Reino Unido recupera el control de British Steel para proteger la producción de acero británico

política industrial

La histórica siderúrgica deja de ser propiedad de un grupo chino y vuelve a manos públicas después de que Margaret Thatcher la privatizara en 1988

Un trabajador siderúrgico en uno de los altos hornos de la planta de British Steel en Scunthorpe
Un trabajador siderúrgico en uno de los altos hornos de la planta de British Steel en Scunthorpe | Darren Staples

El gobierno de Reino Unido ha culminado el proceso de renacionalización de British Steel, la histórica siderúrgica que privatizó Margaret Thatcher en 1988, a fin de proteger la producción de acero británico y blindar así su capacidad industrial.

Tras un largo conflicto con el grupo chino Jingye, propietario de la compañía, el ejecutivo que todavía lidera Keir Starmer consolida así la intervención iniciada el año pasado para evitar el cierre de la última planta del país capaz de producir acero primario, lo que pondría en peligro el suministro para sectores estratégicos, como las infraestructuras o la defensa, así como unos 3.000 puestos de trabajo.

De hecho, ha sido el premier el que ha reivindicado la decisión de "salvaguardar una capacidad nacional vital", toda vez que British Steel "es una piedra angular de la fortaleza industrial de Gran Bretaña".

Esta medida se enmarca en una estrategia más amplia de apoyo a la industria pesada dentro de Reino Unido, que incluye restricciones a determinadas importaciones de acero y ayudas de cientos de millones de libras esterlinas al año para paliar los elevados costes energéticos que afrontan las empresas siderúrgicas.

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