La Comisión Nacional del Mercado de Valores reclama actualizar el euríbor para su continuidad

RESPALDO TÉCNICO AL EURÍBOR

El estudio avala la continuidad del Euríbor, aunque advierte de reformas necesarias para garantizar su viabilidad futura

Sede de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
Sede de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. | Europa Press

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) publicó un estudio que aborda la evolución del Euríbor, un índice que mantiene su “utilidad económica diferenciada”, pero que a la vez precisa de una serie de mejoras y actualizaciones para garantizar su continuidad futura adaptada al entorno cambiante. El estudio, cuyo título es “Tres décadas del Euríbor: viabilidad y perspectivas de evolución”, analiza si la decisión adoptada en Europa de preservar el Euríbor, frente a la desaparición del Líbor en otras jurisdicciones, fue “acertada” y si, más allá de su continuidad formal, el Euríbor sigue siendo necesario y sostenible como índice de referencia prospectivo en el sistema financiero europeo.

La primera conclusión del estudio es que el camino diverso tomado por Europa de mantener el Euríbor, respecto al ámbito anglosajón, fue una decisión “sensata, necesaria, racional y justificada”, dadas las características del sistema financiero europeo. “A diferencia de otras jurisdicciones, la zona euro presenta una elevada dependencia de tipos de interés a plazo en contratos de crédito minorista y corporativo, especialmente en el mercado hipotecario, donde la certidumbre ex ante sobre el tipo aplicable constituye un elemento esencial por las propias exigencias de la normativa aplicable”, comentan los autores.

Al respecto, explica que su carácter prospectivo y la incorporación de un componente de riesgo de crédito bancario continúan siendo relevantes para determinados usos, tanto en la fijación de precios del crédito como en la gestión del riesgo de tipo de interés por parte de las entidades. Además, el Euríbor reformado no tendría las vulnerabilidades asociadas a los denominados “credit-sensitive rates” desarrollados en otras jurisdicciones, al apoyarse en un mercado subyacente más amplio y en un marco regulatorio y de supervisión mucho más exigente.

Retros estructurales

Por otro lado, el estudio explica que la preservación de este índice, muy usado en España como referencia en el mercado hipotecario, fue posible gracias a un proceso de reformas metodológicas, regulatorias y de gobernanza, que transformó sustancialmente su diseño original. Sin embargo, el análisis pone de relieve que persisten retos estructurales que no fueron “completamente resueltos” y que están relacionados con la eficiencia y viabilidad operativa del indicador, más que con su solidez.

Entre ellos, los autores destacan la dependencia de un mercado monetario no garantizado “que no siempre genera suficientes transacciones”, el reducido tamaño del panel de entidades contribuidoras, la concentración de costes operativos y de cumplimiento en los panelistas y el problema del “free riding”.

En conjunto, el trabajo defiende que el Euríbor sigue siendo necesario en el ecosistema financiero europeo, pero que su continuidad futura “no puede darse por garantizada de forma automática”. Los autores creen que esta continuidad dependerá de la capacidad del marco institucional y regulatorio para seguir adaptándolo al entorno monetario actual.

Contenido patrocinado

stats