Jorge Ron
LA OPINIÓN
Mejor tarde…
VÍA DE SERVICIO
La proyección de la idea de que el gobierno vive al borde del colapso y que el funcionamiento del país se encuentra sumido en el caos no es inocente y trata de generar un río revuelto en el que se entremezclan sucesos, contingencias, políticas públicas, expectativas y decepciones y problema ciudadanos sin resolver desde hace mucho tiempo, para obtener réditos políticos. E pur si muove. El país levanta la persiana de madrugada, en el caso de que la haya echado por la noche, y los servicios públicos vuelven a funcionar. Sin duda de forma mejorable, con necesidad de una mayor previsión, más medios y mayor implicación de quienes tienen la responsabilidad de que la maquinaria no se pare y cumpla su misión. Las críticas contribuyen a que esos servicios adviertan sus deficiencias y traten de resolverlas y en ese trabajo todas las manos son necesarias. Quienes se quedan solamente en vituperar, en el reproche, hacen flaco favor. Sobre todo, porque seguramente se vieron implicados en problemas similares en su etapa de gobierno que no supieron prever ni resolver a tiempo, en el que trataron de desviar responsabilidades y, también es cierto, en el que recibieron las mismas críticas a su gestión que ahora devuelven.
Ha bastado que se embolsaran a unos cientos de camiones con suministros por las circunstancias climatológicas adversas para que desde distintos ámbitos se hablara de caos, de riesgo de desabastecimiento
Para el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, el trágico accidente del AVE en Adamuz es el epítome del gobierno de coalición de Pedro Sánchez. El ejemplo del colapso de su gobierno sintetizado en el colapso de las vías del AVE, derivado de su debilidad parlamentaria, de la dependencia de unos socios demasiado pendientes de sus propios intereses particulares en detrimento de los generales. Esto es evidente, pero las perspectivas es que continúe siendo así, que también el PP dependerá de socios indeseables como se ha visto en Extremadura y se confirmará en Aragón, y más adelante en el gobierno de la nación. Entonces puede que no haya colapso, sino peor aún un problema para la supervivencia de derechos y libertades o de la propia democracia que harán palidecer las acusaciones de autoritarismo, de ocupación de las instituciones o de dictadura con las que se retrata al gobierno de Pedro Sánchez.
Al líder de la oposición le favorece transmitir la sensación de colapso del país, de fin de ciclo. Y aunque en unos primeros momentos pueda atribuir todos los problemas a los que deba enfrentarse a “la herencia recibida”, al poco tiempo será el único responsable al que se le van a pedir soluciones con la misma urgencia que él las demanda. Y no las va a poder cumplir, porque como se ve ahora que gobierna en la inmensa mayoría de las comunidades autónomas las deficiencias de los servicios públicos sobre los que tiene competencia son manifiestas y se encuentran, sino al borde el colapso muy disminuidas en su funcionamiento y con actitudes de desobediencia a las leyes nacionales. Ideología se llama esa figura.
Para la transmisión de la idea de colapso, la oposición dispone de otros grupos auxiliares que le ayudan a la propagación de la sensación de desastre generalizado. Ha bastado que se embolsaran a unos cientos de camiones con suministros por las circunstancias climatológicas adversas para que desde distintos ámbitos se hablara de caos, de riesgo de desabastecimiento y se generara temor entre la ciudadanía. Transportistas y comerciantes defendían sus intereses económicos más que su seguridad y de paso sabían muy bien a que estrategia se sumaban.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Jorge Ron
LA OPINIÓN
Mejor tarde…
Antonio Casado
Fallido funeral de Estado
Eduardo Medrano
TAL DÍA COMO HOY
Museo Lázaro Galdiano
Fernando Lusson
VÍA DE SERVICIO
Entre el colapso y el caos
Lo último
MUCHAS SOLICITUDES
El eclipse de agosto anima el sector hostelero de A Veiga
RENOVACIÓN DE COCHES
El 90% de la flota de taxis de Ourense ya es de bajas emisiones
DEMANDA DE VIAJES
El año 2026 comienza a la baja para los taxistas de Ourense