE TRÁFICO
Noche accidentada en Ourense: un herido en una colisión y un atropello a un jabalí
LA MÁS POBRE DE GALICIA
Cae la pobreza en Ourense, pero aún castiga a uno de cada cinco hogares
Lo último