El diésel tendrá una rebaja de 20 céntimos y la gasolina solo 5 desde septiembre

REBAJA FISCAL

El gasóleo eleva su descuento fiscal al superar una subida del 15% en julio, mientras la gasolina mantiene la retirada progresiva de las ayudas

Un trabajador reposta un coche en una gasolinera de Madrid en una imagen de archivo.
Un trabajador reposta un coche en una gasolinera de Madrid en una imagen de archivo. | La Región

El diésel tendrá una rebaja fiscal de 20 céntimos por litro desde este martes 1 de septiembre, mientras que la gasolina contará con un descuento de solo 5 céntimos, en el marco de las medidas del Gobierno para contener el impacto de la crisis energética.

La diferencia responde a la cláusula de salvaguarda incluida en el Plan de Respuesta ante las consecuencias económicas del conflicto en Oriente Medio. Este mecanismo establece que, si el precio de alguno de los carburantes aumenta más de un 15% interanual, se activa automáticamente una rebaja fiscal extraordinaria.

En julio, el gasóleo se encareció un 15,7% respecto al mismo mes de 2025, superando el umbral establecido. La gasolina, en cambio, registró una subida interanual del 7,3%, por lo que no activó la protección adicional.

El descuento del diésel se duplica

La rebaja prevista inicialmente para el gasóleo en septiembre era de 5 céntimos por litro, siguiendo el calendario de retirada progresiva de las ayudas. Sin embargo, la activación de la cláusula de salvaguarda eleva el descuento hasta los 20 céntimos, el doble de los 10 céntimos aplicados durante agosto.

La gasolina seguirá el calendario ordinario y pasará de una rebaja de 10 céntimos en agosto a 5 céntimos en septiembre.

El plan contemplaba inicialmente una retirada gradual de las bonificaciones: 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y 5 céntimos en septiembre. La cláusula permite interrumpir este proceso cuando se producen fuertes incrementos de precios.

Los carburantes siguen al alza

La rebaja fiscal llega en un momento de precios elevados en las estaciones de servicio. Entre el 18 y el 24 de agosto, la gasolina alcanzó un precio medio superior a 1,72 euros por litro, mientras que el diésel se situó en torno a 1,86 euros.

Según los datos correspondientes al inicio de la Operación Retorno, la gasolina presenta un precio medio de 1,727 euros por litro y el gasóleo de 1,861 euros.

En comparación con finales de junio, cuando la gasolina se situaba en torno a 1,438 euros y el diésel en 1,504 euros, ambos carburantes han experimentado un fuerte incremento. La gasolina cuesta ahora casi un 20% más, mientras que el gasóleo se ha encarecido cerca de un 24%.

La evolución de los combustibles también está teniendo un impacto directo sobre la inflación. El dato adelantado de agosto sitúa el IPC en el 4,3%, su nivel más elevado en más de tres años, impulsado especialmente por el encarecimiento de los productos energéticos.

El petróleo marcará el precio final

La rebaja fiscal no garantiza que los conductores vayan a pagar menos en el surtidor. El precio final seguirá dependiendo de la evolución del petróleo en los mercados internacionales y, especialmente, de la situación en Oriente Medio.

La incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz, una de las principales vías mundiales para el transporte de petróleo y gas, mantiene la presión sobre los mercados energéticos.

Las medidas fiscales estarán vigentes hasta finales de septiembre, por lo que la evolución de los precios internacionales durante las próximas semanas será determinante para saber cuánto terminarán pagando los conductores por llenar el depósito.

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