Jorge Vázquez
SENDA 0011
Lo que no se cuenta en el escenario
TRAZADO HORIZONTAL
No ha sentado nada bien en el PSOE y en La Moncloa la foto de Juanma Moreno con Felipe González, a los que unió en Sevilla el centenario del nacimiento de la Duquesa de Alba. Dicen que a María Jesús del Gran Poder le ha dolido más que las habituales declaraciones de Felipe contra San Pedro Bonito. Pase que González anuncie que no votará a Sánchez, pero que se preste a una foto con Bonilla en plena precampaña de las elecciones andaluzas dentro de feudo tan histórico es una ofensa que el sanchismo jamás perdonará. Montero ha completado una santa semana de purgatorio y penitencia muy andaluza, porque sabe que al irse a Sevilla perdió su silla. Y es que María Jesús del Gran Poder se va a quedar tras el 17 de mayo en María Jesús de la oposición menguante, seguramente con el peor resultado de la historia del PSOE en Andalucía, tal y como rezan todas las encuestas salvo la del CIS del querellado monaguillo Tezanos.
Juanma Moreno se ha destapado como una réplica a la andaluza de Alberto el gallego, que se mantiene en la escalera del sube y baja con el que atiza el misterio popular y el atragantamiento de Vox. Moreno Bonilla cae bien, pasa por un moderado de centro derecha con arrebatos liberales y socialdemócratas al tiempo que ha forjado una imagen de buen gestor ganada a pulso como Feijóo. No es que Moreno Bonilla quiera ser el Felipe del PP, porque para eso ya está Alberto de Ourense pues ha confesado haber votado a González una vez, y no más. Moreno quiere ser el Juanma centrista cuya gestión aprueban hasta los votantes del PSOE porque las campañas izquierdistas de los cribados del cáncer y del accidente de Adamuz no prosperaron como la prefabricada y desleal cacería de la dana de Valencia de responsabilidad compartida mientras el Gobierno sigue sin ejecutar 946 millones que la UE asignó hace 6 meses para la riada valenciana. Juanma Moreno es un tipo con una sonrisa permanente en la boca, que para ser político es de un mérito incuestionable dada la cloaca de tristeza en la que algunos han convertido el ejercicio de lo público. Moreno es cercano y accesible, y puede pisar la calle como Feijóo, cosa que no hace San Pedro Bonito, siempre mirándose en el espejito-espejito como TikToker creador de contenidos más que como presidente del Gobierno de todos los españoles.
Montero ha completado una santa semana de purgatorio, porque sabe que al irse a Sevilla perdió su silla
Cayetano Martínez de Irujo y la Casa de Alba han impulsado un libro titulado “La última duquesa: un homenaje a Cayetana de Alba”, lo que lejos de ser muy cayetano de derechas, se está convirtiendo en una celebración transversal con raíces andaluzas, pero de dimensión nacional. Y en ese contexto confluyen Juanma Moreno y Felipe, sin opción alguna de figurar y colarse en la foto para María Jesús del Gran Poder, como hizo en aquel comentado posado trepa del accidente de tren para aparecer al lado del Rey. A Txiqui la ha usado, tirado y despachado San Pedro Bonito que, lejos de pretender una remontada electoral en Andalucía, la ha convertido en otro peón territorial más para asegurar el futuro del líder cuando caiga derrotado en las próximas elecciones generales. Sánchez ha ido colocando a sus ministros por España adelante como medida preventiva de supervivencia para cuando los barones y alcaldes socialistas pidan su cabeza por llevar el socialismo obrero español a la irrelevancia y al desprestigio nacional gracias a los pactos con malas compañías golpistas y de herencia política etarra. A Pedro sólo le importa Pedro; a San Pedro Bonito sólo le importa el cielo del poder como máxima expresión de la política del fango. A Pedro sólo le importa su propia permanencia, asegurarse un relato en el mundo anti-Trump a costa del pacifismo electoralista contra la contienda de Irán que nadie quiere mientras se permitieron 70 vuelos estadounidenses en Rota y Morón con Pedro y su gorra agitando la pancarta del “No a la guerra”. A Pedro sólo le importan las cartas engañosas a los españoles y a la militancia, dónde da rienda suelta a su creativo papel de amoroso esposo salvador de España y los españoles, como ha querido hacer creer a los andaluces María Jesús del Gran Poder copiando esa pose de sacrificio para librar al electorado de las garras de la derecha extrema.
