Inés Sotelo se cuelga un bronce de infinitos quilates

MEDALLA MUNDIALISTA

La selección femenina sub-19 se hizo con la tercera plaza de la Copa del Mundo tras ganar a Canadá “in extremis”

Publicado: 20 jul 2025 - 22:56 Actualizado: 28 jul 2025 - 10:50
Inés Sotelo (6i) celebra junto a sus compañeras con la medalla de bronce al cuello.
Inés Sotelo (6i) celebra junto a sus compañeras con la medalla de bronce al cuello. | FIBA

Una tarde que recordará para siempre porque no todos los días se logra una medalla mundial. Inés Sotelo Míguez y el resto de la selección femenina sub-19 de baloncesto se colgaron un bronce de ley, ganado a pulso todo durante toda la Copa del Mundo y que tuvo un desenlace que te lo firmaba Hitchcock. Las españolas vencieron a Canadá en la lucha por el tercer puesto. El 70-68 final muestra lo que fue un duelo de rachas, de cabeza fría y de pulsaciones altas con el tiro que tuvieron las canadienses para ganar sobre la bocina. Pero se quedó corto y sirvió únicamente para dar rienda suelta a la felicidad con lágrimas de la ourensana y sus compañeras.

Inés Sotelo aportó 8 puntos y 6 rebotes en los 23 minutos que estuvo en pista, ganando enteros y protagonismo en la segunda mitad tras salir, nuevamente, en el quinteto inicial.

El partido comenzó igualado, con los ataques espesos, sufriendo la trascendencia del momento. En esa “trinchera”, Canadá se manejó mejor para cerrar el cuarto 10-15. Y esa tendencia se mantuvo en el segundo. Las de Rubén Burgos no le cogían el punto a las acciones ofensivas, así que la desventaja creció (12-26, m.13).

España tiró de carácter y de Okafor para dejarle claro a su rival que el cuento no había acabado. La noche y el día. Cambio de tercio y ventaja española por la mínima al descanso, 33-32.

A partir de aquí la igualdad se instaló de forma definitiva. Con mejores o peores momentos, el partido apuntaba a un desenlace de infarto. Intercambio de golpes y 54-52 al final del tercer periodo. Todo por decidir en Brno.

Desenlace

Howell cogió las riendas de Canadá desde el tiro libre, pero España aguantó el trago. Sotelo y Toribio igualaron el luminoso, 67-67 con poco más de un minuto por jugar. Ahí apareció Okafor de nuevo con un triple a tabla que resultó decisivo. Canadá recortó un punto desde el tiro libre y España supo defender lo que vino después. Pero no iba a ser tan sencillo. Faltaban cuatro segundo y las españolas sacaban desde la banda en campo contrario. Mal pase, recuperación canadiense y triple de Makeer sobre la bocina que dejó el tiempo congelado. Falló. La celebración era exclusivamente española. El corazón que aguantó eso, lo aguanta todo. Abrazos, sonrisas, lágrimas y una sensación de trabajo (no deber) cumplido con creces.

Una medalla mundial con acento ourensano. Inés Sotelo amplía su palmarés en un verano “non stop”. Y es que ahora apunta al Europeo sub-20. Pero, primero, a celebrar una medalla de bronce que sabe a oro de infinitos quilates.

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