CRISIS EN LOS RÍOS
Galicia prohíbe pescar salmón mientras Asturias lo permite
CRISIS EN LOS RÍOS
La pesca de algunas de las principales especies de los ríos de Galicia vive unos tiempos especialmente dramáticos marcados por la reducción de los ejemplares salvajes y las limitaciones administrativas a su captura. Entre algunos de los factores que han llevado a esta situación se encuentran el aumento de las temperaturas como consecuencia del cambio climático, la contaminación de los ríos y la negativa de las empresas hidrográficas a construir escalas en los embalses que posibiliten el libre flujo de las especies.
En lo que respecta al salmón, se produce una situación asimétrica entre comunidades autónomas vecinas como Galicia y Asturias. A pesar de que ambas comparten uno de los principales ríos para la captura de esta especie, como es el caso del Ulla, en la ribera gallega su pesca está prohibida, mientras que en la ribera asturiana se permite su captura.
Tal y como indicó el Delegado de la Federación Gallega de Pesca en Ourense, Antonio Cortés, “en Galicia este ano vedouse o salmón, en Asturias teñen pensado vedalo para o ano que ven e en Portugal de momento pódese seguir pescando”. Entre las causas que han conducido a esta situación, Cortés señaló al cambio climático y la contaminación de las aguas: “Co cambio climático a temperatura dos ríos elevouse, e o salmón require unha certa temperatura da auga. Por outro lado está a contaminación dos ríos; chegouse a un extremo no que case non hai salmóns. O ano pasado houbo ríos onde non se deu ningunha captura”.
En lo que respecta a la captura de la anguila, en el mes de febrero la Xunta frenó la intención del Gobierno central de prohibirla. Tal y como apuntó Cortés, “pódese pescar, pero só por parte dos profesionais, quenes teñen licencia” ya que “a Comunidade Europea dixo ía vedar por un tempo a pesca recreativa, pero xa leva así dez anos e non creo que se poida volver a pescar”.
No obstante, respecto a la conservación de la anguila, el Delegado de la Federación Gallega de Pesca en Ourense cree que, pese a que el Gobierno considera que está en peligro de extinción, la situación podría ser otra. “Ti vas nos meses de agosto e septiembre ao embalse de Frieira e ves moitísima cría de anguila que quere subir. O problema onde está? Nos embalses”, criticó, “o que pasa é que non teñen escalas para que poidan subir polos ríos. Unha asociación en Ribadavia aínda pasaba tralada algunhas con cubos, e agora dende fai dous ou tres anos a Xunta prohibiuno”.
Por otra parte, la pesca de la lamprea también está viviendo un momento crítico. Está prohibida en Asturias y, pese a que su captura en Galicia se extiende entre los meses de enero y mayo, esta ha descendido en los últimos años. Para Cortés, “é o mesmo que pasa co salmón”, ya que “cada vez volve menos porque está sobreexplotada”. En su caso todavía existen antiguas concesiones que siguen funcionando. “Hai unha zona no río Tea en Ponteareas con concesións polas que siguen deixando pescar con algo semellante a un arpón. Como é unha concesión antiga polo momento a Xunta dalle a licencia para usala, pero si non se remedia a situación a lamprea irá por mal camiño. E o mesmo pasa coa troita”.
E incidió en el principal problema: “Por obligación as hidrográficas deberían permitir que a pesca remonte os ríos, pero sálelles máis barato pagar a multa que facer as escalas. E é o conto de nunca acabar”.
La temporada de pesca continental en Galicia para 2026 arrancó el 15 de marzo y se prolongará, con carácter general, hasta el 31 de julio. Sin embargo, la campaña llega marcada por una decisión inédita: la prohibición total de capturar salmón atlántico en todos los ríos gallegos. La medida, adoptada por la Xunta, supone un punto de inflexión en la gestión de una especie emblemática cuya presencia en los cauces gallegos se ha reducido de forma alarmante en los últimos años.
El caso del río Eo, compartido entre Galicia y Asturias, ilustra mejor que ningún otro la complejidad de la situación. Tradicionalmente considerado uno de los ríos más tempraneros para la entrada de hembras de salmón, el Eo se convierte este año en un escenario de contrastes administrativos. Mientras Galicia ha decretado una veda total, Asturias permitirá la pesca con un cupo máximo de siete ejemplares para toda la campaña. Esto provocará que los tramos gallegos permanezcan sin pescadores, mientras que en los asturianos sí habrá actividad. En los cotos compartidos, los días gestionados por Asturias contarán con presencia de cañas, mientras que los asignados a Galicia quedarán vacíos, generando una imagen insólita en un río que históricamente ha sido un referente para los aficionados.
La decisión de la Xunta se sustenta en los datos recopilados por la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, que desde hace años realiza un seguimiento de las principales poblaciones de salmón mediante contadores automáticos instalados en los ríos Ulla, Eo y Landro. A estos dispositivos se sumarán, a partir del próximo año, nuevos sistemas de control en las presas de Bora, en el Lérez, y A Freixa, en el Tea. La Estación de Ximonde, en el Ulla, continuará con su labor de monitorización de adultos y juveniles, un trabajo que desarrolla desde 1993 y que ha permitido documentar la evolución de la especie.
La disparidad de criterios entre Galicia y Asturias también tendrá consecuencias sociales y económicas. Mientras el Principado podrá subastar el campanu, el primer salmón de la temporada, Galicia ha tenido que suspender actividades tradicionales como el concurso de pesca de salmón de la Festa da Troita en A Pontenova, previsto para el 1 de mayo. La ausencia de pescadores en los tramos gallegos del Eo contrasta con la actividad que se espera en la margen asturiana, lo que ha generado debate entre asociaciones de pescadores, ayuntamientos y colectivos vinculados al turismo fluvial.
La situación de la anguila europea es aún más crítica. Catalogada en peligro crítico a nivel internacional, su población ha sufrido un desplome estimado en más del 90 por ciento en las últimas décadas. Galicia mantiene desde hace años una veda estricta para esta especie en aguas continentales, que se mantiene en 2026. Solo se permiten capturas en zonas muy concretas de desembocadura, bajo regulaciones específicas y con fines tradicionales o científicos. La anguila se enfrenta a amenazas similares a las del salmón, pero agravadas por su complejo ciclo vital, que incluye un viaje transoceánico hasta el mar de los Sargazos. La mortalidad en presas, la contaminación, la sobrepesca histórica y los cambios en las corrientes oceánicas han reducido drásticamente su presencia en los ríos gallegos.
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