El final de una era

TAL DÍA COMO HOY

Publicado: 08 sep 2026 - 05:10
La reina Isabel en 1933, retrato de Philip de László.
La reina Isabel en 1933, retrato de Philip de László.

Han pasado ya cuatro años. El 8 de septiembre de 2022 falleció, a los 96 años, la reina Isabel II en el castillo de Balmoral, en Escocia. Su muerte puso fin al reinado más largo de la historia del Reino Unido, iniciado el 6 de febrero de 1952 tras el fallecimiento de su padre, el rey Jorge VI.

Durante más de siete décadas, Isabel II fue un símbolo de estabilidad y continuidad en un período marcado por profundos cambios políticos, sociales y tecnológicos.

La preocupación por su estado de salud aumentó durante los días previos a su fallecimiento. El Palacio de Buckingham informó de que los médicos estaban preocupados por su estado y recomendaron que permaneciera bajo supervisión. Los principales miembros de la familia real se desplazaron a Balmoral para acompañarla en sus últimas horas. El anuncio oficial de su muerte se produjo a las 18:30 horas (hora británica), provocando una inmediata reacción de conmoción tanto en el Reino Unido como en el resto del mundo.

Miles de personas se congregaron frente al Palacio de Buckingham para rendir homenaje a la soberana, mientras las banderas ondeaban a media asta. Líderes políticos, jefes de Estado y representantes de numerosas instituciones internacionales expresaron sus condolencias y destacaron el papel desempeñado por Isabel II como una de las figuras más influyentes y respetadas del siglo XX y comienzos del XXI.

Tras su fallecimiento se activó la denominada “Operación Puente de Londres”, el protocolo diseñado durante décadas para organizar todos los actos oficiales.

Carlos III

Su hijo mayor fue proclamado inmediatamente rey con el nombre de Carlos III, garantizando la continuidad de la Corona británica.

El funeral de Estado se celebró el 19 de septiembre de 2022 en la Abadía de Westminster y reunió a representantes de más de un centenar de países, convirtiéndose en uno de los mayores acontecimientos diplomáticos de la historia reciente. Millones de personas siguieron la ceremonia por televisión y otras tantas acudieron a Londres para despedirse de la monarca mientras su féretro permanecía instalado en el Palacio de Westminster.

La muerte de Isabel II marcó el final de una época. A lo largo de sus setenta años de reinado convivió con quince primeros ministros británicos, desde Winston Churchill hasta Liz Truss, y fue testigo de acontecimientos históricos como el final del Imperio británico, la Guerra Fría, la incorporación del Reino Unido a la Comunidad Económica Europea, el Brexit y la revolución digital.

Su figura quedó asociada al deber, la discreción y el servicio público, valores que definieron uno de los reinados más largos y significativos de la historia contemporánea.

Propina: “El rey ha muerto, ¡viva el rey!”

“El rey ha muerto, ¡viva el rey!”, o “El rey ha muerto, ¡larga vida al rey!” es una sentencia o grito que se emplea como expresión ritual en la sucesión de las monarquías.

En Francia: “Le roi est mort, vive le roi”, usada desde 1422 - en la sucesión de Carlos VI de Francia por Carlos VII de Francia- y que debía ser pronunciada por el duque de Uzès.

La Corona británica: “The king is dead, long live the king”, usada en lengua francesa en 1272 -en la sucesión de Enrique III de Inglaterra por Eduardo I de Inglaterra- y que no forma parte de la “Proclamation of the accession” que debe hacerse por el “Accession Council”. En Dinamarca es el primer ministro quien la pronuncia desde el balcón del Palacio de Christiansborg, sede del Folketing (Parlamento).

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