Suso Silva, la revolución del circo en el siglo XXI
ENTREVISTA
Conoce la historia de Suso Silva, revolucionario y dueño del Circo de los Horrores
Cada siglo, desde hace tres, Ourense marca un hito en el mundo del circo. En el XIX fue Secundino Feijóo, fundador de una de las más grandes dinastías circenses del mundo, que a finales de aquella centuria recorría Europa con un número de doma de toros. En el XX, su sobrino nieto, Jesús Silva Méndez, el padre Silva, funda en Benposta el Circo de los Muchachos.
Y en el XXI, Jesús Silva González (Ourense, 1962), Suso Silva, como es conocido mundialmente biznieto del primero y sobrino del segundo, revoluciona el circo tradicional, haciendo un “más difícil todavía” y reivindica el espectáculo para adultos con la creación del Circo de los Horrores. Premio Nacional de Circo en 2003, Suso Silva, heredero de tan larga y fructífera estirpe que también lo emparenta con la familia Aragón, le da ahora el relevo a su hija Sara y anuncia que al término de la gira de “Requiem”, su último espectáculo, se baja de los escenarios, aunque no se jubila.
Creo que fue usted muy precoz en su pasión por el circo.
Es algo que mamé desde niño y me tocaba familiarmente muy de cerca desde hace generaciones. Y aunque de jovencillo lo que tiraba de mí era la música, al final me decanté por el circo. La primera gira la hice con siete u ocho años, un verano con el Circo de los Muchachos. Recorrimos Europa y flipé y a partir de ahí ya la cosa fue imparable.
¿Por qué? ¿Qué le atrapó?
Flipaba por la manera que tenía mi tío de trabajar, muy inusual en aquel tiempo, porque era un circo protesta, un circo con rock & roll, con música de Deep Purple, de Pink Floyd. Era un adelantado a su tiempo. De hecho, el Circo del Sol venía a tomar notas para hacer luego sus espectáculos. El padre Silva fue un adelantado a su tiempo y un gran incomprendido. Era un creador total, pintor, escultor, director de teatro, de circo, con una visión amplísima, que tuvo que pelear muchísimo. Fue capaz de montar una república en Bemposta, no lo tomaban en serio, gracias a Dios porque si no nos hubieran fusilado a todos.
Y se fue a estudiar a Barcelona.
Bueno, le dije a mi padre que iba a hacer Derecho en Santiago, pero me matriculé en el Instituto del Teatro en Barcelona. Luego ya empecé a trabajar allí. Había una gran explosión cultural en Cataluña, con Tricicle, la Fura dels Baus… eran las vísperas de los juegos olímpicos.
¿Fue cuando fundó su primera compañía?
Fundé Os Paxaros na Testa. Una compañía con nombre gallego en Cataluña y estuvimos girando por media Europa y Latinoamérica, haciendo circo en teatro, introduciendo un nuevo lenguaje teatral y circense, con bufones, clowns, una lectura más adulta de teatro circo, que sentaría las bases de lo que vendría luego.
Porque usted siempre prefirió volcarse en el público adulto, ¿no es así?
Yo siempre he intentado captar más el público adulto, no porque no me guste trabajar con niños, lo que pasa es que mi lenguaje es mucho más para gente joven y adulta.
Usted trabajó en muchos circos tradicionales, pero al final dio la campanada con “El Circo de los Horrores”
El Circo de los Horrores es una fusión de teatro de vanguardia, de circo muy contemporáneo, con gente muy preparada y ese condimento de cabaret salvaje, de interacción con el público y hablar sin pelos en la lengua. Es un lugar sin tabúes en el que cualquier persona de cualquier color político, religión, o pensamiento tiene su lugar. Nosotros no cerramos la puerta a nadie. Y eso nos ha dado un público maravilloso que es una mezcolanza de todo tipo de pensamientos. Es un público que participa de nuestra desinhibición.
¿Cómo se gestan los espectáculos?
Hay una fase previa de diez a doce meses en la que escribo el guion y se desarrolla toda la fase de creación, que incluye figurines, vestuario, montaje musical y me rodeo de un equipazo. Por ejemplo, el diseño de luces es de Juanjo Lloréns que es uno de los máximos exponentes de diseño de luces en las artes escénicas de nuestro país. La escenografía, me la hacía el lamentablemente desaparecido Miguel Braida que fue quien hizo todos los monstruos. No se concibe un espectáculo de estas características si no hay un equipazo detrás trabajando en todos esos aspectos. Me acuerdo del primer espectáculo, que fue un éxito de público, porque terminábamos y los espectadores se ponían en pie y aplaudían, pero fallaba la comunicación y me arruiné.
Pero no se rindió.
No. Me asocié con Manuel González de Productores de Sonrisas que es, desde entonces mi socio y mi amigo y a partir de ahí hemos estado haciendo funciones y giras sin parar.
¿Tiene una idea de cuántos espectadores han visto su espectáculo?
A lo largo de estos casi veinte años hemos hecho seis espectáculos diferentes, yo diría que cada uno de ellos es una evolución del anterior, salvo este último, Requiem, que es como una autobiografía, un repaso a los cinco espectáculos anteriores. En total hemos tenido más de cinco millones de espectadores.
El mes que viene se despide ¿Seguirá el Circo de los Horrores?
Me despido del escenario, pero sigo en la sombra. Creo que ha llegado el momento de pasar el testigo porque después de más de cuarenta años en las tablas ya no está uno para aguantar esa vida de hoteles, comer fuera, que tu perro te tuerza la cara porque no te conoce o hacer dos funciones diarias ya te cuesta porque la energía ya no es la misma. No me jubilo, me bajo del escenario, pero seguiré escribiendo. Ya en Réquiem paso el testigo a una mujer porque creo que es su momento. Es mi hija, Sara, tiene 25 años y vive la cultura de esta década de una manera distinta a cómo la vivo yo, con lo que tiene más ojo para saber lo que le rodea en estos tiempos, que a mí ya me empiezan a resultar tan extraños.
Cuando un triunfa le salen imitadores. ¿También le ha sucedido?
No te puedes imaginar la cantidad de circos de los horrores, del miedo, cabarés malditos, manicomios… que han surgido. Que conste que para mí es muy gratificante ver que algo que haces haya servido para marcar una nueva tendencia. Lo que me parece terrible es que me fusilen los guiones, los personajes… en Latinoamérica he llegado a ver camisetas con mi cara que se vendían a las puertas de shows que no tenían nada que ver conmigo.
¿Prefiere el circo en teatro o bajo carpa?
He hecho espectáculos en los dos formatos, pero soy un gran defensor de la carpa. A parte de que la carpa la puedes tunear como quieras, el ambiente es diferente. El show comienza en el momento en el que vas a comprar la entrada, la decoración alrededor de la carpa... Metes a la gente ya en ambiente antes de entrar y eso me encanta.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
SELECCIÓN MUSICAL
La playlist de... Winter Blues Band
GRUPO MUSICAL
Blues Fait en Francia
LA PORTADA DE LA REVISTA
Laura Portas: Los secretos de Mondariz
Lo último
ACCIDENTE LABORAL MORTAL
Muere un hombre por una posible intoxicación de monóxido de carbono al revisar un generador
DEFICIENCIAS EN LA SEGURIDAD
Primor cierra temporalmente en la rúa do Paseo en Ourense por incumplir la normativa de incendios
INVESTIGACIÓN JUVENIL
Vídeo | Cuatro adolescentes de Nigrán investigados por agredir y humillar a un menor