Román Pedreira Jordedo
DIARIO LEGAL
¿Se puede recurrir un pliego y después presentar oferta? La clave está en el orden
Ya sabemos que la realidad siempre supera a la ficción, pero aun así ese hecho innegable no deja de sorprendernos todos los días.
Un ciudadano chino llamado Zhang ha sido detenido en un aeropuerto de Kenya cuando pretendía largarse del país con dos mil hormigas reina vivas, camufladas en su equipaje. Las hormigas iban una a una en unos microtubos transparentes con el aspecto exacto de la típica cápsula de un producto farmacéutico cualquiera como un simple Frenadol.
Leyendo la noticia en principio uno pensaría que se trata de un asunto relacionado con el tráfico ilegal de animales y especies por razones de lo más variopinto: agrícolas, científicas, etc.
Pero no. Resulta que el señor Zhang se dedica a algo mucho más sofisticado y casi mágico, como sacado de un cuento (chino lógicamente): el tráfico ilegal de especies sí, pero para su venta a alto precio en un mercado negro realmente curioso pero que existe, a compradores de Europa y Asia que se hacen con esas hormigas para tenerlas ¡como mascotas!
Tener una hormiga como mascota no es usual, pero como dijo una vez aquel torero famoso “El Gallo”, cuando conoció a Ortega y Gasset en persona y descubrió que el filósofo se dedicaba “a pensar”: hay gente pá tó.
En un libro que escribí hace años hay un capítulo específicamente titulado “Limpieza y aseo de los animales domésticos”, en el que aparecen numerosas mascotas a cual más increíble. Es un libro infantil supuestamente escrito también por un niño, y ya se sabe que los niños adoran las mascotas.
A raíz de esta noticia de Zhang y las hormigas he encontrado algunas posibles mascotas interesantes
A raíz de esta noticia de Zhang y las hormigas (buen título para un cuento) le he echado un ojo rápido a ese libro que tenía olvidado y no recordaba, y he encontrado algunas posibles mascotas interesantes. Veamos dos sencillos ejemplos por no extendernos más.
Erizos de mar. Los erizos de mar (Echinoidea), una especie de bolas espinosas sin ojos nariz ni orejas, no pueden considerarse realmente como animales domésticos, aunque Aristóteles Stephen Pitt, un afamado fabricante de linternas que vive en la costa este de Estados Unidos y al que conocí a través de internet, asegura poseer uno que a la llamada viene.
Según me ha contado este buen hombre amablemente en un correo electrónico, no es necesario lavar los erizos de mar y él no suele lavar nunca a Alhoysius, que así se llama el suyo. Lo tiene en un pequeño acuario.
Armadillos. Si se tiene un mataco o armadillo de nueve bandas (Dasypus novemcinctus) en casa, lo mejor es dejar que se haga una bola y, aprovechando esta circunstancia y su recién adquirida forma esférica, fregarlo a fondo rápidamente con agua jabonosa y un cepillo duro.
Este sistema no puede emplearse con otras clases de armadillos como pichiciegos, quirquinchos o armadillos rosados de las pampas, ya que estos no pueden enrollarse sobre sí mismos completamente.
En fin… ya ven que hay mascotas para todos los gustos. Lo de Zhang no es tan raro.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
SERVICIO FERROVIARIO
Barbantes recupera el tren 6 años después de la pandemia
INVESTIGACIÓN UVIGO
Las mujeres científicas: un “cuello de botella” hacia el mundo laboral