Marbella prepara una nueva marina de 200 millones de euros para entrar en la liga de los grandes yates

INVERSIONES

El puerto de La Bajadilla triplicará el número de amarres, hasta los 750, y podrá recibir embarcaciones de hasta 70 metros de eslora

Puerto de La Bajadilla, en Marbella
Puerto de La Bajadilla, en Marbella | Universidad de Sevilla

Marbella llevaba años mirando al mar sin conseguir culminar una de sus grandes infraestructuras pendientes. Después de más de quince años en los que la ciudad se ha consolidado como destino preferencial del turismo de lujo, la ampliación del puerto ha salido del cajón del gobierno autonómico: una inversión de más de 200 millones de euros corregirá el desfase que se ha hecho cada vez más evidente entre la oferta internacional de alta gama que se ofrece en tierra firme y las escasas posibilidades de su actual dique.

De hecho, la transformación prevista cambiará por completo la escala del puerto. Los 268 amarres actuales se convertirán en alrededor de 750 y la lámina de agua se multiplicará casi por tres veces y media. Sin embargo, el salto más significativo estará en el tamaño de los barcos que podrán entrar: la nueva marina estará preparada para recibir grandes yates de hasta 70 metros de eslora, además de otras embarcaciones recreativas y cruceros.

La operación llega después de una historia especialmente accidentada. La ampliación salió a concurso en 2010 con un presupuesto inicial de 77 millones de euros. Al año siguiente se adjudicó por 84,8 millones al consorcio encabezado por una sociedad vinculada al entonces propietario del Málaga CF, Abdullah Al-Thani, pero aquella ambiciosa iniciativa terminó naufragando y la concesión fue rescindida por decisión judicial. No fue hasta 2019 que la administración autonómica retomó la idea de expandir el puerto, pero el proyecto —y las cifras— han cambiado.

La nueva concesión ha recaído en Marina Internacional de Marbella, una unión de empresarios locales que invertirá más de 200 millones de euros en transformar las instalaciones: junto a una importante obra marítima, con un dique principal de 1,13 kilómetros y un contradique de 450 metros, llevará a cabo una renovación integral del recinto portuario para acoger varadero, un área comercial de más de 10.000 metros cuadrados y un millar de plazas de aparcamiento.

Así pues, si esta vez se cumple el calendario, La Bajadilla dejará de ser un puerto de tamaño medio para convertirse, en cuatro años, en una marina capaz de competir por el tráfico de grandes yates que recorre el Mediterráneo.

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