Juan M. Casares
CASTELLUM HONESTI
O bo goberno
Si algo quedó claro en este encuentro disputado en el Pazo fue que el partido ante Gipúzkoa Basket fue solamente un tropiezo. Desde el inicio, con todo el mundo conectado y sumando, el Morón no tuvo opción alguna en el marcador. De nuevo el Pazo disfrutó y Moody, Gill, Sergio Rodríguez o Martín Fernández se intercambiaron para liderar un partido donde nunca peligró la victoria. Decir eso en la actual Primera FEV ya es mucho, y en el COB se ha tornado habitual. Disfrutemos, porque el 5-1 con este baloncesto y esta tranquilidad no es lo habitual. El proyecto funciona y, este año, cada partido es fiesta para ver en la tele o en la grada. En la mejor LEB Oro (cuesta no llamarle así) en 20 años, el COB ya es temido. Y eso es mucho. Si quien esté leyendo no se ha abonado, no debería tardar. Aún se está a tiempo de unirse a un barco que marcha a toda vela.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Juan M. Casares
CASTELLUM HONESTI
O bo goberno
Xabier R. Blanco
CLAVE GALICIA
La ausencia de odio
Rafael Torres
Por ser estudiante y mujer
Xose A. Perozo
PENSAR POR PENSAR
De la mentira al insulto
Lo último
CONVENTO DE SANTA CLARA
Localizan el segundo cerebro saponificado en Pontevedra
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
No contaminemos nuestra tierra
AMENAZAS DE LA IA
Anthropic propone medir el ritmo de desarrollo de la IA
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Aprendiendo