La presencia de la guerra en Ourense

REPORTAJE

Titulares de La Región anunciando la muerte de Mussolini, fusilado en Milán junto a su amante, Clara Petacci.
Titulares de La Región anunciando la muerte de Mussolini, fusilado en Milán junto a su amante, Clara Petacci.

El 9 de noviembre de 1918, La Región publicaba la noticia de que la Federación Republicana de Ourense se manifestaba por la calle con la Banda Municipal al frente y disparo de bombas de palenque. La Región publicaba también los nombres de los ourensanos pro- aliados que por toda la provincia celebraban con banquetes el final de la I Guerra Mundial . La fiesta acababa con el envío de telegramas de felicitación a Francia o a alguno de los políticos aliados.

Es especialmente larga la lista de los aliadófilos de Celanova, entre ellos la familia Moreiras y numerosos comerciantes, el conserje del Casino y varios ordenanzas de la oficina de Telégrafos. Los “aliancistas” de Maceda celebraban también una cena y enviaban un telegrama de felicitación al francés Clemenceau. La celebración en la ciudad fue en el Hotel Miño, con un banquete presidido por un retrato del general francés Foch y con la asistencia de los intelectuales y destacados hombres locales del momento: Cuevillas, Eugenio Montes, Blanco Amor , Guitián, Bernardino Temes, Julio García, Fernández Cid, Fábrega, Príncipe y muchos otros.

Esos banquetes no se celebrarían al finalizar la II Guerra,por una razón tan evidente como la presencia del franquismo, aunque muchos de los asistentes a aquellas celebraciones aún vivían y, es de suponer, estarían igual de contentos con el triunfo aliado. Eran los mismos que pasarían la II Guerra con la oreja pegada a las emisiones de la BBC inglesa y Radio París. Es muy posible que a más de uno aquella fiesta lo dejara marcado y vulnerable para la represión que vendría veinte años después.

1,_titulares_de_la_region_de_mayo_de_1945_resultado
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Durante la II Guerra Mundial, la ciudad contaba con dos destacadas familias, por su actividad comercial, descendientes de alemanes: los Hentchel y los Schreck. El ingeniero Hentchel vino a Ourense a principios del siglo XX a instalar la central eléctrica de orillas del Miño, aquí se casó y aquí murió. Nazi convencido, todos los veranos enviaba a sus hijos a Alemania a participar en los campamentos de las Juventudes Hitlerianas. El fotógrafo Schreck, casado con una Navarra, se instala en Ourense en los años treinta. Su origen alemán le facilitaría el acceso a la penicilina recién descubierta y aún no comercializada en España, haciendo posible que su hija fuera la primera ourensana a la que el doctor Freijanes inyectó el gran descubrimiento.

La guerra también estaba presente en Ourense en el pequeño grupo de niños austriacos que encontraron refugio temporal con familias ourensanas. Al menos dos de esas niñas se quedarían aquí para siempre.

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