Ascenso de la UD Ourense: 31-05-26, para tatuárselo

DÍA HISTÓRICO

Nunca tan bien supo un viaje para una afición de la UD Ourense que se notó en Cuenca antes, durante y después de hacer historia

La afición de la UD Ourense anima a los suyos en la visita al Conquense en La Fuensanta.
La afición de la UD Ourense anima a los suyos en la visita al Conquense en La Fuensanta. | Brenda Blanco

Sonrisas, muchas, y lágrimas que dicen más aún que las sonrisas. Lo vivido en Cuenca se recordará para siempre. Por el fondo y por la forma. La Fuensanta pasa ya a la historia del fútbol ourensano. Entre sus cuatro gradas consiguió la UD Ourense ser de Primera RFEF. Lo hizo con casi cuatrocientos fieles arropándoles. Muchos, los que se mancharon de barro cuando este proyecto empezó. Otros, que se fueron subiendo sobre la marcha y bienvenidos son. La fecha 31-05-2026 entra en el Olimpo de los buenos recuerdos. No es descabellado decir que será el tatuaje de moda en los próximos días. Los profesionales de la tinta, que vayan liberando las agendas. Una comunión perfecta, un trabajo mayúsculo. Nadie lo exigía en agosto, nadie lo esperaba, pero el césped pone a cada uno en su sitio y los rojillos se han merecido este ascenso sin ni un solo pero.

Pero para el final feliz hubo que coger carretera y manta. En el equipaje, el 1-0 de la ida que obligaba a ser optimistas y, en la maleta también, el “caso Numancia” que, con su baile de posiciones en diferido, mosqueó al personal.

La mañana fue ganando color rojo. Poco a poco, los aficionados ourensanos se dejaron notar en Cuenca. Primero por el centro, después en los aledaños del estadio. Dentro, les tocó al sol de pleno para honrar el moreno albañil tan nuestro. El gusto por comer dos platos, postre y café hizo que los buses de aficionados llegasen más tarde que el de los jugadores. Aún así, el recibimiento a los protagonistas estuvo a la altura. Cánticos, aplausos y saludos traducidos en un chute de motivación de los que hace traspasar muros si fuera necesario.

Buscando la sombra (cuando era posible) y algo líquido que llevarse a la boca (por momentos desafiando las normas básicas de salud alimentaria), los locales hicieron un guiño con la afición ourensana al hacer atronar la Dolores más ourensana en sus altavoces. Yosi, siempre presente.

Un ambiente de play off donde el orgullo de la ciudad se iguala con el amor por unos colores. El partido dio comienzo y la montaña rusa de emociones empezó a causar estragos. Todo con una banda sonora que llevó la firma de las insoportables vuvuzelas, que regalaron los conquenses a diestro y siniestro entre su gente.

Decibelios

Tras un inicio prometedor y un nudo con sustos, llegó el desenlace que todos los rojillos soñaron la noche anterior. Dos goles, dos zarpazos a la contra, sentenciaron la eliminatoria. Los gritos de alegría se escucharon hasta en O Couto. En el palco, esa jarana controlada con miradas y sonrisas pícaras entre los directivos del club y los de la Federación Gallega, con su presidente Pablo Prieto presente. La Primera RFEF era una realidad.

Con el pitido final Cuenca se convirtió en Ibiza en agosto. El post partido se prolongó, cánticos con recuerdos para el Numancia, el himno oficioso de la eurovisiva Beth (“Dime”) a pleno pulmón y camisetas conmemorativas del ascenso listas para lucir. Por el túnel de vestuarios, más de lo mismo. Altavoz a un volumen que 9 de cada 10 otorrinos desaconsejan y boicot bailongo a la rueda de prensa del míster Borja Fernández. La noche iba a ser larga. Y la semana.

Es el fin de curso de un alumno siempre aplicado, que comenzó con dificultades antes de reponerse por todo lo alto. La Unión Deportiva Ourense celebra y sueña. La fiebre roja sigue contagiando y subiéndole la temperatura al más pintado. En unas décadas, algún abuelo le contará a su nieto que estuvo ese día en La Fuensanta. Y le enseñará el tatuaje que se hizo para no olvidarlo.

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