El actor gallego Manuel Regueiro, cuatro años en pantalla
LA REVISTA
Hace cuatro años que empezó el rodaje de “La Promesa” la gran apuesta de ficción diaria de la 1 de TV, en la que Manuel Regueiro es el marqués de Luján
Fue Eduardo Barreiros en la película de Simón Casal 'Eduardo Barreiros, el Henry Ford español', estrenada en noviembre de 2011, un personaje del que Manuel Regueiro (Pontevedra, 1968) guarda entrañables recuerdos. Con una ya dilatada trayectoria actoral, que incluye teatro, cine y televisión, desde enero de 2023 se ha convertido en el protagonista de la telenovela más popular de las tardes españolas, Alonso, el marqués de Luján. Ganadora de un Emmy Internacional en la categoría de telenovela, mantiene un índice de audiencia que ha asegurado su permanencia durante más de novecientos capítulos y tiene garantizada su emisión durante todo el próximo 2027.
Pregunta. Ha trabajado en todos los formatos, teatro, cine, telefilmes, series… ¿es muy exigente “La promesa”?
Respuesta. En una serie de formato diario grabamos casi un capítulo al día. El ritmo de grabación es muy intenso. Pero dentro de las series diarias, “La promesa”, le ha dado una vuelta de tuerca al género porque, aunque grabamos a un ritmo muy fuerte es muy innovadora por la forma de grabar, es una serie con muchos exteriores, más de lo habitual en este tipo de formatos, las secuencias se iluminan por campos. Los horarios de rodaje son muy largos, se trabaja todos los días, de lunes a viernes, pero hemos conseguido mantener ese ritmo sin perder calidad. Es una serie muy cuidada en todos y cada uno de los detalles.
P. Imagino que estudiarse el guion no será fácil. ¿Improvisan en algún momento?
R. Todo lo que dicen los personajes está previamente estudiado. No trabajamos ni con pinganillo ni improvisamos. Eso quiere decir que hay que estudiar mucho porque cada capítulo dura casi una hora y eso te obliga a llevar un ritmo de estudio diario, incluso los fines de semanas, para ir avanzando. Somos como opositores. Cada dos semanas nos entregan los “deberes” para el siguiente bloque de diez capítulos. Pero bueno, la memoria se ejercita como un músculo. Lo difícil viene luego, cuando tienes que poner en pie lo que has estudiado, que ahí está el truco.
P. Creo que van por el capítulo 913. Usted está ahí desde el primero. Ya es de los pocos que quedan.
R. Claro, (se ríe) soy el marqués, el dueño del corral, ¿no? Pero todavía queda gente que lleva conmigo desde el capítulo 1, dos de los hijos del marqués, y entre el servicio, las cocineras, María Fernández que es una de las doncellas. Ha habido cambios, unas veces por la propia trama de la serie, otras por necesidades de los actores.
P. ¿Qué pasa cuando un actor o actriz se pone enfermo, o una actriz queda embarazada?
R. El productor ejecutivo y el guionista inventan una trama para que se pueda marchar y después volver. Embarazos ya hubo varios, tanto en el equipo artístico como en el técnico. Claro, en cuatro años, ya te puedes imaginar. Por ejemplo, en el caso de María Fernández, inventaron una trama para que pudiese coger la baja por maternidad y luego volver. Además, tenía mucha gracia, porque antes de coger la baja, ella estaba embarazada y, aunque casi no se le notaba, siempre se le tapaba la tripa con una bandeja, con una carpeta…
P. ¿Cómo se teje el argumento? ¿Hay feedback con el público?
R. Hay una cabeza pensante en todo esto que es Josep Cister, que es el productor ejecutivo y se encarga de parir todas las tramas y hacer toda la estructura de la serie. Hay tramas que se solucionan, que se cierran y se abren otras y eso supone que salen unos personajes y entran otros. Lo cierto es que lo hace de manera que consigue mantener la atención de todos los espectadores, a la vista del éxito de audiencia que estamos teniendo.
P. Lleva ya años viviendo en Madrid, ¿no es así?
R. Me vine a vivir a Madrid en 1991, para continuar estudiando. Tengo dos hijos que nacieron en Madrid y sigo aquí. Pero mantengo muchos lazos con Galicia. Siempre que puedo me escapo un fin de semana, todas las navidades las paso en Pontevedra con mis hermanos, y en verano también me voy a Galicia.
P. ¿Qué le llevó por el camino de la interpretación? ¿vocación?
R. A veces las cosas se hacen por vocación y otras, va surgiendo, como fue en mi caso. La vida te va llevando. Te atrae ese mundo, te interesa, empiezas a estudiar, te interesa, si no se te da mal, te empiezan a llamar, ya te buscas un representante… y así llevo treinta años. Creo que soy de los actores afortunados que pueden decir que viven de la profesión. Lo difícil no es tener un exitazo, sino mantenerse en el tiempo. Es un trabajo precioso, pero te tiene que gustar, porque es muy duro y difícil.
P. ¿En qué sentido?
R. Aparte del tema de la falta de estabilidad, que ya de por sí es duro, se madruga mucho, se trabajan muchas horas, a veces a la intemperie con mucho calor o con mucho frío, hay que estudiar mucho. Y como trabajas con las emociones, muchas veces llegas a casa reventado. Se viven tantas experiencias distintas en tantas vidas a través de los personajes que esas emociones también cansan, lo que se añade al cansancio físico.
P. Le recuerdo a usted en el papel de Eduardo Barreiros, en la película que se hizo sobre la vida de ese gran empresario ourensano.
R. Aquel había sido un proyectazo muy bonito del director Simón Casal que me propuso hacer de Eduardo Barreiros. Cuando me lo planteó Simón, me fui de cabeza porque me parecía una idea muy buena y un personaje que fue muy importante en la economía de España de su tiempo. Allí coincidí con un actorazo recientemente fallecido, Manolo Solo.
P. Era Fermín, el director financiero de Barreiros.
R. La verdad es que hicimos un trabajo muy bonito de un gallego verdaderamente ilustre porque creo que ayudó a conocer su vida y sus logros, sobre todo a la gente joven que no sabía quién había sido Eduardo Barreiros, un empresario potentísimo que llegó muy lejos. Para mí fue un gustazo. Conocí a su hija, que vino al estreno y vi que había quedado muy contenta. La verdad es que trabajábamos con un gran guion y una dirección muy buena.
P. ¿Tendremos marqués de Luján para largo o tiene algún otro proyecto en mente?
R. Cuando estoy metido de lleno en un proyecto, me concentro en él, no pienso en otros para el futuro. Y, la verdad, mientras el público lo siga aceptando tan bien y Televisión Española siga apostando por ello, y entiendo que seguirá siendo así porque va fenomenal, no tiene fecha de cierre. Seguiremos ahí. Yo en La Promesa estoy a full time. El marqués de Luján me está dando muchas alegrías, disfruto mucho porque es un personaje para mí muy interesante, muy bonito, es uno de los nexos de unión de todos los personajes de la serie, que intenta mantener la paz, es el que mantiene la conexión con todos los personajes y todas las tramas de la serie y estoy muy contento. Trabajamos mucho, pero estamos todos muy implicados y muy unidos, tanto el equipo artístico como el técnico.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
TENSIÓN EN ORIENTE PRÓXIMO
Irán plantea reabrir el estrecho de Ormuz en siete días si EEUU acepta sus condiciones