Un año con 7 heridos graves en 40 siniestros con patinete en Galicia

AUMENTO DEL 8,1%

Los accidentes de patineta en Galicia aumentaron un 8,1% en 2025, en la misma medida que en el conjunto de España

Usuaria de un patinete en un paso para peatones en un carril bici de Vigo.
Usuaria de un patinete en un paso para peatones en un carril bici de Vigo. | A. D.

Los accidentes de tráfico con patinetes eléctricos aumentaron en Galicia un 8,1% en 2025 hasta alcanzar los 40 siniestros, según el informe Avance de datos de siniestralidad e incendios de vehículos de movilidad personal 2025, publicado por la Fundación Mapfre. De ellos, al menos siete dejaron heridos graves, mientras la comunidad no registró víctimas mortales, en contraste con el conjunto del Estado.

Entre los casos más relevantes se produjeron varios siniestros en Vigo. Uno de ellos tuvo lugar en la zona de Camelias a mediados de noviembre, cuando un peatón resultó herido grave tras ser arrollado por un patinete eléctrico. En otro caso, un conductor que dio positivo en hachís atropelló a un peatón y le causó lesiones de consideración. Además, en Castrelos, el conductor de un patinete quedó en estado “muy grave” tras sufrir un accidente a principios de diciembre. Pontevedra cerró el año con 15 accidentes de patinetes, mientras A Coruña registró 247 denuncias de la Policía Local y se situó en cabeza en un contexto de incremento general de la siniestralidad en la comunidad. En Galicia también se contabilizaron dos incendios de vehículos de movilidad personal durante el año, sin que el informe detallase sus causas.

Accidentes en España

A nivel nacional, el año 2025 se cerró con 549 siniestros con patinetes eléctricos, 19 víctimas mortales y 84 heridos graves, según los datos del mismo estudio. Estos registros situaron el ejercicio como uno de los de mayor siniestralidad desde la expansión de estos vehículos en entornos urbanos. Todo ello ocurrió antes de la entrada en vigor en 2026 de la nueva normativa estatal que reguló los vehículos de movilidad personal. La norma estableció la obligación de disponer de seguro de responsabilidad civil, inscribir los patinetes en el Registro Nacional de Vehículos de la Dirección General de Tráfico y el uso obligatorio de casco. El registro se convirtió en requisito indispensable para poder contratar el seguro obligatorio.

Según fuentes de la DGT, en los primeros días del proceso se contabilizaron unas 1.500 inscripciones diarias, cifra que ascendió a 3.000 dos meses después, con el objetivo de alcanzar las 225.000 inscripciones anuales. Una vez obtenido el certificado, los usuarios pudieron adquirir una etiqueta identificativa para su colocación en el vehículo. La normativa también estableció sanciones por circular sin seguro, con multas de entre 202 y 610 euros, y de hasta 800 euros en función del tipo de vehículo.

Controles

El incremento de la siniestralidad asociado a los vehículos de movilidad personal se enmarcó en la expansión de su uso en las ciudades gallegas, especialmente en los entornos urbanos de mayor densidad poblacional. Las autoridades locales mantuvieron durante el año campañas de control y vigilancia centradas en el cumplimiento de las normas básicas de circulación, con especial atención al uso de casco, a la circulación por espacios permitidos y al respeto de los peatones.

Convivencia

Los datos reflejaron también una mayor preocupación por los riesgos asociados a su utilización, especialmente en lo relativo a la convivencia con el resto del tráfico urbano. Todo ello se produjo en un escenario previo a la implantación de la nueva regulación estatal, que buscó homogeneizar las condiciones de uso y reforzar la seguridad vial mediante la obligatoriedad del seguro y la identificación de los vehículos. El informe destaca así una tendencia al alza en la siniestralidad de patinetes eléctricos en Galicia durante el último ejercicio, mientras las administraciones continúan evaluando medidas.

Las ciudades se defienden con normas específicas

La ley estatal llega para unificar criterios a la hora de legislar sobre los patinetes eléctricos, ya que muchas ciudades establecieron normativas al respecto. La ley nacional fija unos mínimos obligatorios. Sin embargo, cada localidad puede mantener sus propias normas más estrictas.

Así, la mayoría de las grandes ciudades gallegas ya había establecido algún tipo de regulación sobre estos vehículos. En el caso de Vigo, el concellos exige, por ejemplo, el uso de ropa reflectante y prohíbe su tránsito en grandes avenidas, como la Gran Vía o Castelao, para evitar más problemas de mobilidad.

La normativa de A Coruña es más estricta a la hora de circular por zonas peatonales, como parques o plazas, al igual que ocurre en Ferrol. En Ourense, por ejemplo, pueden circular a un máximo de 10 kilómetros por hora en zonas peatonales.

En Santiago, el uso de patinetes en la zona monumental está prohibido. Similar a lo que ocurre en Pontevedra, que no pueden circular por las calles de plataforma única donde tampoco pueden transitar los coches.

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