En busca de la síntesis

VÍA DE SERVICIO

La Región

Qué lejos quedan las elecciones autonómicas andaluzas del 17 de mayo cuando el candidato-presidente, Juan Manuel Moreno, obtuvo un resultado sobresaliente pero no logró el doctorado cum laude de la mayoría absoluta, y ahora se ve envuelto en el “lío” de tener que negociar con Vox, una situación que altera sus planes y pondrá a prueba los principios de pragmatismo, gestión, moderación y nada de guerras culturales, con los que abordó la campaña electoral, en lo que se ha denominado la “vía andaluza” para que Feijóo pueda alcanzar la Moncloa.

Al día siguiente en la reunión de la dirección del PP en Génova, con todos los barones, Feijóo daba el pistoletazo de salida a la campaña electoral para las elecciones generales, con la estrategia de seguir presionando a Pedro Sánchez para que las convocara cuanto antes, porque la situación política del país, con los apoyos parlamentarios demediados y sin posibilidad de sacar adelante ni los Presupuestos ni otras leyes, obligaba a un cambio de rumbo cuanto antes. Pero las cosas no son somo las preparan las direcciones de los partidos y cualquier novedad hace variar el curso de las intenciones.

La investigación sobre el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha venido a alterar las prioridades y dónde antes había urgencia ahora hay paciencia para que los socialistas se cuezan en su propia salsa, porque en el PP consideran que cuanto más tiempo tarden en resolverse los casos de corrupción, supuesta y real, que afectan al PSOE, más fácil y contundente será una victoria cuando las elecciones generales se convoquen en tiempo y forma.

Las elecciones andaluzas han demostrado la dificultad para que el PP siga creciendo por el centro

De ahí que el PP haya rehuido la oferta de Vox de que presente una moción de censura, que en el momento actual perdería por la falta de cuatro votos que habrían de prestarle algún grupo de los que el Gobierno presume que todavía le apoyan. La moción de censura obligaría al PP a mostrar demasiadas cartas y presentar un programa de gobierno cuando aún tiene muchas cosas que resolver en el interior de su partido, entre otras resolver la lucha entre halcones y palomas, entre los partidarios de la “vía andaluza” y aquellos que consideran a Isabel Díaz Ayuso la única que con su discurso es capaz de limitar la potencia de Vox, que si bien da muestras de estancamiento se encuentra en unos niveles de intención de voto que le hace imprescindible, ante la imposibilidad de que se obtengan mayorías absolutas.

Las elecciones andaluzas han demostrado la dificultad para que el PP siga creciendo por el centro, de tal manera que su empeño debe ser hacer que los votos de Vox vuelvan a la casa común. Ayuso mantiene a Vox a raya porque sus políticas de guerra cultural y enfrentamiento radical y personal con el Gobierno en cuestiones como la inmigración le hacen indistinguible de la ultraderecha, pero que Feijóo expresara su connivencia con ese partido desde la tribuna del Congreso a la hora de presentarse candidato desvelaría que ya ha tomado partido sobre el futuro de su formación, habría acabado con quienes preconizan la moderación y daría carta de naturaleza a la “prioridad nacional”.

Feijóo se había adherido en los últimos tiempos a la causa de la “vía andaluza” pero los acontecimientos recientes vuelven a inclinarle hacia la “via Ayuso”. Ahora que no tiene prisa por que se vote, tiene tiempo para encontrar la síntesis.

Contenido patrocinado

stats