Jenaro Castro
TRAZADO HORIZONTAL
La bandera de España
El empeño de Pablo Casado (este hombre últimamente me da más artículos que Puigdemont) en que Pedro Sánchez diga que Cuba es una dictadura es una pretensión tan irracional como si le exigiera que dijera en voz alta que el Pato Donald es un pato. Es obvio que es un pato. Por lo que dicha exigencia solo pertenece a una estrategia política para que Pedro Sánchez obedezca a Pablo Casado en algo al menos verbalmente, cosa que para desgracia de Pablo Casado no parece que vaya a ocurrir.
Voy a aclararlo más. Si a mí se me aparece un tipo y me exige que declare públicamente que dos y dos son cuatro, yo no lo voy a hacer. De ninguna manera. Por supuesto sé que dos y dos son cuatro, pero no tengo por qué recitar en voz alta una frase que me escribe otro solo por imposición. Eso no.
La pretensión de Pablo Casado es absurda porque a él no le importa Cuba. No le importa si es una dictadura. No le importan los cubanos. Ni la isla. No le importa su historia ni su gente. Lo único que le importa es que Pedro Sánchez diga lo que él quiere que diga.
El Gobierno de Cuba es una dictadura desde que Fidel bajó de Sierra Maestra, eso lo sabemos todos. Pero para Pablo Casado parece ser más importante que Pedro Sánchez lo diga, que que lo sea. Resulta casi repulsivo. Seguro que Pablo Casado, que a fin de cuentas es un chavalito ignorante que se compró un máster, preferiría a Batista fumando Montecristos y bebiendo mojitos con sus amigos de la Mafia, pero hasta eso es intrascendente, a él solo le interesa Pedro Sánchez y no Cuba.
Hace años escribí un cuento sobre uno de los grandes poetas cubanos, Nicolás Guillén. Se titula “Sóngoro Cosongo” y el cuento juega con la broma de confundir a Nicolás Guillén con Cuba como si Nicolás Guillén fuera un accidente geográfico, y describirlo así. En una parte, un fragmento dice esto:
“La población de Nicolás Guillén está formada por negros yoruba de piel chocolate y ojos azules; y también por negros habaneros, mandingas, yolofos, indios taínos de piel lisa como la hierba, panches, kimbayas blancos que cantan a la lluvia, calimas, cimarrones de color aceituna, kikongos, mayombés y otros pueblos maravillosos de gentes perfectas, cuyos nombres simplemente dichos en voz alta hacen llorar.”
El régimen cubano es una dictadura, claro, pero a Pablo Casado le convendría leer algo de poesía y literatura cubana, como por ejemplo José Martí, Nicolás Guillén, Lezama Lima, Cabrera Infante, Reinaldo Arenas...
Y a propósito de José Martí, ese gran poeta escribió la canción más famosa del mundo. Y no me refiero a la que más se reproduce en Spotify (?), sino a la más famosa del mundo de verdad: “Guantanamera”. Que se la pongan a Pablo Casado, a ver si aprende algo.
Por ejemplo: “Yo soy un hombre sincero, de donde crece la palma”.
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