O faiado

Publicado: 26 dic 2008 - 01:00 Actualizado: 11 feb 2014 - 00:00

'O Faiado' es palabra gallega que traducida al castellano dice literalmente así: ‘Planta de la casa que está inmediatamente debajo del tejado y que suele utilizarse de trastero’. Pero lo que voy a tratar de hilvanar con estas letras no guarda relación con el trastero. Simplemente es el nombre de una popular taberna-mesón ubicada en A Coruña, justo enfrente de la estación de la Renfe.

En mi niñez ourensana recuerdo cuando mi padre me llevaba a escuchar los conciertos dominicales de la Banda Municipal que dirigía el maestro Bragado ¡ya llovió! Así empecé a conocer obras, por ejemplo, como la ‘Leyenda del beso’, la ‘Boda de Luis Alonso’ o el pasodoble ‘Ponteareas’. Obras todas ellas preciosas y que la Banda interpretaba con cierta frecuencia. Y como la afición a la música fue creciendo conmigo, el pasado domingo, día 21, en el Palacio de la Ópera de la ciudad coruñesa estuve escuchando a la extraordinaria Banda Municipal en su concierto ‘a la carta’ que días antes es elegido por el público, cumplimentando para ello una especie de cuestionario-petición. Este sistema de repertorio elegido por el público solamente es una vez al año con motivo de las Navidades.

Según tengo entendido, se calcula que son sobre 3.000 las lenguas habladas en el mundo y, en muchos casos, sobre todo por motivos políticos, de difícil entendimiento entre las naciones. Pero hay una lengua muy especial llamada música, entendida, comprendida en el mundo entero. Es esa sucesión de sonidos modulados para recrear el oído; es la melodía, ritmo y armonía combinados que nos deleitan y engrandece el ánimo. La música no es de derechas ni de izquierdas, simplemente es eso: un encanto, amiga de todas las razas, de todas las nacionalidades. Y después de este largo exordio, voy a referirme a lo que pasa en ‘O Faiado’. Allí, con las intervenciones de Paco Saleta y Pepe Repolo, acompañados por el propietario del establecimiento, conocido como ‘José Antonio o brasileiro de Laxe’, y un grupo de guitarras, maracas y buenas voces, se interpretan boleros, pasodobles, cántigas, tangos, etcétera, sin que en tiempos navideños falten los correspondientes villancicos con un ritmo, con una melodía que contagia al público que abarrota el local y que entusiasmado participa en las diversas composiciones.

Y estos días que preceden a la Nochebuena, Final de Año y Reyes el buen humor se hace más ostensible. La música consigue eso tan agradable que se llama amigos, amistad. Así somos los melómanos. A mis paisanos de Ourense, que por la razón que sea se desplacen hasta A Coruña, les recomiendo la visita a ‘O Faiado’ -siempre que le guste la música- en donde se olvidan las penas, los problemas. Es como un elixir, como un medicamento de remedio maravilloso, placentero, de agradable relax. Compruébelo. Se lo dice un ourensano degustador de la música y, además, a pesar de la distancia, ¡socio de la entrañable y magnífica Coral de Ruada!

Contenido patrocinado

stats