103-13: Un sonrojo galáctico

LA OPINIÓN

Publicado: 05 abr 2026 - 06:51
Las blaugrana celebran un gol en el último Clásico.
Las blaugrana celebran un gol en el último Clásico. | Europa Press

En los albores del nuevo milenio, Florentino Pérez, tiró la caña más famosa del fútbol. Lo hizo con una servilleta que deslizó hacia las valiosísimas piernas de un campeón mundial. “¿Quieres venir a jugar al Madrid?”. Zidane contestó “Yes” y el resto ya se sabe. Eran tiempos de ‘Galácticos’, fastos y suntuosidad donde el nuevo faraón levantaba una cuarta pirámide entre rascacielos: Figo, Beckham, Owen, Ronaldo y una mansalva de millones.

Trece años después otro pañuelo viajó en sentido inverso. Los dirigentes de un modesto club madrileño, el Tacón, envían un mensaje al presidente en Valdebebas: “el mejor club del mundo no puede estar sin equipo femenino”. La oferta no cae en saco roto y se inician diálogos que fructifican con la absorción del club en 2019, la creación de la sección en 2020 y el objetivo de acercarse al Barcelona para 2025.

Un año después del ending date, el Madrid está tan blanco como su camiseta. La eliminatoria de cuartos de Champions ha sido un ultraje. Un escandaloso 12-2 y un aluvión de juego en favor de las culés. Desde 2020, van 26 encuentros con 25 victorias blaugranas y solo una capitalina, conseguida el año pasado por 1-3 con un reguero de polémica. Un espejismo. Un oasis. Donde el Barcelona es un vergel, el Madrid un secarral.

En La Masía saben que el único modelo es el del jardinero fiel. El Club Femení Barcelona nace en 1970, pero se integra como parte del Barça en 2002. En 2011 se apuesta por la cantera y en 2015 surgen los primeros contratos laborales. La cosecha desborda. Treinta títulos, tres Champions y un dominio tiránico en España mientras el Real Madrid mantiene sus vitrinas vacías.

Desde 2020, van 26 encuentros con 25 victorias blaugranas y solo una capitalina, conseguida el año pasado por 1-3 con un reguero de polémica. Un espejismo. Un oasis. Donde el Barcelona es un vergel, el Madrid un secarral.

De los siete años que lleva entregándose el Balón de Oro, cinco han viajado a Barcelona: los dos de Alexia y los tres de Aitana. En esta última edición, de las trece primeras clasificadas, seis son del Barça -Aitana, Alexia, Guijarro, Pawor, Pina y Graham- y otras dos han pasado por el club -Caldentey y Bronze-. Solo una jugadora del Madrid se ha colado entre las 30 candidatas, ocupando el último puesto sin recibir un voto: Caroline Weir.

Su entorno es el más propicio. Con más de 60.000 espectadores, el encuentro del pasado jueves supuso la mejor entrada tras la reapertura del Camp Nou, superando cualquiera de los chicos e ingresando más de 2 millones en taquilla porque no regalan las entradas. El partido con mayor aforo del fútbol femenino es del Barça con 91.648 asistentes. El segundo, también. Florentino tiene otro récord deshonroso. El Madrid es el único equipo de la Champions y de la liga española que no abre su estadio para las mujeres. “Jugaréis en el Bernabéu cuando ganéis el primer título”. En el pecado lleva la penitencia.

En 1968, Rosenthal y Jacobson, seleccionaron a un grupo de alumnos al azar y dijeron a los docentes que tenían un potencial intelectual excepcional. Al término del curso, estos niños obtuvieron resultados brillantes porque fueron tratados como tal. El efecto Pigmalión determina que nuestras creencias y mensajes tienen efectos en los logros ajenos. Durante un siglo a las mujeres se les ha repetido machaconamente que no podían jugar al fútbol y casi se lo creen. Las que echaban de los campos a garrotazos, las que se disfrazaban y las que se rebelaron, nos sostuvieron.

El 103-13 del Barça al Madrid en los últimos seis años demuestra que la moto con gasolina, anda. Para quien lleva el depósito vacío supone un sonrojo tan galáctico como los apellidos de sus varones que cobran 100 veces más por hacer lo mismo.

@jesusprietodeportes

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