Al menos nueve muertos en un ataque de Rusia que causó un incendio en la catedral de Kiev

Guerra en Ucrania

El Kremlin trata de desvincularse de los daños contra la iglesia y los atribuye a un misil estadounidense que se envió a Ucrania "caducado"

Captura de pantalla del incendio sobre la catedral de la Dormición, en Kiev
Captura de pantalla del incendio sobre la catedral de la Dormición, en Kiev

En una nueva jornada de ataques de Rusia contra Ucrania, el balance de personas fallecidas roza ya la decena. Sin embargo, los daños en la histórica catedral de la Dormición, situada en el monasterio de las Cuevas de Kiev y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, han desatado fuertes críticas a nivel internacional; tantas, que el Kremlin trata ya de desvincularse de lo sucedido.

De los bombardeos lanzados desde Moscú ha dado cuenta el jefe de la administración militar de Kiev, Timur Tkachenko, quien ha apuntado que en las últimas horas se registraron daños en cuarenta puntos de la capital ucraniana, entre ellos el templo cristiano, y que dos niños pequeños han resultado heridos. Asimismo, el ministro de Interior de Ucrania ha lamentado que cinco trabajadores de los equipos de rescate fallecieron durante las labores de extinción de un incendio causado por ataques rusos, mientras otros cinco sufrieron daños mientras llevaban a cabo su trabajo.

El balance se completa con el recuento de que Rusia ha lanzado setenta misiles y 611 drones contra Ucrania durante la noche, de los que cincuenta y 582 respectivamente han sido bloqueados por los sistemas de defensa antiaérea.

Por su parte, Rusia ha destacado su "ataque masivo" contra el país europeo, pero ha asegurado que los impactos se centraron en instalaciones de la industria de defensa, y no la catedral ortodoxa de Kiev. "Nuestras fuerzas armadas no planifican ni ejecutan ataques contra infraestructuras civiles", ha sostenido el ministerio de Defensa, a pesar de los numerosos ejemplos de daños incluso contra edificios de viviendas en distintos puntos de Ucrania.

Frente a las acusaciones de haber cometido un crimen de guerra por atacar un símbolo religioso y un edificio histórico del siglo XI, Moscú ha atribuido lo ocurrido a un fallo de un misil estadounidense de defensa. "Una de las razones del mal funcionamiento de este sistema podría ser que países occidentales transfirieron al régimen de Kiev misiles caducados", ha recalcado a través de las redes sociales, mientras el ministro de Exteriores de Ucrania ha reprobado el ataque contra "uno de los lugares más sagrados de la cristiandad". Es por ello que, a su juicio, Putin quedará "maldito" y "perderá esta guerra" que libra desde hace más de cuatro años.

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