Armas y más de 150 kilos de droga incautadas en una red que usaba un "piso guardería" en A Coruña

OPERACIÓN LEZNA

La operación Lezna incautó armas, 135 kilos de hachís y 31 de cocaína al desarticular una red de narcotráfico en A Coruña. La organización operaba a través de un "piso guardería" en Narón, tres fincas en Oza-Cesuras, un garaje en A Coruña y un punto de venta en Arteixo.

Armas incautadas en la operación 'Lezna' conjunta de la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera

La red de narcotráfico desarticulada en A Coruña y que dejó cinco detenidos, cuatro de ellos ahora en prisión sin fianza, permitió intervenir 31 kilos de cocaína, 135 kilos de hachís, cantidades menores de marihuana y ketamina, armas, cinco coches, dos motocicletas y 85.000 euros en efectivo. El grupo criminal operaba a través de un "piso guardería" en Narón, tres fincas en Oza-Cesuras, un garaje en A Coruña y un punto de venta en Arteixo.

Esta intervención es fruto de la operación Lezna, con la que funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria (AEAT) y agentes de la Guardia Civil han desarticulado una organización dedicada a la venta de cocaína y hachís, con el apoyo de un “conocido clan de Ferrol”, que operaba en otros puntos de la provincia como A Coruña, Oza-Cesuras y Arteixo.

Según han detallado en un comunicado de prensa, uno de los investigados y “cabecillas” del grupo ferrolano era el encargado de abastecer a la organización criminal mediante un "piso guardería" en Narón. Allí se almacenaban varias armas de fuego automáticas y semiautomáticas -un subfusil automático, cinco armas cortas y munición de 9 mm-, además de droga y dinero en efectivo.

Desde esta localización, el grupo criminal abastecía sus puntos de venta en Ferrol, lo que le brindaba a la organización un “alto nivel de seguridad”, debido a la dificultad de ser vinculada con el entorno del clan.

Sin embargo, la organización se dividía en diferentes facciones y operaba a través de distintos puntos de la provincia: tres fincas en Oza-Cesuras almacenaban grandes cantidades de droga y dinero; un garaje en la ciudad de A Coruña guardaba ketamina y hachís, y en Arteixo funcionaba un punto de venta de cocaína y hachís.

La investigación, tutelada por la Sección Civil y de Instrucción número 2 de Betanzos, se saldó con cinco detenidos, de los que cuatro han ingresado en prisión provisional tras su puesta a disposición judicial.

La investigación

La investigación se inició a mediados de 2024 por parte del EDOA de la Guardia Civil de A Coruña sobre un varón, vecino de Oza-Cesuras, en torno al cual existían diversas informaciones sobre su vinculación al narcotráfico. El investigado mantenía un “alto nivel de vida” sin actividad laboral conocida, con coches y motos de alta gama y numerosas viviendas.

A principios de enero de 2025, la Guardia Civil incautó un vehículo en un control rutinario en Porzomillos que transportaba cinco kilos de cocaína y diez de hachís. El conductor, también vecino de Oza-Cesuras, era un socio conocido del principal investigado.

Paralelamente, el Grupo de Información Regional de Estupefacientes de Vigilancia Aduanera mantenía abierta una investigación sobre el principal sospechoso. Tras confirmarse esta circunstancia, ambos cuerpos se coordinaron y desarrollaron de forma conjunta la operación ‘Lezna’.

La investigación permitió constatar que estos vecinos de Oza-Cesuras formaban parte de una organización criminal estructurada en facciones. La rama asentada en esta localidad utilizaba hasta tres fincas del principal investigado para almacenar grandes cantidades de droga y dinero.

Asimismo, empleaban como almacén un garaje en la ciudad de A Coruña, donde se guardaban ketamina y una gran cantidad de hachís.

Los investigadores comprobaron que desde Oza-Cesuras se realizaban entregas de cocaína y hachís a distintos puntos de A Coruña y Arteixo. Durante la explotación de la operación en enero de 2026, se desarticuló en esta última localidad un punto de venta de cocaína y hachís abastecido por la organización.

A mediados de 2025, la investigación avanzó al identificarse a uno de los “principales cabecillas” de un conocido grupo criminal de Ferrol, con antecedentes por tráfico de drogas y tenencia de armas de fuego. Este individuo, propietario de varios inmuebles, fue visto en apenas cuatro meses conduciendo ocho vehículos diferentes.

Contenido patrocinado

stats