La moda es aprendizaje

LO VEO

Con unos cuantos años de rodaje con su firma "Nicanora”, Lúa y Zeltia Mosquera han decidido compartir todo su aprendizaje con la creación de "La Mapache Escuela”, con sede en Santiago de Compostela

La Mapache
La Mapache

¿Cómo y por qué surgió el proyecto La Mapache?

Uno de los mayores problemas que se encuentra Nicanora, desde el inicio de su actividad, es la falta de personas cualificadas en todo el proceso de construcción de la prenda desde su diseño inicial hasta su acabado. La Mapache nace por la necesidad de la sociedad de tener nuevas modistas y modistos, un oficio que se está perdiendo a nuestro entender por el desprestigio que año tras años se fue ganando por ser algo relegado exclusivamente a amas de casa, mujeres que se veían obligadas a aprenderlo.

¿Cuál es vuestra filosofía?

Sin duda, el DIY. La industria de la moda es la segunda más contaminante después del sector petrolífero, esto es debido a la superproducción de las grandes empresas del textil. Aunque parece que poco a poco están emprendiendo cambios por la moda sostenible a largo plazo, hay mucho camino que recorrer todavía. Nosotros intentamos poner nuestro granito de arena, para que la gente que está concienciada con la gran problemática medioambiental, pueda aprender a hacer su propia ropa.

Ofrecéis numerosos cursos sobre corte, patronaje... .¿Cuáles son los más exitosos?

Ofertamos una preparación profesional de diseño, corte, confección y patronaje de prendas tanto si te interesa aprender para confeccionar como hobbie o como carrera profesional. La atención es completamente personalizada, por lo que no importa que ya vengas con una base o que no tengas ningún conocimiento sobre la materia. Este tipo de formación está enfocada para gente que pueda venir de una forma más asidua. Para este 2019 vamos a ofrecer cursos rápidos de un día, uno o dos al mes, siempre en fin de semana. Este mes de enero empezamos con “hazte una falda en un día”, que tuvo tan buena acogida que lo vamos a repetir en febrero.

En base a lo que veis en vuestros alumnos, ¿diríais que somos conscientes del trabajo tras cada prenda?

Queremos pensar que sí, que la gente es consciente y valora el trabajo de las costureras, pero la realidad es que no se valora el proceso, sino el producto final.

En este tiempo, ¿tenéis un perfil de alumno definido?

Al emprender este proyecto teníamos muy claro que lo que queríamos era enseñar a gente joven, para hacer resurgir el oficio, pero sabíamos que iba a ser complicado. Nos llevamos una gratificante sorpresa al ver que la franja de edad de las personas que más nos pedían información y se apuntaban era entre 20 y 35 años, no obstante tenemos todo tipo de personas de diferentes edades, diferentes inquietudes pero con un denominador común: las ganas de aprender. Desde aquí queremos hacer un llamamiento a todos los hombres que por estigma social no le dan una oportunidad a un arte tan bonito como la costura.

¿Notáis que vuestros alumnos cambian su concepto sobre confección a medida que asisten a vuestros cursos?

Al principio lo ven todo como un imposible, pero su parecer cambia a partir de la segunda clase. Medidas, patrón base y ponerse en la máquina es lo que hacen en la primera, en la siguiente ya se ponen con una prenda. En este momento empiezan a darse cuenta de que aunque el proceso puede llegar a ser lento, los resultados son geniales.

Con la costura ocurre algo similar que con la cocina: en las casas siempre fue cosa de mujeres pero los grandes nombres solían ser de hombre. ¿Está cambiando esta tendencia? ¿En qué medida se refleja en los alumnos de vuestra escuela?

Muy a nuestro pesar la sociedad ha sido y es machista, hay mucho camino que andar todavía, pero creemos que estamos yendo por el correcto. Queremos destacar a diseñadoras como María Escoté, Teresa Helbig, Alexa Chung, entre muchas otras grandes del gremio.

Desde vuestra perspectiva, ¿qué concepto creéis que maneja la gente sobre moda hoy en día?

Por normal general la gente busca ropa de usar y tirar para sacarse la foto y subirla a la red social de turno, siguiendo estereotipos generados en las mismas, pero mantenemos la esperanza de que esto vaya a cambiar y al final todos tendamos hacia lo personal.

Al tiempo que vivimos la época dorada del "Fast fashion”, también asistimos al auge del DIY. ¿Cómo conviven ambas tendencias?

Gracias a esas personas que le dan valor a la prenda. Algo que siempre decimos es que no sabes lo guay que es un vestido hecho por ti hasta que lo haces, y esta satisfacción la vemos siempre en la primera prenda que se hacen nuestras alumnas.

¿Hacia dónde diríais que va la moda?

No podríamos predecir hacia dónde va, pero si sabemos hacia dónde queremos que vaya. La industria debe tender a la moda sostenible, buscando la reducción de la contaminación, dando garantías a los trabajadores y utilizando materiales sostenibles.

Contenido patrocinado

stats