Portero de noche

CLAVE GALICIA

Publicado: 04 feb 2026 - 07:05
Xabier R. Blanco
Xabier R. Blanco | La Región

Que se vaya la luz es una molestia, que suceda a las diez de la noche sin que salte el diferencia mientras las ventanas del edificio siguen iluminadas indica que el marrón lo tienes tú. La primera reacción es pensar que en la puerta de al lado estarán igual por el misterio de las fases, pero si el pasillo se enciende y el timbre suena, la pregunta no es por desconocimiento, sino para disculpar las horas. “Espera un momento”, respondió el mejor vecino que te puede tocar –agradable en el trato, escueto en palabras y silencioso al otro lado de la pared– al enterarse de la situación. Parecía que entraba a buscar herramientas.

El portero contestó sin importar la hora y la noche y por las pistas rebajó la tensión del problema.

Un chispazo de suerte en el apagón, décadas de convivencia sin apariencia de trabajar las chapuzas. Regresó a los segundos con las manos vacías, pidió examinar el cuadro eléctrico y al comprobar que el diferencial y todas las clavijas permanecían en su sitio contó que la electricidad le da mucho miedo. La situación tenía su comicidad si no quedase la noche por delante. “No toques, que te puedes electrocutar”, recriminó el gesto de subir y bajar el interruptor, el infalible apaga y vuelve a encender que a veces funciona. El predispuesto vecino contemplaba el cuadro eléctrico sin prisa por recoger cable, la conviviente buscaba un teléfono de urgencias y el chófer de anécdotas hacía la resta entre la factura de socorro y deber a un colega la carrera.

“Un electricista es la mejor solución”, recomendó alargando la partida en la penumbra de la puerta. “¿No tienes el teléfono de Fede?”, preguntó la conviviente. El portero contestó sin importar la hora y la noche y por las pistas rebajó la tensión del problema. Una sobrecarga que se solucionó reseteando el contador individual en el cuadro general. Un electricista también hubiese necesitado la llave de la portería para apretar un botón.

A Fede, con buena conversación y carácter a medida de la plaza, le quedan unos meses para jubilarse. Hay vecinos partidarios de aprovechar la coyuntura para suprimir la partida del presupuesto, como sugieren desde hace años, pero en comunidades grandes la portería siempre sale a cuenta. El paro subió en enero en Galicia en 2.884 personas en el sector servicios y bajó en 72 en el de la construcción. Hay poco electricista al que llamar.

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