La comida de Semana Santa: chocolate, potaje, cordero...

Y DE COMER...

El primer huevo de chocolate tal como los conocemos fue fabricado por Cadbury hace 150 años

Cabrito y huevos de Pascua, dos clásicos en Semana Santa.
Cabrito y huevos de Pascua, dos clásicos en Semana Santa.

La gastronomía de la Semana Santa esta llena de simbologías y elementos religiosos. Comenzando por los potajes de vigilia que arrancan los viernes de Cuaresma y se mantienen hasta el Viernes Santo, o el cordero y el cabrito asados que nos remontan a la Pascua Judía, el Séder Pesaj, en el que el pueblo de Israel se preparaba para huír de Egipto con una cena en la que se asaba un cordero o un cabrito de un año y se acompañaba con pan ácimo, es decir, sin fermentar, y hierbas amargas. La misma cena que celebraron Jesús y sus apóstoles y que conmemoramos cada año el día de Jueves Santo.

Sin embargo, en nuestra época la fiesta gastronómica por excelencia es el Domingo de Pascua. A esa fecha se ha trasladado en la tradición el cordero asado al horno, preferentemente sobre el cabrito (al revés que en Navidad).

¿Y el roscón y los huevos de Pascua? Aunque el huevo tiene que ver con las fiestas ancestrales en torno a la simbología de la fertilidad de la primavera, también se incorporó a la tradición cristiana en la Edad Media, con el regalo de huevos decorados que se realizaba al terminar la Cuaresma (entonces tampoco se podíá comer huevos en ese período), que luego también pasó a darles un uso culinario, por ejemplo con la elaboración de dulces que requerían abundancia de huevos, como la rosca de Pascua. Los huevos de chocolate comenzaron en el siglo XVIII y hace ciento cincueta años, en 1875 Cadbury fabricó el primer huevo de chocolate tal como los conocemos hoy.

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