La burocracia retrasa ampliar el camposanto en O Barco

SIN NICHOS QUE OFRECER

En A Rúa, la alcaldesa del BNG reclama un cementerio que el cura párroco desearía ceder

Nichos construidos en el cementerio de O Barco en las últimas ampliaciones.
Nichos construidos en el cementerio de O Barco en las últimas ampliaciones. | José Cruz

El cementerio municipal de O Barco de Valdeorras se queda sin nichos para ofrecer. Actualmente, apenas dispone de cuatro espacios libres cuando la lista de espera de familias que desean adquirir alguna tumba es de aproximadamente 90.

El Concello había anunciado una ampliación del camposanto que sumaría otros dos centenares de nichos, una obra que ya debería haber comenzado en el presente mes de octubre. Sin embargo, el alcalde, Aurentino Alonso, confirmó que los problemas surgidos al abrir la documentación de las empresas que acudieron al concurso en la plataforma de contratación por internet Mercurio frenaron la adjudicación. Ahora, esta depende de que se corrija el fallo ante la posibilidad de que vuelva a tener que iniciarse la licitación.

La ampliación será la tercera que se desarrolla en los 3.000 metros cuadrados de terreno que el Concello adquirió de la Finca La Cruz en 2011, siendo 360 los nichos levantados en la primera y 100 los de la segunda.

Ya en referencia al resto de cementerios del municipio, todos ellos de titularidad de la Iglesia, tan solo el de Veigamuiños-A Proba plantea "un poco de problema". Lo apuntó el párroco de O Barco, Jesús Álvarez, quien explicó que ya está en posesión de un proyecto de ampliación que arrancará una vez que el número de solicitantes lo posibilite: "Lo haremos cuando tengamos un número suficiente".

Escasez en A Rúa

A Rúa dispone de dos cementerios, los de Fontei y Santo Estebo, ambos de titularidad de la Iglesia. El párroco, Daniel Pérez, considera que la oferta de nichos es escasa: "Había que conseguir terrenos y construir, pero ahora es muy complicado que un sacerdote se pueda meter a la ampliación del cementerio por el tiempo, organizar a la gente, las ventas, el papeleo". El párroco rués incidió en el aspecto de las competencias: "No es una labor propia de la Iglesia, de la parroquia, dar el servicio funerario, aunque lo pueda hacer, sino que es una obligación legal del Concello".

El sacerdote asume que los "concellos pequeños, como A Rúa o Vilamartín, a lo mejor no pueden tener un cementerio municipal. Uno más grande a lo mejor sí". También mostró buena disposición para ceder el servicio funerario al Concello rués: "Yo estoy dispuesto. En algún momento se lo dejé caer al Concello". Pérez finalizó asegurando: "Aquí la situación está mal, pero por desgracia la parroquia no puede ofrecer más servicio. Ojalá se dieran otras circunstancias, hubiera más sacerdotes y otra forma de atender a esto, pero personalmente no puedo. Ya me llega con mantener lo que hay".

Curiosamente, la alcaldesa de A Rúa —donde el BNG gobierna con el PSdeG-PSOE y el RUA—, María González Albert, tras recordar que los recintos pertenecen a la diócesis de Astorga, aseguró que "no BNG levamos reclamando un cementerio municipal durante décadas".

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