Xabier R. Blanco
CLAVE GALICIA
La ausencia de odio
La pandemia ha ocultado muchas cosas, entre ellas el avance de la inteligencia artificial (IA) que está ya en todos los sectores, tanto el primario -agricultura y cuidado de animales-, como en el secundario -el industrial y especialmente en los lugares más peligrosos de la fabricación- y por supuesto en el terciario -servicios, restaurantes, bares, hoteles, cuidado de enfermos, ayuda a médicos, cirugía, en donde en el Complejo Hospitalario de Ourense acabamos de recibir un robot cirujano Da Vinci-, y podemos ver robots en cualquiera de los sectores.
La gestión del conocimiento (primeros pasos de la IA) no es la implementación de una tecnología, más bien es un enfoque multidisciplinar que integra la estrategia empresarial, los valores culturales y los procesos de trabajo. Los robots IA funcionan mejor cuando se les proporciona tecnología sofisticada y retroalimentada, un énfasis en la tecnología por sí sola logrará muy poco progreso. A la inversa, incluso la IA más sólida que no esté respaldada por una tecnología fuerte también fracasará. La ética, el conocimiento al que puede llegar el robot, su docilidad o agresividad (al día de hoy China está creando robots guerreros) son elementos esenciales para un buen funcionamiento y, lo que es importantísimo, para que la humanidad no quede sometida a las élites globalistas que están intentando, a través de sus organizaciones y de los servicios secretos de los países, acapararla y conseguir su fin: la esclavitud del ser humano. Ya lo dijeron claramente: “Serás feliz y no tendrás nada”, definido en la agenda 2030.
El concepto no es nada nuevo, lo definió Peter Drake en 1959 cómo “el activo más valioso de una institución en el siglo XXI serán sus trabajadores de conocimiento y su productividad”. Son imprescindibles porque deben proporcionar a la organización la IA que necesita, y añado, sin menoscabo de los seres humanos. Conlleva lo que se inició a finales del siglo pasado, y es que no habrá horarios fijos, los empleados deben, y en especial los que trabajan con IA, estar disponibles para cuando sean necesarios. El inicio lo estamos viviendo en el trabajo en el domicilio. Lo adelantaba en 1963 Karl Popper, porque para progresar se precisa el conocimiento.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Xabier R. Blanco
CLAVE GALICIA
La ausencia de odio
Rafael Torres
Por ser estudiante y mujer
Xose A. Perozo
PENSAR POR PENSAR
De la mentira al insulto
Lalo Pavón
O AFIADOR
Heroes fronte á ELA
Lo último
INMUNIZACIÓN DE LOS NIÑOS
Vacunación de gripe y covid en Ourense 2026: cuándo empieza, quién puede vacunarse y dónde
PREVISIÓN DEL TIEMPO
Ourense encara un fin de semana de calor con hasta 35 grados de máxima