Manuel Arias, el doctor ourensano que cuida del cerebro

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Gracias a la neurología, el cerebro es cada vez más asequible. Manuel Arias lleva 46 años consagrado a su investigación y a la atención de sus pacientes

Manuel Arias
Manuel Arias | Alán Pérez

Desde A Pena, la aldea de la parroquia de Santa María de Cenlle en la que nació Manuel Arias Gómez (Cenlle, 1954) se tiene una de las mejores panorámicas de los meandros de un Miño que cuando él era niño todavía discurría libre de presas y embalses. La Sociedad Española de Neurología lo acaba de hacer miembro de honor, una distinción que se suma a otras acumuladas a lo largo de una dilatada y fructífera trayectoria como neurólogo tanto en el plano clínico, como en el de la investigación, dos facetas que no concibe la una sin la otra y gracias a la combinación de ambas realizó importantes descubrimientos como la ataxia SCA36, a la que puso el nombre Ataxia da Costa da Morte. Científico, médico y humanista, comparte la neurología con otra de sus pasiones, la música.

Pregunta. ¿Es usted médico por vocación?

Respuesta. Nunca creí mucho en la vocación, que significa que oyes una llamada. Siempre digo, un poco en broma, que los que oyen voces son los esquizofrénicos. Lo cierto es que después de los estudios primarios en Cenlle, fui a estudiar al Seminario Menor de Ourense. Allí además aprendí a tocar el piano y música y cuando dejé el seminario y me fui a hacer COU al instituto de A Ponte, empecé a tocar en una orquesta de Allariz. Actuábamos por toda cuanta fiesta había. Y cuando llegó el momento de matricularse en la universidad yo estaba actuando en Asturias así que dos amigos se ocuparon de la matrícula. Y decidieron matricularnos a los tres en Medicina, porque había una residencia de estudiantes muy cerca y, además se habían dado cuenta de que era una carrera que estaba de moda. Y tanto, como que éramos mil doscientos para matricularnos. Y fue una promoción extraordinaria. Con políticos como Santalices, Pachi Vázquez, Carlos Príncipe, pero también había artistas y médicos extraordinarios.

P. ¿Por qué se decantó por la Neurología?

"Decidí escoger la especialidad de neurología, porque era más científica, sobre todo antes, y es la especialidad que cuida del cerebro"

R. Al principio barajaba la posibilidad de dedicarme a la psiquiatría, porque tiene esa faceta humanística que más se asemejaba a mi formación anterior en el seminario. La filosofía, la psicología, el psicoanálisis… Pero decidí escoger la especialidad hermana, que es la neurología, porque era más científica, sobre todo antes, y es la especialidad que cuida del cerebro. Así que hice el Mir.

P. Y fue uno de los mejores de España en aquella convocatoria, sacando el número 12. Bueno, ya había sido Premio Extraordinario de Fin de Carrera.

R. Casualmente los dos premios extraordinarios de aquella promoción éramos de Ourense. María José Fernández Seara, que era hija de un médico muy famoso de Digestivo en la ciudad, y yo. Pero sí. Es cierto, tuve una muy buena puntuación por lo que podía elegir dónde quería hacer la especialidad. Pero como estaba con el Grupo de Música de Cámara de la Universidad de Santiago y quería seguir, decidí elegir una plaza en Santiago.

P. La música está presente en toda su vida. Primero la orquesta que iba por las fiestas rurales, luego el grupo de cámara…

R. Seguí con la orquesta hasta tercero de carrera. Además de que me gusta mucho, también fue complemento económico importante. Recuerdo que iba a dormir a una pensión al lado de la estación, para coger temprano el Rías Altas y regresar a Santiago, porque siempre teníamos actuaciones los domingos y yo tenía que estar en clase el lunes por la mañana. Y como nos movíamos mucho, Recuerdo ir a tocar a Foz, tal como estaban entonces las carreteras, te puedes imaginar. Pero, en fin lo normal era Lalín, Vilatuxe, Rodeiro, O Irixo, O Carballiño… Luego me pasé a la música antigua con el Grupo de Cámara de la Universidad de Santiago y actuamos por universidades de todo el mundo y grabamos seis discos. Fue un éxito, ganamos dos premios nacionales del disco, el Premio de la Crítica de Galicia. Y estuve dos años en Milladoiro, sustituyendo a un compañero mío del seminario que es de Albarellos de Monterrei mientras estaba él haciendo la mili y grabé con ellos uno de sus discos “O berro seco”. Casualidades de la vida, o berro seco es una tradición ancestral de Borneiro, una parroquia de Cabana de Bergantiños, a la que años después volvería para atender los primeros pacientes detectados con la Ataxia da Costa da Morte.

El enurólogo Manuel Arias
El enurólogo Manuel Arias | Alán Pérez

P. Aunque ha hecho importantes trabajos de investigación, nunca renunció a su contacto con los pacientes, al aspecto más clínico.

R. Es muy importante el contacto con los pacientes. Y, además, no sé si porque soy de aldea, siento una gran empatía por ellos, les escucho, les entiendo. Yo no concibo la investigación sin el contacto con los pacientes. Y de hecho habría sido imposible sacar adelante aquel proyecto de investigación que dio lugar al descubrimiento de la Ataxia SCA36, a la que puse el nombre de Ataxia da Costa da Morte porque los primeros casos los detectamos en pacientes de esa zona, sin esa parte clínica que me llevó a ver los primeros casos en la década de 1990. Casualmente, al otro lado del mundo, en Japón, se publicaba casi al mismo tiempo que nuestro estudio, otro de un grupo de investigación que la denominaría Ataxia del Río Asida y en ambos casos es la misma ataxia la SCA36, que es su denominación internacional.

P. ¿Ha avanzado mucho la Neurología? ¿Sabemos más del cerebro y de sus enfermedades?

R. Muchísimo. En los cuarenta y seis años que llevo ejerciendo ha habido avances muy notables en todos los aspectos. Cuando empecé a trabajar en el Hospital Provincial de Santiago, estrené el primer equipo de resonancia magnética en un centro público en España. Tanto en los elementos para la realización de pruebas, como el arsenal terapéutico, la investigación y el conocimiento de nuevas terapias. Los cambios han sido enormes.

P. ¿También hay más enfermedades, quizás por prolongarse más la esperanza de vida?

R. Vemos que cada vez hay más personas que llegan a centenarias y Ourense, en ese sentido, es una provincia con una alta tasa de longevidad. Pero, claro, personas mayores que tengan la cognición normal, la motilidad normal y que puedan desempeñar todas las actividades básicas e instrumentales de la vía diaria, eso ya es otra cosa. Con la edad también afloran enfermedades.

P. ¿Es usted optimista respecto a enfermedades como el alzhéimer o el párkinson?

R. De hecho, ya se ha mejorado mucho. En el párkinson con las intervenciones y en el alzhéimer ha habido recientemente un descubrimiento de que a través de unos anticuerpos se puede limpiar el cerebro, por decirlo muy llanamente.

P. ¿La inteligencia artificial ayuda en este campo?

R. Todo avance ayuda, pero también complica, hasta el punto de que exige mayor especialización en áreas concretas. Sin embargo, no podemos obviar un elemento fundamental, algo que está en la neurología desde el siglo XIX que es el método clínico neurológico.

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