España, un yacimiento de tierras raras clave para la autonomía europea

Nuevos minerales

España cuenta con el 15% de las reservas mundiales de estroncio, y es su único productor a nivel europeo, así como el segundo mayor productor de cobre en Europa

Minas
Minas | Lynas Rare Earth

El constante desarrollo tecnológico ha desatado a nivel internacional una carrera por el control de los minerales esenciales para la producción de objetos como teléfonos o coches eléctricos. En plena pugna por el control de los recursos, la mirada de la Unión Europea está puesta en España, uno de los núcleos geológicos con potencial para impulsar su posición estratégica.

España siempre ha albergado bajo su suelo materias primas fundamentales que han jugado un papel clave y que han llevado a la industria extractiva a facturar anualmente en torno a 3.500 millones de euros, según los datos del gobierno. Pero la prioridad ahora se ha fijado en la zona oeste, en el conocido como Macizo Varisco: una franja minera que atraviesa la península desde el norte de Galicia hasta el sur de Andalucía. En ella se esconden indicios de minerales con propiedades magnéticas y electrónicas únicas, aunque son poco abundantes.

Tierras raras
Tierras raras

Estas características son las que han llevado a que haya en todo el mundo un limitado número de yacimientos explotables, los conocidos como tierras raras (REE, por sus siglas en inglés) y minerales críticos. "China controla el mercado de REE, de ahí el interés de otros países, como Estados Unidos, en controlar los posibles recursos que pueda haber fuera de China", como ha explicado a Europa Press la científica del CSIC Susana Timón, mientras Joaquín Delgado, profesor de la Universidad de Sevilla, coincide en que son "herramientas geopolíticas".

Lo sabe bien la Comisión Europea, ya que Europa depende de la extracción y producción de fuera de la UE. Por ejemplo, el 97% del magnesio que consume la UE proviene de China y el 98% del borato es de Turquía. Esto deja a la región en una delicada situación de desventaja ante posibles alteraciones o interrupciones del suministro.

De hecho, el Tribunal de Cuentas de la UE advirtió en febrero de que, pese a las medidas adoptadas para remediar este problema, los resultados siguen siendo insuficientes.

Proyectos en España

En este contexto, España surge como punto de interés en esta fiebre por los minerales. El país cuenta en la actualidad con el 15% de las reservas mundiales de estroncio, y es su único productor a nivel europeo, aportando el 100% utilizado. Además, es el segundo mayor productor de cobre en Europa, con diversas explotaciones activas en estos momentos.

A eso se suma que en la península ibérica se han detectado 20 de las 34 materias primas definidas como fundamentales por Bruselas, y hasta 17 de ellas se clasifican como estratégicas —litio, cobalto, níquel, tungsteno o wolframio, entre otros— por ser cruciales para sectores como la transición ecológica, la industria de defensa o la aeroespacial.

Con este potencial, el gobierno liderado por Pedro Sánchez aprobó en marzo el programa nacional de exploración minera 2026-2030, que contará con 182 millones de euros, teniendo en mente que el hidrógeno y los minerales podrían dibujar en 2050 el 80% del valor del comercio internacional de la energía y otros productos relacionados.

Por su parte, Bruselas lanzó en 2025 una lista con 47 proyectos centrados en la obtención de materias primas en Europa. De todos ellos, siete se encuentran en España, si bien de momento solo están en fase de exploración, aunque el potencial va más allá de esta lista.

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