El espejo de la vida

MUJERES

Publicado: 11 ene 2026 - 03:10

Opinión en La Región
Opinión en La Región | La Región

Las leyendas, mitos, y sueños, atraen y enamoran. Puede que sea porque nunca mueren, y el misterio de lo eterno es lo que hace que se vuelva una y otra vez a ellos. No se puede vivir sólo de la realidad, porque si no existiesen ellos, ¿a qué asirse? Los mitos son ese espejo en el que se refleja la vida, por eso ellos siempre están ahí. Y por muchos siglos que pasen, junto al tiempo que miden los humanos, vive la memoria, también eterna.

Todas las culturas tienen sus mitologías, sus prodigios, su mundo irreal, o no, porque son parte de la vida, de la fantasía, de los sueños, de la curiosidad, de la búsqueda y la emoción. Son sentimientos, son la venganza, la justicia, el amor, el odio, el despecho, la ambición, el desespero, la bondad, la belleza… Los protagonistas que los ilustran son tan humanos como los propios, porque son estos últimos quienes los crean y los dotan con sus virtudes y sus defectos. Por ejemplo, la mitología griega, cuyos dioses son el sumun de las pasiones. Quizá fueron creados para que los humanos se mirasen en ellos cara a cara y se viesen tal y como son.

Una de esas preciosas leyendas, la del Urutaú, perteneciente a la zona de San Luis de Cakuy (Argentina), se llama “El ave que llora. Como puede comprenderse por el enunciado, no es alegre, pero es tan hermosa que merece la pena referirla

Después están esas maravillas que salen del pueblo, sin necesidad de pensadores, escritores e intelectuales y que se contaban al calor del fuego, o ágoras, a la sobra de la hermosa vegetación. Una de esas preciosas leyendas, la del Urutaú, perteneciente a la zona de San Luis de Cakuy (Argentina), se llama “El ave que llora. Como puede comprenderse por el enunciado, no es alegre, pero es tan hermosa que merece la pena referirla. Existen varias versiones sobre ella, pero la más conocida es la que dice que el espíritu de una joven que sufrió los indecibles malos tratos de su hermano y el posterior abandono del mismo, se reencarnó en un precioso pájaro. Su cuerpo tomó la forma alada y su canto desde entonces se oye como el lamento de un ser herido y desconsolado, para quien no existe la esperanza. Esa voz de dolor, llena las noches y los días y traspasa de pena el corazón de quienes conocen y se apiadan de su suerte.

Esta historia me recuerda a la de Apolo y Dafne. Sin entrar en detalles, recordemos queridos lectores, que Dafne es perseguida por Apolo. Dafne, desesperada, huye de él, y cuando Apolo la alcanza, ella se convierte en laurel. En este caso también se produce el sacrificio de la bella. Los mitos a menudo, se dan la mano.

Contenido patrocinado

stats