Cuando ETA quiso secuestrar a Franqueira tenía tres zulos en Vigo

HISTORIAS DE UN SENTIMENTAL

Publicado: 19 may 2026 - 05:10
Eulogio Gómez Franqueira en sus últimos años.
Eulogio Gómez Franqueira en sus últimos años.

Estos días, hablando con quienes estaban mejor informados para hablar del asunto, he vuelto a recuperar una vieja historia a la que he aludido en otras ocasiones, pero que cabe recordar por los datos que aporta ahora que gracias a la entente de Pedro Sánchez con Bildu el Gobierno vasco del PSOE viene aplicando de manera escandalosa el artículo 100.2 del reglamento penitenciario y vemos salir de la cárcel algunos de los más terribles terroristas de ETA. Cabe recordar que el famoso “Zapatones”, al que saliera mal el intento de secuestrar a Eulogio Gómez Franqueira el 10 de junio de 1980, fuera en su día uno de los primeros beneficiados por la benevolencia del Estado de entonces, de suerte que apenas pasó cuatro años en la cárcel.

El etarra salió bien parado. Condenado a 13 años de cárcel, en 1985 fue indultado dentro de un plan de reinserción impulsado inicialmente por el ministro del Interior de UCD Rosón y por el político Juan María Bandrés y que Felipe González hizo suyo cuando ETA político-militar dejó de matar y se disolvió, pero no el resto de la banda. Este intento de secuestro confirmó la presencia activa de ETA en Galicia, que dejó un saldo de 68 gallegos muertos en toda España en 43 años de terrorismo. Entre las víctimas indirectas destaca Miguel Ángel Blanco, hijo de emigrantes gallegos, y tres jóvenes gallegos asesinados en Francia tras ser confundidos con guardias civiles. ETA también cometió atentados en A Coruña, Santiago, Sanxenxo y Baiona. El primero tuvo lugar el 9 de agosto de 1987 cuando intentaron atacar el Centro Comercial Cuatro Caminos. En 1996 un comando itinerante volvió a moverse por tierras gallegas y hasta en 2001 se rastrearon sus operaciones por aquí. Pero conviene insistir en que en Vigo tuvo colaboradores.

Este intento de secuestro confirmó la presencia activa de ETA en Galicia, que dejó un saldo de 68 gallegos muertos en toda España

Pero aunque nos parezca un asunto lejano, en la historia pasada de Vigo también tiene su historia en la infraestructura de esta banda criminal, como se supo a consecuencia del intento de secuestro frustrado, gracias al aplomo de Franqueira. Hay otros aspectos que quedaron en la bruma del olvido entre los que se escabulleron sujetos de por aquí dispuestos a prestar ayuda a la banda. En Vigo ETA llegó a contar con una estructura dentro de sus bases de operaciones para perpetrar secuestros. Entre otros lugares, tenía pisos y zulos en Urzáiz, la avenida de Samil y Bouzas, entre otros.

La banda terrorista contaba inicialmente con piso franco y un bajo en Bouzas, donde almacenaba material explosivo y donde pretendían convertir el espacio en un zulo-prisión para el secuestro a Franqueira en su domicilio de Razamonde (Cenlle, Ourense). Los etarras irrumpieron en su casa bajo el pretexto de una avería en el coche y pidieron usar el teléfono. La rápida reacción de Franqueira, que disparó su revólver e hirió al terrorista Antxón Alcocer Gabaldón, “Zapatones”, frustró el plan. Alcocer sería detenido poco después en un piso de la avenida de Samil, aunque acabaría indultado en 1985 en una polémica medida de reinserción.

Sus compañeros del comando, ante la gravedad de las heridas de este terrorista, se habían dirigido a Vigo donde antes de abandonarlo llamaron al servicio de urgencias, ya que por lo que se ve confiaban en la sanidad pública. Lo sanitarios llegaron al piso donde estaba con la policía que lo arrestó. El etarra fue ingresado en el Hospital Xeral de Vigo, donde quedó ingresado y fue operado para recomponerle la articulación maxilar, afectada por la bala. ETA había alquilado el piso a través de una agencia inmobiliaria y los terroristas se hicieron pasar como estudiantes. La policía logró que “Zapatones” cantara. Yo pude conocer a personas que conocen bien el episodio por su trabajo entonces. Era en Bouzas donde se pensaba tener preso al secuestrador para pedir su rescate. ETA guardaba además 50 kilos del explosivo que usaba para sus atentados, goma 2, que fueron explosionados en el río Lagares. Es evidente que ETA contó con colaboradores para las obras de habilitación del “zulo” en la calle Casiano Martínez. El lugar donde iban a tener a Franqueira era un habitáculo de 8 por 2,2 metros y 1,70 de altura. Poco después se localizaron otros espacios de ETA. También apareciera en el centro de Vigo el Renault 12 empleado en el secuestro, que había sido robado en Santiago y al que cambiaron las placas de matrícula. Una historia que no se debe olvidar.

Contenido patrocinado

stats