La banca suiza recorta su previsión sobre la subida de precio del oro

INVERSIÓN

Señala la reapertura del estrecho de Ormuz como principal catalizador a corto plazo para el oro y augura pronto habrá una solución dado el ritmo al que se consumen las reservas de petróleo

Reservas de oro
Reservas de oro | Nils Thies

Union Bancaire Privée, uno de los mayores bancos de Suiza, ha recortado en 500 dólares su previsión para el precio de la onza de oro a cierre de 2026, de modo que da ahora por hecho que no superará los 5.500 dólares.

Y, a pesar de que la actividad inversora en el oro y en el conjunto de los metales preciosos está "estancada" desde febrero, coincidiendo con la guerra en Oriente Próximo, el pronóstico de la entidad financiera es optimista de cara al año próximo y se mantiene en un precio de 6.000 dólares la onza.

Ahora mismo, a la vista del alza del petróleo, los rendimientos a corto plazo están teniendo una importante revalorización, lo que apunta hacia "una caída sustancial del apetito a corto plazo por las posiciones largas en oro". Sin embargo, los analistas calculan que "la percepción a largo sigue siendo constructiva".

En marzo, los ETF relacionados con el oro registraron fuertes salidas de capital en el tercer mes del año, hasta el punto de anotarse la mayor caída mensual desde 2021, y desde entonces las entradas se han reducido a un "goteo". No obstante, la demanda de los bancos centrales ha continuado a un ritmo "sólido" y se aguarda que las compras de las autoridades monetarias añadan aproximadamente 800 toneladas a las reservas globales en 2026.

De cumplirse ese escenario, se limitarían riesgos significativos de caída para el metal, aunque la decisión de India de elevar su impuesto a las exportaciones de este mineral hasta el 15% se presenta como un importante riesgo.

Volatilidad a corto plazo

En paralelo, el análisis del banco con sede en Ginebra también revela que la caída del interés minorista también ha hecho mella en el mercado de opciones. Así, los autores del estudio calculan que las volatilidades a corto plazo han retrocedido en las últimas semanas hasta situarse ligeramente por encima del 20%, frente a los máximos de casi el 40% alcanzados a finales de marzo.

Así pues, se anticipa un mercado más calmado con menos expectativas de cambios bruscos en el precio, mientras las opciones sobre el oro a tres meses muestran actualmente un ligero sesgo hacia las apuestas bajistas.

Rendimientos nominales

Adicionalmente, UBP concluye que, a la vista del aumento generalizado de los rendimientos nominalesbonos del tesoro, cuentas remuneradas o depósitos—, se incrementa el coste de oportunidad de mantener posiciones largas en oro.

En cifras, las estimaciones del modelo sugieren que un aumento del 1% en los rendimientos de los tipos de interés de los bonos del Estado con un plazo de vencimiento a diez años es "coherente" con una caída de algo más de 100 dólares por onza de oro. "La cuestión clave para el oro es si el aumento de los rendimientos de los intereses será duradero; el análisis actual no apunta en esa dirección", aclaran desde UBP.

Dinámica inflacionista

En este punto, el estudio señala como principal catalizador a corto plazo para el oro —y para las expectativas de política monetaria de los bancos centrales— la reapertura del estrecho de Ormuz. Y, dado el ritmo de reducción de las reservas de petróleo que ya ha advertido la Asociación Internacional de la Energía, asume que próximamente se hallará una solución.

De ser así, indica, los bancos centrales estarían en mejor posición para ignorar las dinámicas inflacionistas derivadas de restricciones de oferta; y, probablemente, provocaría un dólar estadounidense algo más débil, ofreciendo un apoyo marginal alcista para el oro.

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