Entre la dimisión y el esclarecimiento

VÍA DE SERVICIO

Publicado: 31 oct 2026 - 03:20
Opinión de Fernando Lusson.
Opinión de Fernando Lusson. | La Región

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ni va a dimitir ni va a ser cesado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que le ha renovado su confianza a pesar del accidente ferroviario de alta velocidad de Urda (Toledo) que ha causado 69 muertos, pese a la petición de socios y oposición para que asuma responsabilidades políticas por la tragedia, que se suma a la de Adamuz hace diez meses. Sánchez ha reconocido que la confianza en la alta velocidad española está “quebrada”.

Da la impresión que, según pasan los días y se asume el luto por la tragedia que se ha producido, el interés por la dimisión del ministro, -“mi forma de asumir la responsabilidad es dar la cara y mi obligación es resolver el problema y ofrecer explicaciones”- supera el interés por saber qué es lo que verdaderamente ha ocurrido. El propio Puente se ha mostrado contenido a la hora de atribuir las responsabilidades por los fallos que condujeron al choque por alcance de dos trenes, y ya no señaló a un determinado operario, como ocurrió en los primeros momentos y prefirió no prejuzgar responsabilidades, aunque es imprescindible, dijo, encontrar rápidamente la causa de que se produjera el siniestro. No personalizó, -un asunto que ha causado mucha controversia entre partidos y sindicatos profesionales- pero sí centró la responsabilidad en fallos del centro de control de Atocha. A su vez el principal operario señalado, que no está imputado, se ha negado a declarar en las investigaciones previas.

Se trata por tanto de elegir y siempre habrá usuarios que primen la seguridad frente a otros que prefieran la rapidez y la economía. Las dos decisiones generarán críticas furibundas.

Si se deja entre paréntesis el asunto de la dimisión de Óscar Puente, -que si no se produce “les dimitiremos en la urnas”, ha afirmado Feijóo- además de en la atención a las víctimas y en la rapidez en la entrega de los cuerpos de los fallecidos a sus familias, la mirada debe centrarse en el esclarecimiento de lo que ha ocurrido, si ha fallado todo lo que podía fallar, y si como se desprende de las investigaciones periodísticas y de las propias declaraciones del ministro de Transporte si se produjo una serie de errores en cadena con intervención humana tras los problemas técnicos. “Si hubo fallos en los controles o la organización y si hubo responsabilidades individuales, se exigirán por los cauces correspondientes”, dijo Puente.

Ante las dudas que genera la modernización de la infraestructura ferroviaria y los problemas que pueden causar en los sistemas de seguridad, Puente ha expuesto el dilema ante el que se encuentra su departamento a la hora de acometer la modernización de la vía entre Madrid y Barcelona, si utilizar el método alemán, que suspende el servicio mientras se realizan la obras, o mantener la forma de actuar hasta ahora que consiste en no paralizar la circulación de los trenes, aunque quede afectada la fiabilidad y la puntualidad. Se trata por tanto de elegir y siempre habrá usuarios que primen la seguridad frente a otros que prefieran la rapidez y la economía. Las dos decisiones generarán críticas furibundas.

Las investigaciones de los accidentes ferroviarios suelen ser muy meticulosas, lo que dilata el esclarecimiento de las causas -las oficiales del siniestro de Adamuz aún no se conocen- y los organismos encargados andan escasos de personal técnico, pero en esta ocasión los datos que permitirán determinarlas están muy localizados. Si se quiere recuperar la confianza quebrada en la alta velocidad se requiere un esclarecimiento rápido, con o sin dimisión de Óscar Puente.

Contenido patrocinado

stats