Ahora San Pedro Bonito ha emprendido un giro al centro siendo el presidente de izquierdas más radical de la democracia. Así que tras engullir el voto de Sumar y Podemos y dar la patada sureña a Marichús, Pedro el pacifista ha nombrado a un supuesto independiente como vicepresidente económico y al valenciano España para completar la cesión catalana de la financiación singular. San Pedro Bonito se entrega en “Cuerpo” y alma a otra simulación electoralista con la que consagrar su bien ganada fama de tener poca palabra. Del pretendido rey de la Moncloa a abajo no hay nadie del PSOE salvo Pedro, porque Sánchez se quiere suceder a sí mismo y es el verdadero vicepresidente de su graciosa persona. España a verlas venir hasta el 17 de mayo, fecha de las elecciones andaluzas en las que Juanma Moreno aspira a mantener la mayoría absoluta y María Jesús del Gran Poder arrastrará el sanchismo al confesionario. Alabadas sean las urnas en la parábola de la España de San Pedro Bonito.
Rotundo éxito de Rosalía en sus conciertos de Madrid antes de actuar en Barcelona a mediados de abril. Rosalía superó su “intoxicación alimentaria” de Milán para culminar su Lux Tour capitalino en el Movistar Arena con lleno hasta la bandera de la música. La cantante catalana tuvo que desdecirse previamente de sus opiniones sobre Picasso y Dalí porque estaba siendo cancelada por sus fans en una campaña gigantesca de redes que exigía más contundencia con el machismo y maltrato del pintor andaluz y de paso, en menor medida, con las simpatías del bigotudo catalán durante el franquismo. De nuevo la politización de la cultura por encima de la dimensión artística universal de Picasso y Dalí, aclamados como grandiosos pintores del siglo XX. Así que Rosalía ha contestado como mejor sabe, en el escenario, con los conciertos celestiales de Madrid que tendrán continuidad en la ciudad condal. De blanco y con cruz, los seguidores de Lux Tour canonizaron a la cantante catalana. Algunos tampoco le perdonan su acercamiento a la imagen de fe espiritual a lo Madonna, porque para los extremistas cuenta menos el talento artístico que los prejuicios hacia las creencias.
Como ocurre con la presencia de Rosalía en el Movistar Arena y el Gran Premio de Fórmula 1 de Madrid, el sanchismo intenta meter cuchara en la presencia de Shakira en la capital española, que ha elegido Madrid y no Barcelona, decepcionada y herida tras su etapa matrimonial con Gerard Piqué. Así que el delegado monclovita del Gobierno en Madrid se ha abonado a la coartada de la seguridad para dificultar los conciertos de la cantante colombiana de septiembre y octubre en la capital de España, que al menos serán 11. Y así, el equipo de la cantante ha anunciado la creación del “Estadio Shakira” dentro del llamado Iberdrola Music, en el distrito de Villaverde, donde se celebra el tradicional Mad Cool. Se trata de una innovadora experiencia cultural para prolongar los conciertos durante semanas junto a actividades y espacios temáticos más allá de los conciertos. En una superficie de 21 hectáreas habrá islas temáticas, conferencias, música, gastronomía y cine durante 12 horas ininterrumpidas que al Gobierno le parecen mal porque escapa a su control. Cada concierto de Shakira podrá reunir a más de 50.000 personas y votantes.
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