¿Ourense se queda sin verbena?

Fiestas

Cada verano, una orquesta desarrolla un promedio de centenar y medio de conciertos. La incertidumbre actual prima en un sector para el que no parece haber una desescalada viable. ¿Se acaba la verbena este verano en Ourense?

Borja Iglesias es guitarrista en la orquesta Panorama.
Borja Iglesias es guitarrista en la orquesta Panorama.

Cada verano, una orquesta desarrolla un promedio de centenar y medio de conciertos. En el actual 2020 la actividad es cero, producto del estado de alarma decretado como consecuencia del Coronavirus. Y el futuro inmediato no se vislumbra mejor, con los perjuicios económicos que ello implica no solo para los músicos sino para todo el conglomerado de gente que trabaja en torno a un grupo. La incertidumbre prima en un sector para el que no parece haber una desescalada viable. ¿Se acaba la verbena este verano en Ourense?

Nos bajamos en la estación de Aranga. Era un día de verano, muy soleado. El delegado de la comisión de fiestas de Santa Marta de Lombas ya nos estaba esperando. Se presentó como Boal. Era un hombre recio, de mirada oscura y mostacho grande. Sujetaba dos mulas en las que cargó los instrumentos y el baúl en el que iban los trajes de verbena (…). Nos pusimos en marcha por un camino fresco que olía a cerezas y con mucha fiesta de pájaros. Pero luego nos metimos por una pista polvorienta, abierta en un monte de brezos y tojos. Ya no había nada entre nuestras cabezas y el fogón del sol. Cuando aparecieron las picaduras de los tábanos, las blasfemias se hicieron oír como estallidos de petardos. La Orquesta Azul, asada por las llamaradas del sol, llevaba las corbatas en la mano y las abanicaba como las bestias el rabo para espantar los bichos. Para entonces, el baúl que cargaba una de las muías parecía el féretro de un difunto. En el cielo ardiente planeaba un milano.

¡Santa Marta de Lombas, irás y no volverás! Nada más verse el campanario de la parroquia, la Orquesta Azul recompuso enseguida su aspecto. Los hombres se anudaron las corbatas, se alisaron los trajes, se peinaron, y limpiaron y abrillantaron los zapatos con un roce magistral en la barriga de la pierna. Sonaron para nosotros las bombas de palenque. ¡La orquesta! ¡Han llegado los de la orquesta! Saludamos como héroes que resucitan a los muertos”. El relato corresponde al texto “Un saxo en la niebla”, parte de “¿Qué me quieres, amor?” de Manuel Rivas, y el argumento se desarrolla en la Galicia de los años 40, con las dificultades que implicaba para una orquesta tocar su música en una verbena. Quién iba a imaginarse que, en pleno siglo XXI, habría una dificultad insalvable para actuar en vivo como es el covid-19. Seguro, más que un ourensano está a la espera de que la orquesta vuelva. Como los héroes de la Orquesta Azul.

Sebastián Mato, guitarrista de Claxxon

“Es la primera vez en 20 años que paso un verano en casa”

"Justo antes del confinamiento estábamos ensayando porque teníamos shows pero quedó todo en el aire por las medidas sanitarias. Se empezó a disparar la curva y se vinieron las fiestas abajo. Algunas fiestas intentaron aplazar y no cancelar pero como no está nada claro creo que directamente no vamos a poder salir a tocar. Primero ya por la falta de movimiento interprovincial, porque uno de los integrantes del grupo es de Coruña, otro de Pontevedra, más que siempre tenemos shows fuera de Ourense y de Galicia, como por ejemplo en Asturias. Y también está el tema del aforo limitado que no lo veo viable, salvo para agrupaciones que no muevan mucha gente. A los shows de las orquestas grandes van a llegar cinco mil coches y, ¿qué haces, dejas entrar a las primeras 400 personas? Se haría un cuello de botella en la entrada de cada fiesta, y, ¿quién se encarga de esa organización y del distanciamiento y de las medidas de seguridad que te impongan? No podemos hacer nuestra actividad para 400 tipos sentados. Porque, además, en las verbenas lo que se mueve es la romería, la pulpeira, los feriantes, las barras de bebida, todo un conglomerado que está alrededor de la orquesta. Nos dicen que podemos realizar nuestra actividad pero en estas condiciones es inviable. Y el problema es que la cultura en lugar de ser considerada cultura es considerada ocio y nuestro trabajo un hobby. Y nuestro sector está profesionalizado como cualquier otro trabajo. Todo esto sumado a que algunos de nosotros estamos aun esperando cobrar el ERTE hace que estemos en una situación de total incertidumbre. Hace 20 años que toco y es la primera vez que paso un verano en casa".

