Muere Marisol Rodríguez Rey, cocinera del Bar Plaza, a los 62 años: trabajadora incansable de corazón enorme
OBITUARIO
Chelo Durán Fernández despide a Marisol Rodríguez Rey, cocinera del Bar Plaza de Ourense
Hay despedidas que llegan demasiado pronto y dejan un vacío imposible de llenar. Hoy nos toca decir adiós a Marisol, la cocinera del Bar Plaza, una noticia que ha entristecido a todos los que tuvimos la suerte de conocerla y compartir, aunque fuera por unos minutos, un pedacito de su vida.
Qué racha llevamos... Cuesta creer que ya no volveremos a verla detrás de los fogones, preparando con el mismo cariño los desayunos y las comidas que durante tantos años formaron parte del día a día de tantísimas personas. Sus tostadas, sus platos y todo lo que salía de su cocina tenían un ingrediente que nunca faltaba: el cariño y la dedicación con la que hacía su trabajo. El Bar Plaza ya no volverá a ser el mismo sin ella.
Hace ya más de quince años tuve la inmensa fortuna de conocerla. Desde el primer día dejó claro que era una mujer con carácter, de las que hablan con sinceridad y defienden sus principios. Pero quienes tuvimos el privilegio de tratarla de cerca descubrimos también a una persona noble, generosa, trabajadora incansable y con un corazón enorme. Siempre estaba ahí, con una palabra amable, una sonrisa o un gesto de cariño que hacía que cualquiera se sintiera como en casa.
Fue testigo de miles de desayunos antes de ir a trabajar, de comidas familiares, de celebraciones, de conversaciones interminables y de tantos momentos cotidianos que hoy cobran un significado especial
Marisol no solo cocinaba. Alimentaba a generaciones de clientes que, con el paso de los años, terminaron convirtiéndose en amigos. Fue testigo de miles de desayunos antes de ir a trabajar, de comidas familiares, de celebraciones, de conversaciones interminables y de tantos momentos cotidianos que hoy cobran un significado especial. Su cocina era parte de la historia del Bar Plaza, y ella era una de esas personas que daban vida al lugar.
Las personas verdaderamente especiales no se recuerdan solo por lo que hicieron, sino por la huella que dejaron en los demás. Y Marisol deja una huella imborrable. Su esfuerzo, su entrega, su cercanía y su forma de tratar a todo el mundo permanecerán para siempre en la memoria de quienes tuvimos la suerte de conocerla.
Hoy el Bar Plaza pierde a una gran cocinera y una profesional ejemplar, pero todos perdemos, sobre todo, a una gran mujer. Su ausencia será muy difícil de llenar, pero su recuerdo seguirá vivo cada vez que crucemos la puerta del bar y recordemos tantos buenos momentos compartidos.
Descansa en paz, Marisol. Gracias por tantos años de trabajo, de dedicación y de cariño. Mi más sentido pésame a toda su familia, a sus amigos y a toda la familia del Bar Plaza. Que encuentren consuelo en el inmenso cariño que sembraste a lo largo de tu vida.
Nunca te olvidaremos.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
Társila Nóvoa González
TU FARMACÉUTICA INFORMA
Cómo proteger la vista ante el eclipse solar
Miguel Anxo Bastos
MI PLAN PERFECTO
Um dia feliz de verão