Julio Iglesias "imponía" a sus empleadas ecografías y pruebas de VIH y clamidia: "Nos hicieron de todo"

"SOLO A LAS CHICAS"

Según informa elDiario.es, la documentación a la que ha tenido acceso muestra que las empleadas de la mansión de Julio Iglesias en República Dominicana eran sometidas a controles médicos que iban mucho más allá de lo relacionado con su trabajo doméstico: ecografías, análisis de sangre o pruebas de hepatitis, VIH o clamidia

Publicado: 14 ene 2026 - 13:47 Actualizado: 14 ene 2026 - 13:47
Julio Iglesias, en una imagen de archivo

Según informa elDiario.es, la documentación a la que ha tenido acceso este medio muestra que las empleadas de la mansión de Julio Iglesias en República Dominicana eran sometidas a controles médicos que iban mucho más allá de lo relacionado con su trabajo doméstico.

En los documentos figuran el membrete del hospital, la identidad y firma del médico, los nombres de las trabajadoras, la fecha de las pruebas y la especialidad médica, ginecología. Los análisis incluían detección de VIH, hepatitis, clamidia y pruebas de embarazo, entre otros. Todo ello, pese a que esas revisiones no guardaban relación con las funciones que las mujeres desempeñaban en las propiedades del cantante.

Rebeca, una de las exempleadas que ha hablado con elDiario.es, relata que un grupo de entre diez y doce mujeres fue enviado al ginecólogo para someterse a un chequeo completo: “Nos hicieron de todo. Solo a las chicas”. Carolina, otra trabajadora, confirma estos controles y explica que le realizaron pruebas de enfermedades de transmisión sexual, ecografías y análisis de sangre. “No me pareció normal”, asegura.

Carolina señala que, aunque había pasado por controles de drogas o VIH en otros trabajos, nunca había vivido algo similar. La legislación dominicana, de hecho, prevé sanciones para los empleadores que exijan pruebas de VIH a su personal.

Ambas mujeres subrayan que estos exámenes solo se practicaban a las empleadas internas del servicio doméstico, no al resto de la plantilla de la villa, y que posteriormente los empleadores accedían a los resultados. Dos mujeres han confirmado a elDiario.es que se les realizaron analíticas y ecografías pélvicas, y una tercera asegura haber oído conversaciones sobre estos controles aunque ella no fue examinada.

Se ha podido comprobar que al menos cinco trabajadoras se sometieron a revisiones ginecológicas en junio de 2021 en el centro privado Hospiten Bávaro, cercano a la mansión de Punta Cana. Hospiten, un grupo hospitalario fundado en Canarias con presencia internacional, no ha respondido por el momento a las preguntas planteadas por elDiario.es.

Tanto elDiario.es como Univision Noticias han intentado recabar la versión de Julio Iglesias en varias ocasiones y por distintos canales, sin obtener respuesta.

Además, la investigación revela que la gobernanta de la casa solicitaba a las empleadas los resultados médicos a través de un grupo de WhatsApp. En uno de los mensajes, pide expresamente que le envíen los análisis “en físico” para comprobar si debían tomar algún tratamiento “para que estén completamente sanas”. Carolina asegura que los responsables de la casa revisaron todos los informes y que las pruebas se realizaron cuando ellas ya estaban trabajando, sin coste alguno para las empleadas.

Aunque nadie les comunicó de forma explícita que los exámenes fueran obligatorios, Rebeca explica que entendieron que formaban parte del trabajo: “Si estabas allí, nadie decía que no”.

La legislación dominicana solo permite exámenes médicos vinculados directamente al puesto de trabajo y prohíbe expresamente las pruebas de VIH y embarazo. Un abogado laboralista consultado por elDiario.es afirma que exigir pruebas ginecológicas vulnera el Código de Trabajo y el derecho a la intimidad y dignidad de las trabajadoras.

La Ley del Sida de República Dominicana sanciona a los empleadores privados que soliciten pruebas de VIH, y esta prohibición es común en la mayoría de países. Además, el convenio 183 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por el país, obliga a prevenir la discriminación por maternidad y limita los controles médicos a casos muy concretos.

Según fuentes de la OIT citadas por elDiario.es, las pruebas ginecológicas y de embarazo sin justificación constituyen una discriminación por razón de sexo, tanto en la contratación como durante la relación laboral, ya que solo se aplican a mujeres.

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