La aldea de Vilardecás, en Maceda, convierte sus calles en museo al aire libre

DINAMIZACIÓN RURAL

Ochenta imágenes llenan la localidad de Maceda con una muestra en la que los autores son los vecinos

Distintas flores que adornan los rincones de la aldea.
Distintas flores que adornan los rincones de la aldea. | Vecinos de Vilardecás

La aldea de Vilardecás, en Maceda, ha vuelto a demostrar la fuerza y cohesión de su comunidad. Este pequeño núcleo, que cuenta con pocos habitantes durante los meses de invierno, recupera todo su pulso y se llena de vibrante actividad con la llegada de la temporada de verano. Este espíritu de unión ya había quedado patente el año pasado, cuando los propios vecinos tomaron la iniciativa de repintar los bancos y las rejas para acondicionar los espacios de la localidad. Ahora, han decidido dar un paso más allá, adentrándose de lleno en el ámbito cultural con la creación de su particular “Museo Rural Fotográfico”.

Desde el fin de semana del 8 y 9 de agosto, las calles de Vilardecás se han convertido en una inmensa galería de arte abierta a todos. La organización ha distribuido un total de ochenta fotografías por distintos puntos del pueblo, empleando de forma creativa los postes de la luz, los antiguos vallados de piedra y los entornos de los hórreos como soportes improvisados para la exposición.

La iniciativa nace con un objetivo integrador: permitir que las personas mayores y los residentes que no disponen de redes sociales puedan disfrutar también, sin barreras digitales, de las imágenes participantes en el concurso fotográfico local. Para otorgar el reconocimiento que merecen, en cada una de las piezas expuestas está inscrito el nombre de su autor, permitiendo saber fácilmente a quién pertenece cada obra.

Descubrir la contorna

Todas las fotografías expuestas capturan la contorna de Vilardecás, la imponente sierra y las fauna y flora de Maceda, siendo este entorno natural el leitmotiv central del certamen

La respuesta a esta convocatoria fue un éxito de participación por parte del vecindario. De las ochenta instantáneas expuestas, sesenta formaron parte del certamen oficial y compitieron por los galardones. Las veinte restantes se añadieron a la muestra general para completar la colección, ya que muchas eran temáticamente muy similares. Las fotografías retratan con escenas de la vida cotidiana, espectaculares paisajes naturales, elementos del rico patrimonio etnográfico y preciosos detalles de la fauna y flora local. El hecho de tenerlas repartidas por toda la aldea funciona como una invitación directa para que la gente salga a pasear y trate de encontrarlas todas.

En consonancia, el certamen apostó por poner en valor el estilo de vida rural a la hora de galardonar a los ganadores. Los premiados recibieron obsequios pensados para su uso en el propio pueblo, consistentes en un sacho de mano, botes de miel de la zona, un mandil bordado y un set de herramientas de jardinería artesanal que lleva grabado en la madera el nombre de la localidad. Esta fantástica muestra fotográfica permanecerá instalada en las calles de Vilardecás durante todo el mes de agosto, consolidando a la aldea como un ejemplo de dinamización impulsada de forma íntegra por sus habitantes.

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