El descontrol de P.S.

TRAZADO HORIZONTAL

Legislatura muerta por corrupción y parálisis gubernamental. Peligrosa degradación de la democracia española.

Publicado: 28 jun 2026 - 07:10
Opinión en La Región.
Opinión en La Región. | Europa Press

Pedro Sánchez, también conocido como el One o P.S., da la sensación de un patológico descontrol inmaterial tan abstracto, intangible e irreal como sus auto aplausos burlones al grito de “dimisión” de la mayoría del Congreso. Pedro trata de aparentar normalidad democrática cuando el deterioro se está apoderando de una legislatura terminal paralizada y enfangada. Se sabe que P.S. está meditando seriamente el adelanto electoral, pues no le queda otra salida al verse atrapado en la cloaca de corrupción, desprestigio y falta de credibilidad. La consigna oficial es decir que las elecciones generales serán en 2027, algo que bien mirado está a la vuelta de la esquina. Sin embargo, en Moncloa y Ferraz no descartan una convocatoria obligada en el segundo semestre de 2026 en caso de que el presidente del Gobierno se vea abocado a disolver las Cortes en un otoño caliente repleto de escándalos y sentencias que ni sus socios podrían asumir. Si logra llegar al 27, lo cual resulta difícil ante la presión judicial, mediática, política e interna, la convocatoria se baraja en el primer trimestre del año para que las generales no coincidan con las municipales, porque el superdomingo sería “un riesgo de debacle inasumible para el PSOE” según fuentes del Comité Federal.

Las sesiones de control al Gobierno se han convertido en un ventilador numantino de Pedro contra todos y todo

La forma de justificar el adelanto electoral es lo que está pesando en la decisión de Sánchez, que se niega en frecuentes ataques de ira a aceptar que convoca elecciones por el grado de corrupción alcanzado por su Gobierno, partido y familia. En vista de que el PP no le va a dar oxígeno con una moción de censura porque desconfía de unos socios complacientes y chantajistas capaces de cualquier traición a cambio de provecho, los cerebritos del régimen están pensando, tal y como piden Congreso y Senado, en una moción de confianza con la que alargar la agonía y ganar uno o dos meses. Se trata de la fórmula propuesta por Junts hace tiempo, porque eso le permitiría a Sánchez controlar fecha y tiempos del proceso electoral. Por eso el PNV, implicado por la UCO en la trama corrupta, sale de nuevo al rescate de Pedro tras traicionar a Rajoy en aquella moción de censura de 2018 que nos ha traído a esta situación límite. Los de la recogida de nueces instan a P.S. a presentar los presupuestos para ganar tiempo a ver si así Moncloa cumple los acuerdos a cambio de la lealtad cómplice peneuvista. De esa manera, el calendario coincidiría con los planes del One, porque la Constitución marca la obligación de presentar las cuentas del Estado al menos 3 meses antes de que expiren las actuales, como se sabe inexistentes porque están prorrogadas desde hace tres años. Es decir, que antes del 1 de octubre el Gobierno debería presentar el proyecto de los PGE, que se dan por rechazados y cuya tramitación, entre unas cosas y otras, pueden llevarnos a una disolución a finales de noviembre o diciembre para que la obligación de que transcurran 54 días antes de la celebración de elecciones culmine en una convocatoria en el primer trimestre de 2027, lo que le permitiría a Pedro fingir que se ha salido con la suya.

Mientras tanto, el conjunto del sanchismo arremete contra la oposición, el delator Aldama, el juez Peinado y toda toga que se mueva en un comportamiento chusco que cuestiona la separación de poderes y el respeto a las reglas del sistema. P.S. ha movilizado a sus ministros más entregados, desde los Óscares a los Bolaños y Morant, para desviar la atención del futuro juicio con jurado contra Begoña Gómez a cambio de un posible expediente disciplinario al magistrado instructor que manda al banquillo a la esposa presidenta si así lo ratifica la Audiencia de Madrid. De esa manera se calman la cólera y cacería gubernamental de la judicatura impropia de una democracia. Lo lógico es que como ha sucedido en Inglaterra con Starmer o hace tiempo en Portugal con Antonio Costa, Sánchez dimitiera, como pide la mayoría parlamentaria, ante la incapacidad de gobernar. Ya no se trata sólo de asumir responsabilidades políticas por la suciedad corrupta que reluce en esta Legislatura, sino porque es obligado evitar esta parálisis descontrolada que Sánchez sólo puede combatir con decretos-ley o proyectos de ley condenado a no ser aprobados.

El descontrol de P.S. es tan grave y tiene tantas hipotecas ocultas que las sesiones de control al Gobierno se han convertido en un ventilador numantino de Pedro contra todos y todo que no obedece a los estándares democráticos occidentales. Condena ejemplar de cárcel a Ábalos y Koldo con premio de libertad a Aldama en el caso Mascarillas, sentencia pendiente del hermanísimo David, retirada de pasaporte y juicio con jurado contra Begoña Gómez, caso Zapatero Plus Ultra, caso joyas marca ZP, caso Hidrocarburos, caso SEPI, caso financiación del PSOE, caso fontanera Leire Gaga, caso Santos Cerdán, y así hasta 15 sumarios y decenas de imputados en eso que se conoce como sanchismo burlón. Todo un repertorio de razones para que Sánchez de la palabra a los españoles y no bloquee por más tiempo las urnas en un hecho autoritario y autocrático más propio de dictaduras que de democracias.

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