Faltan explicaciones

CAMPO DO DESAFÍO

Publicado: 01 sep 2026 - 01:40
Opinión en La Región
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Salvo para los saciados por anticipado, había interés por escuchar al presidente del Gobierno. Todo tendrá otro tono en la comparecencia en el Congreso de este jueves, pero la entrevista radiofónica ha servido para repasar la actualidad y ponernos en posición de encarar el nuevo curso político. Como era lógico, los acontecimientos y la situación que la ciudad autónoma de Ceuta vive desde el 30 y 31 de julio, han acaparado buena parte del tiempo. Pedro Sánchez ha señalado la existencia de información previa de movimientos en la frontera, pero no de la magnitud posterior; la colaboración permanente con Marruecos, calificada como satisfactoria, y la estrategia de seguridad, “que no de defensa”, que el gobierno despliega frente al terrorismo yihadista en el Sahel o la silenciosa batalla de la ciberseguridad. Frente a esta perspectiva, que no por cierta ha mostrado sus palmarias insuficiencias en Ceuta, las explicaciones del presidente han pecado de inconcreción e insuficiencia.

Hemos tenido tiempo, un mes, para sedimentar algunas certezas casi inamovibles. En primer lugar, la imprevisión sobre la llegada de 80.000 individuos sobre un punto sensible de la territorialidad española. Segundo, las dudas, hondamente enraizadas, de la utilización política que Marruecos ejerce sobre su desesperada población, en particular los jóvenes. Y tercero, la lentitud de la puesta a disposición de medios para la acogida, del despliegue de los cuerpos y fuerzas de seguridad o de la burocracia legal para tramitar las distintas situaciones de los llegados, menores o no.

Sánchez ha exonerado de cualquier responsabilidad a las autoridades marroquíes, si bien ha esquivado cualquier referencia a las declaraciones del poderoso ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, reivindicando los “derechos históricos y geográficos” del país magrebí sobre las plazas de Ceuta y Melilla. Un capítulo nuclear en las relaciones entre ambos países que no es posible soslayar, gravitan de hecho, ante acontecimientos como los ahora ocurridos en Ceuta. El presidente español ha preferido señalar a la “internacional ultraderechista” o “reaccionaria”, a Rusia y a Israel como máximos interesados en sabotear su acción de gobierno por las posiciones en la regularización de inmigrantes, en apoyo de Ucrania o en la denuncia del “genocidio” en Gaza.

La crisis, según Sánchez, permitirá a Ceuta salir más reforzada de lo que estaba antes de la avalancha humana, bien que los ceutíes, digo yo, hubieran preferido seguir con su vida tranquila y bisagra entre dos mundos de “desigualdad estructural”. También tuvo tiempo el presidente para señalar que, sin concretar el momento, se dan “las razones y condiciones” para que el rey, cumpliendo veinte años en el trono, visite por primera vez Ceuta. El próximo jueves, ante sus señorías y ante la sociedad española, Sánchez deberá afinar mucho más. Faltan explicaciones, transparencia, delimitación y asunción de responsabilidades.

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