España crece, pero cambia de fase

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El cierre económico de 2025 confirma la fortaleza relativa de España frente a Europa, con una inflación a la baja y señales claras de moderación para el próximo ciclo. No todo son malas noticias.

Publicado: 01 feb 2026 - 03:35
España crece, pero cambia de fase
España crece, pero cambia de fase

El cierre económico de 2025 deja una fotografía nítida y, a la vez, matizada de la economía española. El crecimiento del 2,8% del producto interior bruto confirma un comportamiento mejor que el de la mayoría de los socios europeos, pero también marca el final de una etapa de expansión excepcional. El último trimestre, con un avance del 0,8%, fue el más dinámico del año y permitió consolidar un ejercicio sólido, apoyado casi exclusivamente en la fortaleza de la demanda interna. Aun así, el dato quedó una décima por debajo de algunas previsiones optimistas y recuerda que el crecimiento, incluso cuando es robusto, no avanza sin fricciones.

A esta lectura se suma una noticia relevante en el frente de los precios. La inflación se moderó en enero hasta el 2,4%, la mayor caída en diez meses, impulsada por el abaratamiento de la energía. El descenso acerca a España al objetivo del 2% del Banco Central Europeo y refuerza la idea de que el episodio inflacionista más intenso ha quedado atrás. El alivio para hogares y empresas es evidente, aunque todavía persisten presiones en algunos servicios y bienes no energéticos.

El balance que ofrecen los datos de la Contabilidad Nacional publicados por el Instituto Nacional de Estadística es, en conjunto, favorable. El consumo de los hogares mantuvo un tono firme y la inversión aceleró en la recta final del año, incluso en un contexto internacional marcado por la desaceleración europea, las tensiones comerciales y la incertidumbre geopolítica. Ese empuje interno explica buena parte del diferencial de crecimiento respecto a la zona euro, cuya economía avanzó en torno al 1,3%. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha subrayado este comportamiento como prueba de la solidez de varios ejes de la economía española.

La comparación con los grandes países del entorno refuerza esa percepción. Mientras Alemania sigue prácticamente estancada y Francia avanza con dificultad, España vuelve a situarse entre las economías más dinámicas del área euro. Según Raymond Torres, director de coyuntura de Funcas, el crecimiento no solo es superior en términos agregados, sino también en renta per cápita, lo que permite mantener un diferencial positivo frente a los socios europeos. El mercado laboral ha sido una de las claves de esa resistencia, con un aumento del empleo equivalente a tiempo completo del 2,8% interanual.

Este recorrido cobra más sentido si se observa la serie completa de crecimiento durante los años de gobierno de Pedro Sánchez. Tras un crecimiento todavía sólido en 2018 y 2019, la economía sufrió en 2020 una contracción histórica por la pandemia. El rebote de 2021 y 2022 fue intenso, apoyado en la reapertura y los fondos europeos, y dio paso a una etapa de consolidación entre 2023 y 2025, con tasas más moderadas pero sostenidas y superiores a la media europea.

La conclusión es menos triunfalista de lo que sugieren las cifras aisladas, pero más sólida de lo que indican los mensajes alarmistas. España ha crecido con fuerza, ha reducido la inflación y ha resistido mejor que su entorno, pero afronta ahora el reto de sostener ese avance con un sector exterior más débil y un contexto internacional incierto. El crecimiento de 2025 no es un punto de llegada, sino el cierre de un ciclo y el inicio de otro en el que la estabilidad y la productividad serán tan importantes como el ritmo de expansión.

@J_L_Gomez

Al alza | La desaceleración

La ralentización de la economía europea y el aumento de las compras a países como China explican en parte por qué el crecimiento de España no alcanzó el umbral del 3% que algunos servicios de estudios anticipaban. La perspectiva para 2026 apunta a una desaceleración ordenada. En BBVA Research prevén un crecimiento del 2,4%, mientras que CaixaBank Research sitúa su escenario en torno al 2,1%. Es una señal de vulnerabilidad en un contexto de comercio internacional débil.

A la baja | La UE

El comportamiento de la economía española sobresale con nitidez respecto al conjunto de la zona euro, cuya actividad avanzó un 0,3% en el cuarto trimestre y un 1,5% en el conjunto del año, de acuerdo con los últimos datos difundidos este viernes por Eurostat. El cierre de 2025 también deja claros los límites del modelo actual. La demanda externa volvió a restar crecimiento en el último trimestre: las importaciones crecieron más que las exportaciones y el sector exterior detrajo dos décimas al PIB.

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