El interés general

CAMPO DO DESAFÍO

Publicado: 20 jun 2026 - 02:10
Opinión en La Región
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Gobierno y oposición velan armas a la espera de nuevas elecciones. Que sean en 2027, como asegura Pedro Sánchez, o se convoquen el próximo otoño, no añade ni quita nada decisivo a un proceso que está ya lanzado y, en buena medida, decantado. Los avisos de PNV y Junts para un adelanto electoral tienen el doble efecto de fragilizar los cimientos del Gobierno y el de marcar distancias y posiciones ante el nuevo ciclo electoral y político.

Se da la paradoja de que PSOE y PP parecen de acuerdo en ceñirse a los lentos tiempos judiciales para medir sus apoyos electorales. En el caso de Sánchez, porque adelantar ahora sería el reconocimiento tácito de un fracaso o, cuando menos, de un bloqueo parlamentario irresoluble. En el de Feijóo, porque siguiendo la opinión tajante de Aznar, una moción de censura en estos momentos no sirve para nada o, atendiendo a ¡Felipe González!, no conviene desviar la atención de lo fundamental: el desplome de Sánchez.

Pedro Sánchez esperará o no, porque ya no es dueño de los tiempos ni de los acontecimientos, antes bien, está a merced de ellos. El caso Zapatero dejará estos días muchas informaciones enjundiosas

Hace unos meses, con una situación judicial mejor que la actual -no habían saltado los casos de Zapatero y Leire Díez-, el presidente y el PSOE aspiraban a resolver a su favor los de Begoña Gómez, del hermano en Badajoz y dar por delimitados los daños provocados por Koldo, Ábalos y Santos Cerdán. Como advertía nuestro Diego Sarmiento de Acuña a Olivares, “todo se va al fondo” y será difícil, dada la gravedad y diversidad de asuntos, encontrar algún alivio en terrenos tan ingratos. No habrá ya ventanas de oportunidad, salvo sorpresa mayúscula, porque cada nuevo caso empequeñece al anterior. Pedro Sánchez esperará o no, porque ya no es dueño de los tiempos ni de los acontecimientos, antes bien, está a merced de ellos. El caso Zapatero dejará estos días muchas informaciones enjundiosas; el de Leire Díez arrastrará a la directora general de la Guardia Civil y seguirá sumando capítulos chuscos que añaden oprobio al desprestigio del actual PSOE entre las altas instancias del Estado.

Pedro Sánchez ha dicho que la convocatoria electoral no depende de intereses partidistas sino de los generales. De Junts al PNV, de ERC, BNG o Bildu, de Podemos a Sumar, todos descuentan una victoria, temen que aplastante, de PP más Vox; un giro político a la derecha y lo que hoy esta representa. En consecuencia, cabe ubicar el interés general basculado hoy hacia un nuevo gobierno que encarne estas políticas y es difícil no equiparar el interés partidista con alargar la agonía añadiendo promesas de un presupuesto ya inútil o una agenda progresista todavía por ejecutar. Achicharrar al Gobierno y al PSOE, para después girar a la derecha, es la pauta del momento. Faltan piezas y para sumarlas se necesita tiempo. No demasiado.

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