Un acusado de narcotráfico justifica los 31.000 euros hallados en su casa con la venta de marisco "fuera de lonja"

DINERO SIN DECLARAR

El procesado sostiene que los mensajes telefónicos intervenidos se referían a almejas y berberechos, mientras la Fiscalía lo señala como uno de los principales proveedores de cocaína de un presunto distribuidor al menudeo

Publicado: 26 oct 2026 - 09:07 — Actualizado: 26 oct 2026 - 09:08
Fachada de la Audiencia Provincial de A Coruña en una imagen de archivo.
Fachada de la Audiencia Provincial de A Coruña en una imagen de archivo. | Moncho Fuentes

Un acusado de tráfico de drogas y blanqueo de capitales atribuyó los 31.485 euros encontrados en su domicilio a la venta de marisco "fuera de lonja" y sin declarar. José María S.B., para quien la Fiscalía solicita diez años de prisión y una multa de 785.000 euros, defendió esta explicación durante el juicio celebrado en la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago de Compostela.

El procesado reconoció que solía vender marisco sin factura ni la correspondiente guía sanitaria para evitar pagar impuestos. Según explicó, esa actividad irregular también justificaba la prudencia que mantenía en sus conversaciones telefónicas, intervenidas durante meses. Afirmó que temía las sanciones de la Xunta por vender fuera de los canales autorizados.

El fiscal, Álvaro García Ortiz, cuestionó esta versión al señalar que en las comunicaciones no había referencias explícitas al marisco, sino expresiones como "eso" o "lo mío". El acusado respondió que prefería evitar posibles problemas con la inspección pesquera.

Los mensajes sobre "las bolas" y los 38 euros

Durante el juicio, José María S.B. aseguró que la expresión "las bolas", utilizada en una conversación en la que le pedían que las llevase "a donde siempre", hacía referencia a berberechos. También atribuyó al estado del marisco las quejas de un comprador que aseguró que el producto sabía "a caucho quemado".

En otro intercambio, una persona le preguntaba cuánto costaban "medio o uno" y él respondía "a 38". El acusado sostuvo que se refería al precio de un kilo de almeja fina.

Sin embargo, según el escrito de acusación, José María S.B., residente en Vilagarcía de Arousa, era uno de los principales proveedores de cocaína de Fernando B.A., vecino de Padrón y ya fallecido, a quien la Fiscalía atribuye la venta de droga al menudeo. Cuando este último fue detenido, llevaba cerca de 120 gramos de cocaína, valorados en unos 6.000 euros en el mercado ilícito.

El acusado afirmó que Fernando B.A. era su abogado y que sus contactos eran esporádicos, aunque también aseguró que le pedía marisco para el bar de su suegra. El fiscal señaló que había semanas en las que ambos intercambiaban más de 40 mensajes.

José María S.B. admitió, además, que consumía aproximadamente un gramo de cocaína al día, para lo que gastaba unos 40 euros. Según declaró, la adquiría en un poblado de Pontevedra.

Coches de alta gama y dinero sin justificar

El procesado también tuvo que explicar la presencia en su vivienda de dos teléfonos móviles, una hoja con nombres y cantidades anotadas, dos coches de alta gama, una moto de gran cilindrada y el dinero intervenido.

Sobre un BMW valorado en 40.000 euros, aseguró que pertenecía a su suegro, José Antonio A.S., quien lo había dejado en su casa antes de trasladarse a trabajar a Alicante. El hombre se enfrenta a una petición de cuatro años de cárcel por blanqueo de capitales y una multa de 40.000 euros. Justificó la compra del vehículo con sus más de cuatro décadas de trabajo y la venta de un piso en Vilagarcía.

Otro de los vehículos, un Audi, pertenecía, según el principal acusado, al padrino de su primer hijo, Carlos Ramón B.C. Este también afronta una petición de cuatro años de prisión por blanqueo y una multa superior a 45.000 euros. El acusado explicó que el coche estaba en su domicilio porque su propietario pretendía venderlo.

En cuanto a la motocicleta Yamaha, José María S.B. dijo que era suya, aunque estaba a nombre de su mujer, María Luz A.O., quien ratificó esa versión. Para ella, la Fiscalía solicita cuatro años de cárcel y una multa cercana a los 770.000 euros.

La mujer declaró que no se encargaba de las cuentas familiares porque, según afirmó, no se le daba bien esa tarea y pasaba mucho tiempo fuera de casa por su trabajo en orquestas. Dejó de cantar cuando nació su primer hijo, en 2008.

Según el escrito de acusación, los fondos que la Fiscalía considera no justificados y procedentes de actividades ilícitas del matrimonio rozan los 385.000 euros entre 2003 y 2009.

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