LA REVISTA
La playlist de... Miguel Marcos
Diciembre es el mes en el que más jamones se venden en el año: las cestas, las navidades… Pero también se ha convertido en el período de mayor salida de las hojas de bacalao. ¿Tiene algo que ver con el bacalao con coliflor que tradicionalmente se cenaba en Nochebuena en muchos hogares? Definitivamente, no. Tiene que ver con el precio al que se ha puesto el bacalao. Una hoja de buen tamaño, de esas que pasan de los diez kilos (11, 13 kilos, incluso algo más) ya sale más cara que un jamón ibérico de cebo.
En ambos casos resulta todo un misterio, cuando se compra, saber si va a salir bien o no. Será porque tanto el jamón como el bacalao, además de depender de la excelente calidad de su materia prima, y vamos a dar por sentado de que ese es un requisito que se cumple, van a estar condicionados por la adecuada curación y conservación.
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