sebastian_mato-claxxon_resultado
sebastian_mato-claxxon_resultado

Borja Iglesias, guitarrista en Panorama

“Teníamos 149 fechas, la situación es de incertidumbre total”

"Antes de empezar el confinamiento teníamos cerradas 149 fechas, pero o se han aplazado o cancelado. La situación actual es de incertidumbre total; desde los organismos oficiales no dan respuestas acerca del tema por lo que nos encontramos en un callejón sin salida. Personalmente, creo que no es viable nuestra actividad ya que es difícil asumir una verbena con poca gente, porque este tipo de espectáculo está destinado a que salga rentable con un aforo abundante. Además, que el público esté sentado no es factible en un tipo de show en el que el punto fuerte es el baile; y la distancia de seguridad es otro punto en contra en este sentido. Me gustaría hacer hincapié en la necesidad que tiene todo el sector que vive de las verbenas y fiestas populares de saber más acerca de cómo van a ser o deberían serlo. Lo más importante es que no se cometan imprudencias y no se exponga a nadie a correr riesgos. Por eso creo que es fundamental que se empiece a organizar el sector con las medidas más correctas y de la mejor manera posible. Algunos de nosotros tenemos un ERTE pero lo triste es que más de la mitad del sector no percibe esta ayuda y como en cualquier empresa modesta hay problemas para pagar sueldos si no se reciben ingresos".

borja_iglesias-panorama_resultado
borja_iglesias-panorama_resultado

David Faílde, batería en América de Vigo

“Somos muchas las familias que vivimos de este sector”

"Nuestra situación es que estamos parados desde el mes de marzo, con todos los shows cancelados a corto y medio plazo. La incertidumbre es absoluta en el sector; nadie sabe nada. Algunos compañeros están recibiendo ayudas, otros nada, y si no se puede tocar la cosa se va a complicar. Estamos a la expectativa, pero si se puede tocar seguramente las pautas que impongan las autoridades sanitarias hagan que una verbena sea bastante complicada de realizar por motivos logísticos como controlar aforo y distancia de seguridad, que requerirían para los organizadores un mayor desembolso que no podrían asumir, teniendo en cuenta que contarán con menos ingresos porque al limitar el aforo también habrá menos ingresos por ejemplo de las barras y de los bares. A esto hay que sumarle que hay muchas empresas cerradas que en condiciones normales aportarían dinero a las comisiones que, sin este dinero, directamente dejarán de hacer las fiestas. Nosotros somos los primeros que queremos garantías de que tocar es seguro pero, de no ser así, la administración tiene que mirar por nosotros. Somos muchas las familias que vivimos directa o indirectamente de este sector".

david_failde_america_resultado
david_failde_america_resultado

Efrén Álvarez, productor y manager en Nazaret

“No hay que dejar morir las fiestas populares”

"La situación general del sector ya no era la mejor antes de todo esto, pero ahora es realmente crítica y no sabemos a qué atenernos. Las grandes verbenas tal como las conocemos son inviables ahora mismo. Pero la gran mayoría de fiestas donde trabajamos podrían adaptarse a nuevas medidas, como se ha hecho en otros sectores; si hay que cambiar el modelo de negocio, se cambia, y si hay que volver a tocar en palcos de piedra, se toca. La cuestión es no dejar morir las fiestas populares, porque las verbenas son parte de nuestra cultura. Debemos estar preparados, pero la incertidumbre nos quita el sueño porque, pase lo que pase, las consecuencias ya son catastróficas. Puede ser que, de pronto, permitan celebrar fiestas populares y las orquestas puedan salir a trabajar, pero en Galicia la gran mayoría las organizan pequeñas comisiones de fiestas que estarán desamparadas. En el caso de Nazaret, todavía no me han cancelado ningún contrato de julio en adelante; lo anterior sí, por razones obvias. La contratación en sí se paralizó totalmente. En mi caso, prácticamente toda mi familia vive de este sector y, como en otros sectores de temporada, el invierno se hace cuesta arriba. Y, cuando por fin empieza lo bueno, llega un virus que podría echar por tierra el trabajo de toda una vida. Todo el sector lo está pasando realmente mal. En Nazaret algunos músicos están tratando de solicitar la prestación extraordinaria de paro para artistas, pero de momento a ninguno se la han aceptado; y en cuanto al personal técnico, son los grandes olvidados. Quiero hacer hincapié en que debemos defender la verbena y las fiestas populares pero a lo mejor en el sector nos equivocamos en el modelo, y realmente no era tan importante tener un escenario gigante para hacer una fiesta bonita, entretener y hacer pasar un buen rato a la gente. A lo mejor es el momento de cambiar el chip."

nazaret_resultado
nazaret_resultado

Contenido patrocinado

stats