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Las suculentas son unas plantas maravillosas y de lo más variadas. Su principal atractivo para cualquier jardinero es que sus cuidados son muy básicos y, sin embargo, la belleza que nos ofrecen a cambio no tiene igual. Entre todas las especies de crasas o suculentas que hay, algunas son más espléndidas que otras, como por ejemplo, la Othonna Capensis, una suculenta colgante que florece todo el año con un rasgo de lo más curioso, el color de sus hojas variará según la intensidad de luz que reciba. Hablemos de los cuidados que necesita para maximizar su desarrollo.
Para que nuestra planta tenga la mejor vigorosidad posible y florezca con fuerza, además de desarrollar sus talles lo máximo posible para disponer de la característica belleza de las plantas colgantes, estos son los cuidados que debemos tener en cuenta:
La Othonna Capensis prospera mejor cuando recibe abundante luz solar directa. Coloca tu planta en un lugar donde pueda recibir al menos seis horas de luz solar diaria. En interiores, ubícala cerca de una ventana orientada al sur para asegurar una exposición adecuada a la luz. Sus hojas se tornarán de una tonalidad morada cuando la luz que reciba sea muy intensa.
Como suculenta, la Othonna Capensis es bastante resistente a la sequía y prefiere suelos ligeramente secos. Riégala de manera moderada durante la primavera y el verano, permitiendo que el sustrato se seque completamente entre riegos. Reduce la frecuencia de riego durante los meses más fríos para evitar el exceso de humedad.
Un suelo bien drenado es esencial para el cultivo exitoso de la Othonna Capensis. Utiliza un sustrato específico para suculentas o mezcla tierra de jardín con arena gruesa y perlita para mejorar el drenaje.
Esta suculenta prospera en climas cálidos y prefiere temperaturas diurnas que oscilen entre los 20°C y los 25°C. Durante el invierno, protege la planta del frío extremo y las heladas, ya que puede resultar dañina para ella.
Aplica un fertilizante equilibrado diluido a la mitad de su fuerza durante la primavera y el verano para proporcionar los nutrientes necesarios para un crecimiento saludable. Evita la fertilización excesiva, ya que puede provocar un crecimiento desmedido y débil.
La Othonna Capensis se puede propagar fácilmente a través de esquejes de tallo. Simplemente corta un segmento sano de tallo y déjalo secar durante unos días para que se forme un callo en el extremo cortado. Luego, planta el esqueje y mantén el suelo ligeramente húmedo hasta que enraíce.
Aunque la Othonna Capensis es generalmente resistente a las plagas y enfermedades, es importante estar atento a posibles problemas. Inspecciona regularmente la planta en busca de signos de infestación por insectos como ácaros, cochinillas o pulgones. En caso de detectar alguna plaga, trata la planta con un insecticida orgánico o con un jabón insecticida para eliminarlas de manera efectiva. Además, evita el exceso de riego y asegúrate de que la planta tenga una buena circulación de aire para prevenir problemas de hongos y enfermedades relacionadas con la humedad.
Con unos cuidados básicos y un entorno adecuado, la Othonna Capensis puede ser una adición encantadora y de bajo mantenimiento a cualquier colección de plantas. Al proporcionarle la cantidad adecuada de luz, agua, suelo y temperatura, podrás disfrutar de su belleza exótica y vibrante durante todo el año.
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