Mourinho del Benfica condena al Real Madrid

JUGÓ CON FUEGO

El Benfica le endosó cuatro goles a los de Arbeloa, que se quedaron fuera del Top 8 y tendrán que disputar el play off

El guardameta del Benfica, Trubin, marcó el cuarto gol de su equipo frente al Real Madrid en el tiempo de descuento.
El guardameta del Benfica, Trubin, marcó el cuarto gol de su equipo frente al Real Madrid en el tiempo de descuento. | SL Benfica

El Real Madrid perdió por 4-2 ante el Benfica en la última jornada de la fase de liga de la Champions, quedándose fuera del Top 8, después de un mal partido de los blancos en Da Luz, solo con opciones gracias a un doblete de Kylian Mbappé y a las paradas de Thibaut Courtois, superados por la agresividad y la intensidad que propuso el conjunto luso.

El 15 veces campeón de Europa jugó con fuego en Lisboa y se quemó. En su reencuentro con José Mourinho y Da Luz, escenario de la “Décima”, los blancos no dieron la talla pese a adelantarse con la pegada habitual en su primer disparo a puerta del partido, obra de Mbappé. Pero la lógica se impuso y Benfica, que acabó con más de 20 remates, se puso por delante antes del descanso con goles de Schjelderup y Pavlidis.

La banda defendida por Álvaro Carreras fue una autopista en una zaga madridista blanda y por ahí encontraron los portugueses sus oportunidades. Schjelderup volvió a golpear y Mbappé acercó al Real Madrid de nuevo, pero un gol del Sporting CP en Bilbao y un testarazo de Trubin en el descuento obliga a los blancos a pasar por la penitencia de los play off de nuevo, como el Benfica, gracias a ese gol postrero de su portero.

Los centrales Tomás Araujo y Nicolás Otamendi arriesgaban mucho en la salida de balón de los lisboetas, pero volvieron a acercarse a la portería defendida por Thibaut Courtois. Esta vez, fue Vangelis Pavlidis, quien recibió un gran envío de Heorhiy Sudakov, pero el griego falló en el control. En otra clara, el meta belga mantuvo el 0-0 con una estirada prodigiosa a disparo de Prestianni que provocó la sonrisa irónica de José Mourinho.

Esta jugada provocó la locura en el encuentro. El Benfica y su afición reclamó un penalti de Arda Güler a Gianluca Prestianni, pero Davide Massa no vio falta. Minutos después, otra vez con el argentino como protagonista, el colegiado señaló pena máxima de Jude Bellingham, pero el inglés había tocado el balón y, VAR mediante, corrigió su decisión.

Los locales perdonaron y mucho en la primera media hora, y lo pagaron en la primera ocasión clara para los blancos. Raúl Asencio sirvió un centro desde la derecha preciso e imposible para la zaga, que vio como Mbappé martilleó el balón con la cabeza para adelantar a los suyos antes del descanso. Poco después, Pavlidis le puso un caramelo a Andreas Schjelderup, quien de cabeza batió a Courtois y puso el 1-1. 

Luego, los blancos se toparon de golpe con un penalti por agarrón de Aurélien Tchouaméni sobre Otamendi; y Pavlidis no falló desde los 11 metros para remontar el encuentro rozando el descanso.

La segunda parte arrancó de nuevo con el Benfica muy replegado y los blancos dominando el balón. Vinícius Júnior, desaparecido en la primera mitad, remató arriba un buen centro de Mbappé desde la derecha, ante una zaga bien ordenada. Y en otro contragolpe en el que conectaron muy fácil los hombres de ataque, Schjelderup se sacó un latigazo al palo corto entre las piernas de Asencio que Courtois no pudo parar.

Solo Mbappé parecía conectado en el Real Madrid y metió a su equipo en un partido del que estaba muy fuera. El francés definió de lujo un pase atrás fuerte de Güler con un primer toque sensacional para colocar el 3-2 en el marcador.

 Gol del meta Trubin 

Los blancos, con mucho cansancio, empezó a embotellar al equipo portugués, pero no llegaban con claridad a la portería rival. Con más épica que fútbol, el Real Madrid se ahogó en Lisboa y con Asencio expulsado en el descuento, en el que Trubin metió a los suyos en la última jugada.

Contenido patrocinado

stats