Carlos Risco
COSAS QUE CONVIENEN
Lo que deberíamos desaparecer de ciudades y vivideros
LA PUNTILLA
Por estos días llega a las casas el rey de las fiestas, aunque a lo largo del año también realice sabrosas visitas. Pero no hay cesta de navidad que se precie que no contenga un jamón que suele ser cincuenta por ciento de raza ibérica. Una costumbre que las empresas no debieran perder de ninguna manera. En efecto, con el jamón sobre la encimera de la cocina llega el primer dilema, si la pezuña se coloca hacia arriba o hacia abajo. Los expertos tienen claro que la maza, la parte gorda del jamón, debe estar hacia arriba y a continuación cumplir la regla de oro de quienes no son profesionales y les gusta cortar el jamón, que la mano en la que no se encuentra el jamonero se sitúe por detrás, porque los accidentes por cortes son frecuentes en estas fechas. Para los sabios del asunto también es importante que el jamón no se tape con los trozos de tocino sobrantes. La razón, es que se pueden enranciar con rapidez y transmitir ese sabor al jamón, aunque hay casas en la que no da tiempo a que se produzca esa reacción química porque el jamón desparece con rapidez. Lo mejor, dicen, es cubrirlo con papel film y luego con un paño oscuro. Y a disfrutar.
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