In Memoriam del fusilado

Publicado: 22 mar 2010 - 01:00 Actualizado: 11 feb 2014 - 00:00

Hace unos días apareció en varios periódicos una esquela in memoriam del coronel Luis Barceló Conde, fusilado el 18 de marzo de 1939 no por Franco sino por sus compañeros republicanos por oponerse al golpe de estado del coronel Casado “contra la legalidad republicana”. Porque, en efecto, en el seno de la propia República se mataban unos a otros tanto como Franco los mataba a ellos. Gran parte del éxito del pequeño y astuto general se debió a que eliminaba más a sus enemigos que a sus aliados.

La esquela, pagada por Izquierda Republicana, aparecía “en recuerdo y homenaje a un honesto y leal militar republicano”, condenado por un Consejo de Defensa en el que estaba, entre otros, Wenceslao Carrillo, padre de Santiago. El recordatorio aparecía cerca de un llamamiento de Human Rights Watch para que “se derogue la Ley de Amnistía de 1977, en lugar de investigar a un magistrado (Garzón) que busca la rendición de cuentas por los abusos del pasado”. Y aquí volvemos a si fue antes la serpiente o el huevo porque este debate había acordado concluirlo con la amnistía de 1977 y con la Constitución.

Ganaron unos, pero si llegan a hacerlo los otros, hubiera habido muchos coronel Barceló, como se comprueba al ir apareciendo curiosos documentos, pequeñas joyas que muestran lo violentos y fanáticos que eran los españoles altamente politizados en los años 1930. Como muestra, un recién redescubierto artículo de 1934 en 'Renovación', órgano de las Juventudes Socialistas, dirigido por Santiago Carrillo, con diez puntos de brutal matonismo. El último ordenaba: “Armarse. Consigna: Ármate tú; al concluir, arma si puedes al vecino, mientras haces todo lo posible por desarmar a un enemigo”.

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