Xabier R. Blanco
CLAVE GALICIA
Una mina
HISTORIAS DE UN SENTIMENTAL
Fue el 8 de mayo de 1972 y no sólo estuve allí, sino que entrevisté a José Afonso y lo publiqué en el periodo en que yo colaboraba y guardo el recorte de fecha 12 de mayo. Faltaban todavía dos años para que aquella luego célebre “Grândola, vila morena” se convirtiera en la señala para poner en marcha lo que luego se llamaría la “Revolución de los claveles”. No podíamos sospechar los que asistíamos a aquel recital de José Afonso y Benedicto, de “Voces Ceibes” en el Liceo Recreo Ourensano que estábamos en un momento histórico. Aquel recital lo había organizado por la Asociación Cultural Breogán. El de Ourense fue uno de los tres recitales que dieron aquellos días en Galicia, ya que también se presentaron en Lugo y Santiago, entre 8 y el 10 de mayo de aquel año.
Benedicto, de Voces Ceibes, fue el compañero e impulsor de los recitales con José Afonso, a quien conociera en un viaje a Setúbal, Se hicieron amigos y Benedicto, que lo acompañaría a la guitarra, organizaría aquella gira de conciertos. Bajo el régimen salazarista, José Afonso no podía dar conciertos públicos, pese a ser conocidísimos y vender sus discos. Para su conocimiento en Galicia fue fundamental la iniciativa de Benedicto Gardía. Veterano de Comisiones Obreras participaría en la creación de la Unión Gallega de Música (SGM) y promovió la integración de esta organización en CCOO. Benedicto era un hombre polifacético. A parte de la música, era docente y llegó a ser miembro de la Unión Nacional de CCOO de Galicia, como secretario de Política Institucional, Información y Publicaciones, así como la Coordinación del Área Pública de la Unión.
En la entrevista que le hice aquella tarde de mayo, a Jose Afonso, me dijo que el fado ya no era la canción más representativa de Portugal, ya que estaba en marcha un movimiento regenerador de la música popular con un marcado compromiso. Sobre él escribiría Carlos Casares: “Canta estupendamente, pero es un tipo humano especialmente interesante. Sí es un auténtico juglar del siglo XX que denuncia la sociedad de su tiempo, marcada profundar diferencias”. En aquella entrevista me dijo que las grandes diferencias entre las diversas clases sociales era el peor problema que padecía Portugal”. En la entrevista me dijo entra otras cosas: “Estoy seguro de que entre nuestros países existen muchos más vínculos de los que las gentes creen: no sólo raza, cultura e idioma, sino los mismos o parecidos problemas. El Miño es una frontera artificial -hoy real- ajena a los sentimientos reales del pueblo gallego y portugués”.
Es interesante recordar que estamos en 1972, en plena vigencia del salazarismo y el franquismo, cuyos regímenes se entendían muy bien. Y se debe recordar que, en ese contexto, el Liceo abría sus puertas y salones para actos como aquel famoso recital. Aunque obviamente nada podíamos sospechar de lo que nos traería el futuro, los que asistimos al recital de José Afonso y Benedicto quedamos atrapados por aquella canción tan pegadiza y sonora que enseguida aprendíamos y se nos metía en lo más hondo. Zeca Afonso me contara que compusiera “Grândola vila morena” en 1964, dentro del temprano surgimiento de la canción protesta en Portugal, iniciativa especialmente peligros con la PIDE siguiéndoles la pista. La canción surgió como homenaje a la Sociedad Musical Fraternidad Operario Grandolense. El régimen de Salazar la prohibió debido a su mensaje de igualdad y fraternidad estuvo prohibida, lo que no impidió que se hiciera rápidamente popular. Luego, se convertiría en un símbolo. Fue emitida como señal para iniciar la revolución a las 00,20 del 25 de abril, dentro del programa “Limite” fue emitida como segunda señal de que no habría vuelta atrás. La parte más significativa de su letra era donde dice “o povo é quem mais ordena”, por lo que fuera prohibida.
Teniendo en cuenta que José Afonso falleció en 1987 y Benedicto en 2018, recordarlos y recordar aquel 8 de mayo en Ourense es algo más que una evocación sentimental. Y conviene señalar que, aunque siempre se ha destacado como un hito el recital del 10 de mayo de 1972, los que estuvimos allí, insistimos, dos días antes se escuchó en el Liceo de Ourense Grândola, vila morena. Y a partir de aquel día en Ourense, Benedicto y Jose Afonso harían diversas giras por Galicia, Asturias, Portugal, Francia y Bélgica.
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