Mouliaá reaparece para declarar por presuntas calumnias a Errejón tras la orden del juez de detenerla

VARIAS CITACIONES

En la causa por presuntas calumnias contra Íñigo Errejón, la actriz Elisa Mouliaá declara ante el juez en Madrid tras una orden de detención por no acudir a varias citaciones y sostiene que sus mensajes en redes fueron un error sin intención de dañar.

La actriz Elisa Mouliaá se presentó este miércoles ante el juez en Plaza de Castilla.
La actriz Elisa Mouliaá se presentó este miércoles ante el juez en Plaza de Castilla. | Antonio Gutierrez Herguedas

La actriz Elisa Mouliaá ha acudido este miércoles a los juzgados de Plaza de Castilla para declarar como investigada por presuntas calumnias al exdiputado Íñigo Errejón, después de que el juez encargado del caso ordenara la semana pasada detenerla por haberse ausentado tres veces a su cita.

A través de una nota de prensa, Mouliaá ha comunicado que ha decidido regresar de manera voluntaria a España desde el extranjero para ponerse a disposición judicial, "a pesar de haber acreditado previamente compromisos profesionales fuera del país y haber alegado circunstancias médicas que ya habían sido aportadas al procedimiento".

Mouliaá ha indicado que la orden de detención es "desproporcionada en relación con la naturaleza de los hechos investigados, que se refieren a publicaciones realizadas en redes sociales", a la vez que ha manifestado que "siempre ha mostrado voluntad de colaborar con la justicia".

También ha expresado que está convencida de que actuó amparada por el derecho "a expresar opiniones sobre hechos que consideraba relevantes para el debate público" y que no tiene "nada que ocultar".

El juez Arturo Zamarriego dictó el pasado 16 de junio una "orden de busca y captura" para "la detención y presentación" de Mouliaá para que declarara por la querella que presentó Errejón después de que la actriz le acusara de extorsionar a dos testigos de la causa sobre presunto delito de agresión sexual del expolítico contra ella.

Se disculpa ante el juez

Tras comparecer ante el juez, Mouliaá ha señalado en declaraciones a los periodistas que la querella fue por "haber puesto dos tuits" donde acusaba al exdiputado de Sumar "de haber amañado la declaración con dos testigos", ya que "en ese momento pensaba que fue así".

"Es lo que he declarado, que yo pensaba que había sido así, que era cierta la acusación porque yo vi un vídeo de la declaración del testigo diciendo que había estado hablando con Errejón y que le había preguntado 'cuál era el plan'", ha incidido.

Mouliaá ha declarado que "no había dolo" en sus palabras porque "pensaba que era todo cierto", antes de añadir que el juez que investiga a Errejón por presunta agresión sexual, Adolfo Carretero, "ya emitió un auto aclarando que ninguna de las partes había presionado a los testigos".

"Yo reconozco que me confundí, al igual que Errejón se confundió, que también me acusó a mí. Por tanto, esta querella creemos que no tiene sentido, que no se tendría que haber admitido a trámite porque se está saltando al juez Carretero donde ya había aclarado que ninguna de las partes había presionado a los testigos", ha asegurado, para agregar que esta causa es "un castigo que se le pone a la víctima por haber denunciado al sistema y a un poderoso".

Y ha indicado que el juez Zamarriego no ha tomado ninguna medida cautelar y que ella le ha pedido "disculpas" por si se ha podido sentir ofendido. "Porque yo en ningún momento me lo he querido saltar, he acreditado todo en tiempo y forma. He ofrecido por activa y por pasiva hacer videollamada, no ha querido y aquí estoy", ha dicho.

Además, ha relatado que ha regresado desde Oriente Próximo, donde dijo estar trabajando, "por Lisboa", donde había quedado con varios amigos para pasar el fin de semana. "Creo que nadie se merece un trato así, no estamos en Corea del Norte y creo que ninguna víctima de este país se merece que se la trate como verdugo", ha apostillado.

Capacitada para declarar, según un forense

Zamarriego recordó en un auto que en mayo acordó citar por tercera vez a la actriz como investigada "bajo apercibimiento expreso" de que podría ser detenida y conducida a sede judicial si no comparecía, "con deducción de testimonio por si los hechos fueron constitutivos de un delito de desobediencia a la autoridad". "La investigada no ha comparecido al llamamiento judicial que se le ha efectuado pese a constar su citación en legal forma y sin alegar justa causa que se lo impida", añadió el magistrado instructor.

Mouliaá no acudió a esa cita, el pasado 15 de junio, con el argumento de que estaba trabajando en Oriente Próximo, "donde las comunicaciones son limitadas o inexistentes".

Tampoco acudió a las otras dos citas anteriores, el 27 de marzo y el 24 de abril, en la que alegó que presentaba "un cuadro ansioso-depresivo relevante agravado por su situación judicial y mediática" que le impedía declarar. Sin embargo, el juez resaltó que la actriz fue reconocida el 26 de abril por un médico forense que acudió a su domicilio y "quien informó que estaba plenamente capacitada.

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